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Segunda Asamblea de Cáritas Parroquiales en la Zona Costa

En el año 2015 el pasado 28 y 29 de Noviembre se realizó la primera asamblea  de Cáritas Parroquiales de la Zona Costa, experiencia que fue muy enriquecedora ya que contó con la participación de más de 300 delegados entre agentes de pastoral y voluntarios.

Es por eso que con la experiencia de la Asamblea Pasada, se decidió realizar una Segunda Asamblea de Cáritas Parroquiales de la Zona Costa, en la cual participarán agentes de pastoral y voluntarios de las distintas Cáritas pertenecientes a la zona, entre ellas encontramos la Arquidiócesis de Guayaquil y de Portoviejo, la Diócesis de Babahoyo, San Jacinto, Santo Domingo y los Vicariatos Apostólicos de Esmeraldas y Galápagos.

Esta actividad está pensada como un espacio de encuentro, de compartir experiencias, ideas, inquietudes, vivencias, testimonios; Este se ha convertido en el lugar propicio para celebrar el valor del servicio tanto a comunidades parroquiales como a cada uno de nuestros hermanos y hermanas en territorio que se encuentran en dificultades, momento para celebrar el llamado de Dios a apoyar, acompañar y seguir trabajando por aquellos niños, niñas, jóvenes, ancianos, mujeres, madres, padres quienes estén atravesando momentos de dolor y desasosiego.

Los objetivos principales de la Asamblea son los siguientes:

  • Conocernos y compartir experiencias de nuestras Cáritas parroquiales
  • Formarnos (recibiremos unos contenidos y motivaciones) sobre las obras de Misericordia
  • Hacer fiesta y celebrar nuestro ser “Cáritas”

 El encuentro tendrá lugar los días 26 y 27 de Noviembre de 2016, en la Casa de Retiros “Santa Rosa” en Santo Domingo.

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 “Una Iglesia sin Cáritas no existe” Papa Francisco

“Romper el silencio: No más violencia contra las mujeres”

“Es posible mejorar la situación de las mujeres y luchar contra el azote de la violencia, y construir una igualdad creativa y un respeto mutuo que prevengan todo recurso a la violencia”.

(Monseñor Silvano Tomasi, Ginebra, 2011

El día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer fue  aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)  el 17 de diciembre de 1999, se celebra cada 25 de noviembre. Esta resolución invita a las organizaciones internacionales y no gubernamentales a organizar actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública sobre la problemática de la violencia contra la mujer.

La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante Rafael Trujillo (1930-1961).

En Ecuador una de las casusas de violencia más recurrentes son: la violencia física, psicológica, el maltrato intrafamiliar. Autoridades de Gobierno, Organizaciones de Mujeres trabajan en programas y acciones para erradicar la violencia contra la mujer. Uno de los delitos que ha crecido no solo en Ecuador sino en el continente es el femicidio que no estaba visibilizado.

El programa de la Casa Grande, que se emite por radio Católica Nacional, realizo un programa especial dedicado a este 25 de noviembre día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. Estuvieron como invitadas: Reina Barahona de la Pastoral de la Mujer de Cáritas Portoviejo, Ruth Montenegro y Anaís Códova, del Colectivo “Vivas Nos Queremos”, Mónica Cevallos de la Coordinadora Política de Mujeres y Francisco Cedeño de Cáritas Quevedo.

Imagen: norfipc.com

 

Carta Apostólica al concluir el Jubileo Extraordinario de la Misericordia

Carta Apostólica Del Santo Padre Francisco

Al concluir el Jubileo Extraordinario de la Misericordia

21.11.2016

“Misericordia et misera”

FRANCISCO a cuantos leerán esta Carta Apostólica misericordia y Paz

Misericordia et misera son las dos palabras que san Agustín usa para comentar el encuentro entre Jesús y la adúltera (cf. Jn 8,1-11). No podía encontrar una expresión más bella y coherente que esta para hacer comprender el misterio del amor de Dios cuando viene al encuentro del pecador: «Quedaron sólo ellos dos: la miserable y la misericordia». Cuánta piedad y justicia divina hay en este episodio. Su enseñanza viene a iluminar la conclusión del Jubileo Extraordinario de la Misericordia e indica, además, el camino que estamos llamados a seguir en el futuro.

  1. 1. Esta página del Evangelio puede ser asumida, con todo derecho, como imagen de lo que hemos celebrado en el Año Santo, un tiempo rico de misericordia, que pide ser siempre celebrada y vivida en nuestras comunidad En efecto, la misericordia no puede ser un paréntesis en la vida de la Iglesia, sino que constituye su misma existencia, que manifiesta y hace tangible la verdad profunda del Evangelio. Todo se revela en la misericordia; todo se resuelve en el amor misericordioso del Padre.

Una mujer y Jesús se encuentran. Ella, adúltera y, según la Ley, juzgada merecedora de la lapidación; él, que con su predicación y el don total de sí mismo, que lo llevará hasta la cruz, ha devuelto la ley mosaica a su genuino propósito originario. En el centro no aparece la ley y la justicia legal, sino el amor de Dios que sabe leer el corazón de cada persona, para comprender su deseo más recóndito, y que debe tener el primado sobre todo. En este relato evangélico, sin embargo, no se encuentran el pecado y el juicio en abstracto, sino una pecadora y el Salvador. Jesús ha mirado a los ojos a aquella mujer y ha leído su corazón: allí ha reconocido el deseo de ser comprendida, perdonada y liberada. La miseria del pecado ha sido revestida por la misericordia del amor. Por parte de Jesús, ningún juicio que no esté marcado por la piedad y la compasión hacia la condición de la pecadora. A quien quería juzgarla y condenarla a muerte, Jesús responde con un silencio prolongado, que ayuda a que la voz de Dios resuene

en las conciencias, tanto de la mujer como de sus acusadores. Estos dejan caer las piedras de sus manos y se van uno a uno (cf. Jn 8,9). Y después de ese silencio, Jesús dice: «Mujer, ¿dónde están tus acusadores? ¿Ninguno te ha condenado? […] Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más» (vv. 10-11). De este modo la ayuda a mirar el futuro con esperanza y a estar lista para encaminar nuevamente su vida; de ahora en adelante, si lo querrá, podrá «caminar en la caridad» (cf. Ef 5,2). Una vez que hemos sido revestidos de misericordia, aunque permanezca

la condición de debilidad por el pecado, esta debilidad es superada por el amor que permite mirar más allá y vivir de

otra manera.

  1. 2. Jesús lo había enseñado con claridad en otro momento cuando, invitado a comer por un fariseo, se le había acercado una mujer conocida por todos como pecadora (cf. Lc 7,36-50). Ella había ungido con perfume los pies de Jesús, los había bañado con sus lágrimas y secado con sus cabellos (cf. vv. 37- 38). A la reacción escandalizada del fariseo, Jesús responde: «Sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco» (v. 47). El perdón es el signo más visible del amor del Padre, que Jesús ha querido revelar a lo largo de toda su vid No existe página del Evangelio que pueda ser sustraída a este imperativo del amor que llega hasta el perdón. Incluso en el último momento de su vida terrena, mientras estaba siendo crucificado, Jesús tiene palabras de perdón: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc 23,34).

Nada de cuanto un pecador arrepentido coloca delante de la misericordia de Dios queda sin el abrazo de su perdón. Por este motivo, ninguno de nosotros puede poner condiciones a la misericordia; ella será siempre un acto de gratuidad del Padre celeste, un amor incondicionado e inmerecido. No podemos correr el riesgo de oponernos a la plena libertad del amor con el cual Dios entra en la vida de cada persona.

La misericordia es esta acción concreta del amor que, perdonando, transforma y cambia la vida. Así se manifiesta su misterio divino. Dios es misericordioso (cf. Ex 34,6), su misericordia dura por siempre (cf. Sal 136), de generación en generación abraza a cada persona que se confía a él y la transforma, dándole su misma vida.

  1. 3. Cuánta alegría ha brotado en el corazón de estas dos mujeres, la adúltera y la pecado El perdón ha hecho que se sintieran al fin más libres y felices que nunca. Las lágrimas de vergüenza y de dolor se han transformado en la sonrisa de quien se sabe amado. La misericordia suscita alegría porque el corazón se abre a la esperanza de una vida nueva. La alegría del perdón es difícil de expresar, pero se trasparenta en nosotros cada vez que la experimentamos. En su origen está el amor con el cual Dios viene a nuestro encuentro, rompiendo el círculo del egoísmo que nos envuelve, para hacernos también a nosotros instrumentos de misericordia.

Qué significativas son, también para nosotros, las antiguas palabras que guiaban a los primeros cristianos: «Revístete de alegría, que encuentra siempre gracia delante de Dios y siempre le es agradable, y complácete en ella. Porque todo hombre alegre obra el bien, piensa el bien y desprecia la tristeza […] Vivirán en Dios cuantos alejen de sí la tristeza y se revistan de toda alegría».2 Experimentar la misericordia produce alegría. No permitamos que las aflicciones y preocupaciones nos la quiten; que permanezca bien arraigada en nuestro corazón y nos ayude a mirar siempre con serenidad la vida cotidiana.

Carta completa. misericordiaetmisera

Carta Apostólica Misericordia et Misera

Estimados hermanas y hermanas.

El Jubileo Extraordinario de la Misericordia ha concluido formalmente en la Solemnidad de Cristo Rey.

Papa Francisco cerró la Puerta Santa, sin embargo, «Ahora, concluido este Jubileo, es tiempo de mirar hacia adelante y de comprender cómo seguir viviendo con fidelidad, alegría y entusiasmo, la riqueza de la misericordia divina. Nuestras comunidades continuarán con vitalidad y dinamismo la obra de la nueva evangelización en la medida en que la «conversión pastoral», que estamos llamados a vivir, se plasme cada día, gracias a la fuerza renovadora de la misericordia» (Misericordia et Misera 5).

Compartimos con todos ustedes el texto de la Carta Apostólica Misericordia et Misera, con la cual el Santo Padre nos convoca a mantener abiertas las puertas de nuestro corazón, dando testimonio de una Iglesia samaritana, en salida misionera, pobre para los pobres, que opta preferentemente por los que viven en las periferias humanas y existenciales, construyendo junto con Ellos un mundo nuevo pleno de amor, justicia y paz, en equilibrio armonioso con la creación.

Difundamos este documento,  acompañemos a nuestros agentes a meditar su profunda enseñanza y sobre toda a hacerla vida.

Quiero destacar una invitación que nos hace el papa Francisco en esta carta Apostólica, la cual las Pastorales Sociales CÁRITAS del Continente y todas las realidades eclesiales comprometidas con la dimensión social de la evangelización debemos apoyar con entusiasmo y compromiso:

«A la luz del «Jubileo de las personas socialmente excluidas», mientras en todas las catedrales y santuarios del mundo se cerraban las Puertas de la Misericordia, intuí que, como otro signo concreto de este Año Santo extraordinario, se debe celebrar en toda la Iglesia, en el XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario, la Jornada mundial de los pobres. Será la preparación más adecuada para vivir la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo, el cual se ha identificado con los pequeños y los pobres, y nos juzgará a partir de las obras de misericordia (cf. Mt 25,31-46). Será una Jornada que ayudará a las comunidades y a cada bautizado a reflexionar cómo la pobreza está en el corazón del Evangelio y sobre el hecho que, mientras Lázaro esté echado a la puerta de nuestra casa (cf. Lc 16,19-21), no podrá haber justicia ni paz social. Esta Jornada constituirá también una genuina forma de nueva evangelización (cf. Mt 11,5), con la que se renueve el rostro de la Iglesia en su acción perenne de conversión pastoral, para ser testimonio de la misericordia»  (Misericordia et Misera 21).

Un abrazo fraterno

MSc. Elvy Monzant Arraga

Secretario Ejecutivo

Departamento de Justicia y Solidaridad

Consejo Episcopal Latinoamericano

 

Sigan llevando el mensaje del Evangelio, aliento del Papa a Caritas

(RV).- Es «fundamental» la misión de las Cáritas nacionales así como su papel específico en la Iglesia, señaló el Papa Francisco – en un discurso que entregó – al recibir a los miembros del Consejo de Representación y al personal de Cáritas Internacional, encabezados por su Presidente, el Cardenal Antonio Tagle.

Haciendo hincapié en que «no son agencias sociales, sino organismos eclesiales que comparten la misión de la Iglesia» y en que están llamados, según sus estatutos, a «asistir al Papa y a los Obispos en su ministerio de la caridad» (art.14), el Papa Francisco, evocando a San Juan Pablo II, reiteró que «las urgencias sociales de hoy» requieren que se ponga en marcha una «nueva fantasía de la caridad» (Novo milenio ineunte, 50):

«Ella se vuelve concreta no sólo en la eficacia de las ayudas brindadas, sino sobre todo en la capacidad de hacerse prójimo, acompañando a los más necesitados con la actitud fraterna del compartir. Se trata de hacer resplandecer la caridad y la justicia en el mundo, a la luz del Evangelio y de las enseñanzas de la Iglesia, implicando a los mismos pobres, para que sean los verdaderos protagonistas de su desarrollo».

El Papa agradeció, también en nombre de la Iglesia, la misión de Cáritas y destacó que, con el poder del Evangelio, podemos ayudar a cambiar y mejorar el mundo: el hambre y la pobreza «no son una fatalidad»:

Fuente.

Combonianas promotoras del camino misionero en el Valle del Chota

Hablar de las y los hermanos Combonianos y de su vida misionera en el ecuador,  hay que trasladarse al año 1955 cuando llegaron los primeros misioneros a Quito (conocidos  también con los nombres de Misioneros de las misiones africanas e hijos del corazón de Jesús. Habían fundado casi un siglo antes por el que él ahora es un santo de la iglesia universal San Daniel Comboni, primer obispo de África Central conocido por el “Padre de los Negros”.

Al valle del chota llegaron por primera vez las hermanas Combonianas hace más de 30 años, localidad que está  situada en la cuenca del río Chota en los límites entre las provincias de Imbabura y Carchi. Se caracteriza por tener una población de origen africano.

Y es en el valle del Chota donde encontramos a los esposos afrodescendientes Hilda Lara y Eliécer Chala, quienes desde hace más de tres décadas decidieron  seguir el camino de la misión. Conversamos con ellos  y quisimos saber que les motivo continuar y como mantienen todavía esa vocación.

Para Hilda Lara, una de sus principales motivaciones es la fe que tiene en dios: “desde que llegaron las hermanitas Combonianas yo siempre les recibía, tenemos esa misión de acoger a la gente que viene. Era allegada a la iglesia, después pasamos a formar parte de la pastoral afro en el chota y nos fuimos haciéndonos misioneros.

La respuesta de don Eliecer Chala, al ser consultado sobre su inspiración de estar en este caminar, dice. “es un llamado que dios nos ha hecho, cuando llegaron la hermanas Combonianas nos convidaron y ellas fueron las promotoras de ponernos  en el camino de la evangelización.

El diálogo fluye y don Eliecer, recalca que ellos ya eran parte de la iglesia por que monseñor Luis Oswaldo Pérez que en ese entonces era obispo de Ibarra, les puso en este rumbo y “el propio monseñor al ver que no podía cubrir la zona del Valle del Chota invito a las hermanas Combonianas en el año 1988 y llegaron a esta comunidad y luego se expandieron hasta Carpuela.

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Surge otra inquietud para los esposos Hilda y Eliecer, ¿qué ha significado en sus vidas esta experiencia misionera? La respuesta es de mucho compromiso y responsabilidad, mencionan que a lo largo de este caminar han conocido a muchas personas no solo en el Ecuador sino fuera de ella, donde han compartido la palabra de dios  y nuestras costumbres. Agregan que como familia y como pareja han podido a través de las misiones transmitir las vivencias de familia.

Al finalizar el  diálogo con los esposos misioneros Lara – Chala se despiden con un mensaje que es de suma importancia tener presente cuando se inicie la vida misionera y son tres palabras simbólicas: Riesgo, audacia y determinación, tres realidades para hacer misiones y transmitir con testimonio de vida el mensaje.

Asamblea anual: Pastoral Social Cáritas Ecuador

“Acoger, Acompañar, Integrar: Programa de una iglesia presente y de una Cáritas Viva”: Mons. Julio Parrilla

Fortalecer la identidad de Cáritas Parroquial, Análisis de la realidad social y eclesial. Identidad de Cáritas en Latinoamérica y Ecuador, Desarrollo Humano Integral y Solidario como mirada nueva sobre la realidad pastoral, fueron los temas que se trabajaron en la asamblea anual de la Pastoral Social Cáritas Ecuador, (PSCE).

Responsables y delegados de las pastorales de las diferentes jurisdicciones participaron del encuentro que contó con la presencia de Monseñor Walter Heras, presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, (CEPAS), Mons. Julio Parrilla Obispo de Riobamba y Mons. Bertram Wick, obispo de Santo Domingo de los Tsáchilas.

Análisis de la realidad eclesial fue uno de los temas que desarrollo la asamblea y estuvo a cargo de monseñor Parrilla. Entre las reflexiones que se realizaron se puede destacar que la iglesia todavía es valorada, tiene poder de convocatoria y fuerte incidencia en la vida del pueblo, por lo que la PSCE, “tiene un reto y desafío como agente de pastoral de anunciar y transmitir valores éticos a la sociedad, por lo que el papel de la iglesia tiene que ser integradora”.

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Amor y servicio debe ser el compromiso que debe asumir las Cáritas Parroquiales, es la invitación que realizo el P. Josetxo García al manifestar que lo importante no es hacer la compasión, sino cumplir todo el proceso que es acompañar. “La iglesia tiene que estar estructurada por la compasión, sino será irrelevante, no hagamos fotos sino camino”.

La asamblea anual de Cáritas Ecuador, contó con la participación de las jurisdicciones de: Tulcán, Ibarra, Quito, Latacunga, Ambato, Riobamba, Guaranda, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas, Babahoyo, San Jacinto, Guayaquil, Machala, Portoviejo, Cuenca, Loja, Zamora, Aguarico, Puyo, Tena, Sucumbíos y Galápagos.

El encuentro se realizó del 9 al 11 de noviembre en la casa de Espiritualidad María Auxiliadora en Cumbayá.

“La compasión es lo que más nos acerca a Dios

la compasión no es sentimentalismo, la

compasión nos cambia, nos transforma”

  1. Josetxo García

 

 

 

Pastaza, provincia Amazónica con horizonte de esperanza

57 aniversario de la provincialización de Pastaza

Pastaza provincia amazónica y la de mayor extensión del país  Ecuador celebra un aniversario más de aquel 10 de noviembre de 1959  en que era declarada como provincia.

Algunos pueden decir que el tiempo todo lo olvida, pero hay hechos en la vida  que no puede olvidarse, son los que hacen historia y dan  identidad de un pueblo, y este aniversario es uno de ellos.

 Decir el nombre de Pastaza nos trae a la memoria el gran río que bordea toda nuestra provincia marcando el límite con la provincia hermana de Morona Santiago, río que recoge las aguas de tantos ríos y afluentes  que surcan la floresta de esta tierra que habitamos, para desembocar en el gran río Amazonas  que da nombre a nuestra región Amazonia, pulmón del planeta que genera 1 de cada 5 vasos de agua dulce  no congelada del planeta.

Pastaza es el río y  es el nombre con el que bautizaron a esta provincia y hoy nosotros celebramos el aniversario de su nacimiento.

El mes pasado, se reunían en nuestra capital de provincia, la red eclesial internacional amazónica REPAM ,convocando  a los representantes de las seis  provincias amazónicas del Ecuador y a representantes de los 9 países que componen la cuenca Amazónica de América, con la finalidad  de escuchar y dialogar  con los moradores indígenas   de esta amazonia. En ella se quedó claro lo que el Papa Francisco en su encíclica Laudato Si, nos escribía: “seamos custodios de la creación, del designio de Dios  inscrito en la naturaleza, de esta casa común que es la tierra  herida y amenazada  en su vida.

“La Iglesia no está en la amazonia como quien tiene hecha las maletas, para irse después de explotarla. Desde el principio está presente en ella con misioneros, congregaciones religiosas, sacerdotes y laicos, y su presencia  es determinante  para el futuro positivo de esta amazonia”

Escuchamos los gritos de esta amazonia y la voz de  los pueblos indígenas que la habitan. Ellos han pedido el acompañamiento de la Iglesia, ellos han manifestado que la vida en esta tierra hay que caminar juntos, con los dos pies, la espiritualidad y la organización social, realidades que desde el principio la Iglesia  realizó en nuestra provincia de Pastaza ayudando a los pueblos indígenas a organizarse  muestra de ello las comunas de S. Jacinto o de Canelos  existentes todavía, a pesar de los años.

Por ello hoy queremos agradecer a Dios Creador por el regalo de este rincón paradisíaco de Pastaza, de una biodiversidad única con su flora y su fauna. Por lo que Pastaza es para el mundo y por lo que debe ser para nosotros corazón de nuestra Amazonia Ecuatoriana, el cual  debe latir  al compás de la vida, de la paz y  la justicia que debemos defender, iluminada por la fe y la esperanza, acompañada por la ternura de una madre y la fortaleza de un padre firme ante el peligro.

Hoy venimos también además de agradecer por lo que hemos recibido de Dios y de los que trabajaron a lo largo de su historia para el progreso de esta provincia.

Venimos a implorar a Dios poderoso, que nos sostenga en la lucha con su misericordia, porque somos débiles, o haya enemigos que nos quieran dividir, y no hay peor mal que un pueblo enfrentado o dividido.

Por ello en esta hora preelectoral y de precampaña política, debemos pedir a Dios la unidad de todos los pastacenses, por encima de banderas e ideologías, los que vivimos en esta tierra, debemos como hermanos de una misma familia mirar por el interés comunitario de nuestra provincia.

El apóstol Pablo nos dice:” procuren mantener la unidad que proviene del espíritu Santo por medio de la paz que une a todos…llamados a una sola esperanza…un solo Señor, una sola fe y una sola esperanza.”

Ciertamente que no se puede vivir sin esperanza y sin paz,  por ello hoy debemos  alzar nuestra mirada al horizonte  con la mano en el corazón  y con el pie firme  hacia adelante, como el que quiere escalar la cima de la fraternidad y solidaridad , como el labrador y campesino que siembra la semilla  esperando que germine y de fruto.

Si de un grano sale una espiga y de un grano de mostaza un arbusto ¿qué no podrá salir de una esperanza compartida juntos?

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Estamos en un cambio de época, en un tiempo nuevo, que  nos traen desafíos nuevos, y debemos saber interpretar los signos de los tiempos de hoy, para no lamentar la realidad del mañana. No hay futuro sin presente. Apostemos por un futuro de progreso, de verdad y de justicia,  trabajando  cada día, a pesar de los que quieren ser agoreros de desgracias, seamos trabajadores responsables, que  quieren dejar un mundo mejor para las generaciones venideras. Seamos los hombres y mujeres de esperanza, de los valores sólidos y permanentes que hoy necesita nuestra provincia de Pastaza y que Cristo nos ha dejado en su evangelio, desde la fe que da trascendencia, desde el amor que da solidaridad. Que Dios  bendiga a todos los moradores de nuestra provincia, juntos por Pastaza. Loor a Pastaza en sus 57 años de provincia . !Viva Pastaza ¡

Mos. Rafael Cob

 

Iglesia incluyente, defensora de la vida y comprometida con la diversidad  

 

Son algunos de los acuerdos que se alcanzó tras el diálogo con los pueblos amazónicos en la ciudad de Puyo, donde primo la fraternidad y el intercambio de saberes y experiencias.

En este espacio donde se congregaron los seis Vicariatos de la Amazonía: Sucumbíos, Napo, Aguarico, Zamora, Méndez y Puyo, se pudo  escuchar al pueblo indígena con sus anhelos e inquietudes, producto de este encuentro surgió un comunicado final con las propias voces del pueblo amazónico.

Algunos medios se han hecho eco de este comunicado final, Radio Pichincha Universal   de la ciudad de Quito, invitó a la Red de Eco teología y la Repam, para conocer un poco más sobre este diálogo donde los pueblos amazónicos de Ecuador expresaron sus deseos.

 

27° Aniversario de los Mártires de la UCA

Roma, 16 de noviembre de 2016

Queridos compañeros/as y amigos/as de la UCA, del IDHUCA y de la YSUCA:

¡La paz del Señor!

En la bula Misericordiae vultus, el Papa Francisco decretó el año 2016 como un Jubileo de la Misericordia, el cual clausuraremos el próximo 20 de noviembre, justo en los mismos días en que celebramos el vigésimo séptimo aniversario del martirio de nuestros compañeros jesuitas Ignacio Martín-Baró, Ignacio Ellacuría, Juan Ramón Moreno, Segundo Montes, Amando López y Joaquín López y López, junto con Elba Julia Ramos y su hija, Celina Ramos, sus colaboradoras.

Este aniversario acaece cuando nos llegan graves noticias de la situación de El Salvador: primero, la negativa del sistema judicial salvadoreño para extraditar a España a los militares que asesinaron a nuestros compañeros, acto que colma la impunidad que ha caracterizado a esa tierra de mártires; segundo, la corrupción de altos funcionarios del Estado, de variado signo político, del presente y del pasado, entre los cuales se encuentran personas que despertaron esperanza entre los pobres; tercero, la crisis fiscal que puede llevar a un impago de obligaciones del Estado; cuarto, la creciente violencia pandilleril que no cesa, a pesar de todos los esfuerzos del Estado por combatirla.

Pero este vigésimo séptimo aniversario coincide también con buenas noticias de nuestra Iglesia universal, y dentro de ellas subrayo la coincidencia del aniversario del martirio de nuestros compañeros con la clausura del Jubileo de la Misericordia, porque los mártires muestran de manera especial el rostro misericordioso de Dios y nos enseñan a ser misericordiosos, incluso con nuestros enemigos y verdugos.

A propósito de la misericordia, el Papa Francisco acaba de reiterar, en la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, instituida por el Santo Padre el día primero de septiembre de cada año, que “Nada une mejor con Dios que un acto de misericordia, bien se trate de la misericordia con la que el Señor perdona nuestros pecados, o se trate de la gracia que nos da para practicar, en su nombre, las obras de misericordia”. Esta misericordia de la que habla el Papa fue practicada por nuestros compañeros mártires.

La misericordia que enseña el Papa Francisco es una expresión viva de la radicalidad cristiana, y va más allá de las tradicionales obras de misericordia que enseña la Iglesia; pero va más allá de ellas complementándolas y enriqueciéndolas, no anulándolas. Por eso el Papapide que a las obras de misericordia que todos conocemos, y que se enfocan en la caridad, añadamos una nueva obra, el cuido de la creación: “La vida humana misma en su totalidad comprende el cuido de la casa común. Por consiguiente, me permito proponer un complemento a las dos listas tradicionales de siete obras de Misericordia, añadiendo a cada una el cuidado de la casa común”.

Además, a este 27° aniversario coincide también la erección de un nuevo dicasterio en la Santa Sede, el cual tendrá una misión muy cercana al sueño de nuestros mártires. Es para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Este dicasterio, como declara el artículo primero de sus estatutos, “es expresión de la preocupación del Sumo Pontífice por la humanidad sufriente, especialmente por los necesitados, los enfermos y los excluidos”. Dará seguimiento a todo lo relacionado con “los que son forzados a abandonar su patria o carecen de ella, los marginados, las víctimas de los conflictos armados y de los desastres naturales, los prisioneros, los desempleados, las víctimas de las formas contemporáneas de esclavitud y de la tortura; asimismo, de cualquier persona cuya dignidad es amenazada”.

Al 3° Encuentro Mundial de Movimientos Populares a Roma, el Papa explicó que “el desarrollo del ser humano en su integralidad, el desarrollo que no se reduce al consumo, que no se reduce al bienestar de pocos, … incluye a todos los pueblos y personas en la plenitud de su dignidad, disfrutando fraternalmente de la maravilla de la Creación. Ese es el desarrollo que necesitamos: humano, integral, respetuoso de la Creación, de esta casa común” (5.11.2016).

En este nuevo discaterio, que entrará en funcionamiento a partir del primero de enero de 2017, serán subsumidas las tareas de los Pontificio Consejos Justicia y Paz, Cor Unum, Pastoral para Migrantes e Itinerantes y Pastoral para los Trabajadores de la Salud.

Los mártires de la UCA soñaron con una Iglesia viva y comprometida con los excluidos y con todas las víctimas que crea este mundo injusto, y el nuevo dicasterio y la sabia guía de la Iglesia en la persona del Papa Francisco expresan mucho del sueño por lo que nuestros hermanos ofrecieron su vida al Señor.

Que los mártires, el beato Mons. Romero y la guía del papa Francisco nos inspiren en nuestro peregrinar. Suyo en el Señor, en unión de oración y de solidaridad, como siempre,

Michael Czerny S.J.

Pontificio Consejo Justicia y Paz (1967-2016)

Imagen: Uca.edu.ni

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