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Manifiesto Público

          
 Lago Agrio ,21 de noviembre de 2016

MANIFIESTO PÚBLICO

COMITÉ CONTRA LA CONTAMINACIÓN AMBIENTAL DE SUCUMBÍOS

Nosotros:

El pueblo fronterizo de Sucumbíos: afrodescendientes, indígenas, blancos, mestizos; obreros, profesores, amas de casas y estudiantes; reunidos a través de las organizaciones de base que conforman el “Comité contra la contaminación ambiental de Sucumbíos”, reflejando el sentir de la población ante la contaminación ambiental de gran parte de la provincia provocada por actividades de exploración y explotación petrolera, e inspirados por la Encíclica Laudato Sí del Papa Francisco que nos insta a trabajar por la defensa de los derechos humanos y de la naturaleza;  suscribimos el presente manifiesto:

AMPARADOS

En los artículos 71 y 72 de la Constitución del Ecuador que establecen.

Que la naturaleza  o  Pacha  Mama,  donde  se  reproduce  y  realiza  la   vida,  tiene  derecho  a  que  se  respete  integralmente  su  existencia  y  el  mantenimiento  y  regeneración  de  sus  ciclos  vitales y  que toda persona,   comunidad,   pueblo   o   nacionalidad   podrá   exigir   a   la    autoridad  pública  el  cumplimiento  de  los  derechos  de  la  naturaleza.

Que en los casos de  impacto  ambiental  grave  o  permanente,  incluidos  los   ocasionados por la explotación de los recursos naturales no renovables, el  Estado   establecerá   los   mecanismos   más   eficaces   para   alcanzar   la    restauración,  y  adoptará  las  medidas  adecuadas  para  eliminar  o  mitigar  las consecuencias ambientales nocivas

RECORDAMOS Y SEÑALAMOS 

  • Que la provincia de Sucumbíos viene sufriendo graves episodios de contaminación ambiental, ocasionados en su gran mayoría, por actividades de exploración y explotación petrolera desde los años setenta, década en la que inician estas actividades en la región amazónica, repercutiendo seriamente en la salud de la población que habita en la zona así como en el equilibrio de sus ecosistemas.

 

  • Que la quema de gas a través de mecheros elevados, es una de las actividades realizadas para la explotación del crudo bajo tierra, más contaminantes. Los subproductos de esta combustión son eliminados directamente a la atmósfera, produciendo una serie de contaminaciones a poblaciones cercanas y aquellas que no estando cerca, se ven afectadas por este material que es llevado por la corriente de aire.

 

  • Que los gases contaminantes, producto de la presencia de mecheros que arden durante las 24 horas, producen enfermedades y alteran la calidad de vida de la población. De la misma manera contribuyen a la contaminación del agua lluvia que es recogida y consumida por la población y tiene serios impactos para la fauna y flora de la zona.

 

  • Que el 82.4% de la población de la provincia se ha enfermado en alguna ocasión, debido a los altos niveles de contaminación: el 96% de los enfermos ha reportado problemas de la piel, 75% problemas respiratorios, 64% problemas digestivos, 42% problemas en los ojos. Los problemas en la salud se deben al deterioro general del ambiente[1].

 

  • Que de acuerdo a estudios serios (Maldonado- Narváez, 2003), la principal causa de muerte para la población que circunda las instalaciones petroleras es el cáncer en un 32% del total de muertes, 3 veces más que la media nacional de muertes por cáncer (12%) de Ecuador y 4 a 5 veces superior a Orellana (7.9%) y Sucumbíos (5.6%). %). El mayor tiempo de estancia junto a las instalaciones petroleras aumenta el número de cáncer en la población. [2]

 

  • Que los elementos vivos o bióticos sufren también el impacto de este aire contaminado, por ejemplo, en la flora se presenta fuertemente el deterioro y remoción de la capa vegetal que altera el estado sucesiones de la vegetación. En relación a la fauna, estudios confirman que la quema constante de gas ahuyenta a varias especies animales,  gran cantidad de insectos suelen quemarse con los mecheros, sin contar con las afectaciones para los animales domésticos que consumen agua de lluvia contaminada por los gases que se expulsan a la atmosfera

 

  • Que la población de Sucumbíos ha debido aceptar en silencio la contaminación de su medio ambiente, la división de sus comunidades, la enfermedad y la muerte de su ganado. El mayor golpe a la salud de la población lo da el someterla a esta situación de humillación. Ante estos hechos queda demostrado que la contaminación al ambiente y a la salud producida por los mecheros a gas utilizados para actividades de explotación petrolera, son irremediables y se hace urgente una respuesta pronta y decisiva de las autoridades competentes.

 

  • Que el artículo 73 de la Constitución del Ecuador establece, que el Estado aplicará medidas de precaución y restricción para las actividades que puedan conducir a la extinción de especies, la destrucción de ecosistemas o la alteración permanente de los ciclos naturales.

LLAMAMOS DE INMEDIATO

Instamos a los candidatos a asambleístas nacionales y provinciales por Sucumbíos a:

  • Contemplar en sus propuestas y en sus futuras políticas públicas: alternativas y acciones  que permitan  eliminar la contaminación por mecheros de gas de la provincia de Sucumbíos

Una vez designado como autoridad pública:

  • Controlar, fiscalizar y auditar la gestión ambiental de las empresas petroleras que realizan actividades en la provincia de Sucumbíos de acuerdo a las leyes vigentes.
  • Dar seguimiento y evaluar la gestión ambiental de empresas petroleras que realizan actividades en la provincia de Sucumbíos. .
  • Exigir a las empresas que operen en estos territorios la utilización de energía de punta y alternativas tecnológicas para el reemplazo de los mecheros a gas utilizados en la industria petrolera.
  • Trabajar en la elaboración de una política pública que permita detener la contaminación ambiental por mecheros de gas y que impulse la implementación de alternativas tecnológicas para el reemplazo de los mismos, en la provincia de Sucumbíos
  • Impulsar y promover acciones urgentes que reduzcan los altos niveles de contaminación ambiental en la provincia de Sucumbíos.

Suscribimos este manifiesto las siguientes organizaciones sociales

Asociación de campesinos “5 de abril”

Asociación de campesinos “16 de mayo”

Organización mixta “Aguas claras”

Asociación de mujeres “Cochas del Betano buscando desarrollo”

Asociación de mujeres “8 de marzo”

Asociación San Sebastián

Asociación Shuar Namuk

Asociación “Ojo de Agua”

Comunidad Virgen del Cisne- barrio “aeropuerto”

Jóvenes de pastoral Indígena- UPICC

SICNIE Amazónico

Organización de mujeres negras “Nueva esperanza”

Personas firmantes

[1] Datos recuperados de

Guaranda, W. (2011). Apuntes sobre la explotación petrolera en el Ecuador. Recuperado de www.inredh.org

[2] Ibìd.

Manifiesto público CCAS

Bodas de Oro en Sarayacu, de los catequistas indígenas más ancianos

El domingo  15 de enero en Sarayacu , Sabino Gualinga y Corina Montalvo, celebraron sus Bodas de Oro  de su sagrado matrimonio.

A pesar del clima lluvioso en el día, sin embargo  escampó al medio día,  quedando una linda tarde para poder entrar en vuelo, Mons. Rafael  Cob y la misionera más antigua del Vicariato,  Hna. María Martin, que trabajó como  misionera  en esta comunidad de Sarayacu.  LLegando a  la comunidad indígena de Sarayacu con un buen tiempo la avioneta dejaba  a los pasajeros , el Obispo  presidió la Eucaristía de acción de gracias  en las Bodas de Oro matrimoniales de los catequistas indígenas  más antiguos. Dn. Sabino, con sus casi 94 años que cumplirá  el próximo mes de marzo y Dña. Corina, con sus 84 años, han permanecido fieles a sus compromisos matrimoniales que un día hicieron ante Dios y la Iglesia .

Siendo igualmente ejemplo  para sus hijos, a los que educaron en la fe y en los valores del evangelio  y para toda la comunidad a la que han servido con gran generosidad y entrega  durante tantos años.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fue una fiesta familiar y comunitaria , allí rodeados de  todos sus hijos  e hijas : José, Gerardo ,Heriberto, Juanito, Patricia y Noemi, igualmente de todos sus nietos y biznietos hermanos y familiares,  se sentían  muy contentos  y gozosos ,fue una fiesta preparada por sus hijos con mucho cariño y con todo detalle, la decoración de la casa  nos hablaba de fiesta grande , también les acompañó la comunidad de Sarayacu ,a los que muchos de ellos,  habrían enseñado el catecismo.

El Sr.Obispo hizo una homilía muy emotiva, recordando  la gracia y bendición que Dios había sido para ellos , para su familia y comunidad,  invitó a todos a vivir los compromisos con Dios ,de forma coherente con nuestra fe y educar a los hijos  en los valores del evangelio, ellos son la mayor riqueza de la familia y deben recibir la mejor herencia,  que es la fe y la educación de estos valores.

Lamentablemente hoy  nos faltan catequistas  que se comprometan a servir en la fe  a sus hermanos   en nuestras comunidades indígenas,  con ese espíritu de servicio que lo hicieron Sabino y Corina, por eso invitamos también en Sarayacu a participar  en la celebración dominical para que surjan de su propia comunidad los propios servidores de su comunidad .

No faltaron los tambores  que dieron sabor a la fiesta ,y después de la misa  el banquete especial para todos, en un ambiente festivo y fraterno.

Nuestras Felicitaciones a toda la familia y en especial a Sabino y Corina por su fidelidad probada, por su ejemplo y servicio a la Iglesia. Que Dios les siga bendiciendo.​

 

“El papel de la Iglesia no es un papel partidista sino orientador” Mons. Julio Parrilla

El pasado martes 24 de Enero de 2017 se desarrolló en el Café Libro (Leonidas Plaza N23-56 –Quito) el conversatorio sobre Fe y Política, con la ponencia de Mons. Julio Parrilla evento que fue organizado por el Centro de Ética y Pensamiento Social de la Iglesia Católica, en virtud de la coyuntura que está viviendo el País actualmente, con motivo de las próximas elecciones del 19 de Febrero de 2017.

Durante el conversatorio se desarrollaron varios temas sobre la relación existente entre Fe y Política, Mons. Julio Parrilla inició su ponencia con la siguiente frase “Si la fe ilumina la vida del hombre, pues no se puede dejar de lado la política como dogma de organización de la convivencia humana, de las personas y de los pueblos, la Fe ilumina todo”

La relación entre Fe y política ha estado presente a lo largo de los años y de la historia, evidentemente la postura de la Iglesia está inscrita en la carta pastoral de los obispos <Convocados a caminar juntos> donde se exponen varios temas como la pobreza, el bien común, la dignidad de la persona Humana, la subsidiaridad, la participación y la corresponsabilidad, la solidaridad, la interculturalidad, el cuidado de la familia, la defensa de la vida y el cuidado de la creación.

Más allá de eso, dentro del conversatorio también se habló sobre como la Iglesia es consciente de la importancia de unas elecciones que marcarán el próximo futuro de nuestro país y es por eso que  como católicos y ciudadanos tenemos corresponsabilidad al momento de elegir a quienes estarán a cargo del país los próximos 4 años, por lo tanto debemos elegir de manera no solo responsable sino también Ética.

Dentro del desarrollo de la sociedad los puntos clave de la Iglesia son el de : Iluminar la conciencia y la vida y contribuir a la construcción de un mundo más justo y humano; dentro del ámbito ética – política la Iglesia también tiene algo que decir y este pronunciamiento inicia desde una verdadera lectura de la realidad, un verdadero involucramiento de la Iglesia y de la sociedad en la solución de problemáticas que nos afectan a todos y todas como la crisis social, económica y política, la crisis de refugiados y migrantes, los agro negocios, la idea del capitalismo ante todo y la idea de un falso desarrollismo en favor del sistema y no del SER Humano.

Como resultado de todas estas crisis los más afectados con los más vulnerables y ahí está el rol de la Iglesia en la sociedad, se debe transmitir el valor de la Ética a futuros gobernantes, se debe apoyar a un crecimiento con equidad, a divulgar en la sociedad que la desigualdad e injusticia social crean nuevas pobrezas «La Fe nos lleva al cambio, nos lleva a transformar la realidad social, política, económica, cultural que está a la base del empobrecimiento y exclusión. No podemos estar fuera, ni lejos de las estructuras que mueven y promueven el desarrollo humano».

Como conclusión podemos decir que el Evangelio está y estará en contra  de cualquier sistema donde no se prime la persona, y saber que no todo desarrollo es sinónimo de humanismo debemos tener en cuenta que a largo plazo se debe hablar del bien común.

 

Los pueblos indígenas estamos antes que exista la colonización

Así lo manifiesta Patricia Gualinga, dirigenta del Pueblo Sarayaku, al referirse a los acontecimientos que sucedieron el pasado 15 de diciembre en la comunidad  del pueblo Shuar Nankints cuando fueron desalojados sus pobladores.

“Como pueblo Sarayaku, rechazamos todo tipo de actos de violencia y hemos expresado nuestra solidaridad y preocupación por la militarización de la provincia de Morona Santiago, estamos en desacuerdo que se violenten los derechos de los pueblos indígenas.

Sabemos que el derecho internacional establece que para mega proyectos  como son: petroleros y mineros tienen  que haber una adecuada consulta libre, previa, informada y de buena fe y eso no habido, para que exista un consentimiento para que no exista problemas”, menciona Patricia Gualinga.

Y en ese contexto el pueblo Sarayaku ha tenido el caso Sarayaku “que por violaciones a derechos  de su pueblo por empresas como las  petroleras ha logrado llevar a cortes internacionales.  Estamos preocupados de todo lo acontecido, solidarios con los hermanos shuar, rechazando que se trate de someter por la violencia y la fuerza”.

La Constitución de la República de Ecuador en su artículo 57

Art. 57.- Se reconoce y garantizará a las comunas, comunidades, pueblos y nacionalidades indígenas, de conformidad con la Constitución y con los pactos, convenios, declaraciones y demás instrumentos internacionales de derechos humanos, los siguientes derechos colectivos:

4. Conservar la propiedad imprescriptible de sus tierras comunitarias, que serán inalienables, inembargables e indivisibles. Estas tierras estarán exentas del pago de tasas e impuestos.
5. Mantener la posesión de las tierras y territorios ancestrales y obtener su adjudicación gratuita.
6. Participar en el uso, usufructo, administración y conservación de los recursos naturales renovables que se hallen en sus tierras.
7. La consulta previa, libre e informada, dentro de un plazo razonable, sobre planes y programas de prospección, explotación y comercialización de recursos no renovables que se encuentren en sus tierras y que puedan afectarles ambiental o culturalmente; participar en los beneficios que esos proyectos reporten y recibir indemnizaciones por los perjuicios sociales, culturales y ambientales que les causen. La consulta que deban realizar las autoridades competentes será obligatoria y oportuna. Si no se obtuviese el consentimiento de la comunidad consultada, se procederá conforme a la Constitución y la ley.
8. Conservar y promover sus prácticas de manejo de la biodiversidad y de su entorno natural. El Estado establecerá y ejecutará programas, con la participación de la comunidad, para asegurar la conservación y utilización sustentable de la biodiversidad.

Imagen. Wambra Radio

 

15 de Enero: Jornada Mundial del emigrante y del refugiado

El próximo día 15 de Enero celebramos en la Iglesia la Jornada Mundial del emigrante y del refugiado con el lema“Menores migrantes, vulnerables y sin voz. Reto y esperanza”. Con este lema, el papa Francisco nos invita a fijar nuestra mirada en los niños migrantes porque “son menores, extranjeros e indefensos… Ellos son quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos”.​

Compartimos con ustedes el enlace del Video realizado por el Secretariado de Migraciones de la Conferencia Episcopal Española con motivo del 15 de Enero/2017

«Emigrantes menores de edad, vulnerables y sin voz»

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA

JORNADA MUNDIAL DEL MIGRANTE Y DEL REFUGIADO 2017 [15 de enero de 2017]

Queridos hermanos y hermanas:

«El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado» (Mc 9,37; cf. Mt 18,5; Lc 9,48; Jn 13,20). Con estas palabras, los evangelistas recuerdan a la comunidad cristiana una enseñanza de Jesús que apasiona y, a la vez, compromete. Estas palabras en la dinámica de la acogida trazan el camino seguro que conduce a Dios, partiendo de los más pequeños y pasando por el Salvador. Precisamente la acogida es condición necesaria para que este itinerario se concrete: Dios se ha hecho uno de nosotros, en Jesús se ha hecho niño y la apertura a Dios en la fe, que alimenta la esperanza, se manifiesta en la cercanía afectuosa hacia los más pequeños y débiles. La caridad, la fe y la esperanza están involucradas en las obras de misericordia, tanto espirituales como corporales, que hemos redescubierto durante el reciente Jubileo extraordinario.

Pero los evangelistas se fijan también en la responsabilidad del que actúa en contra de la misericordia: «Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar» (Mt 18,6; cf. Mc 9,42; Lc 17,2). ¿Cómo no pensar en esta severa advertencia cuando se considera la explotación ejercida por gente sin escrúpulos, ocasionando daño a tantos niños y niñas, que son iniciados en la prostitución o atrapados en la red de la pornografía, esclavizados por el trabajo de menores o reclutados como soldados, involucrados en el tráfico de drogas y en otras formas de delincuencia, obligados a huir de conflictos y persecuciones, con el riesgo de acabar solos y abandonados?

Por eso, con motivo de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebra cada año, deseo llamar la atención sobre la realidad de los emigrantes menores de edad, especialmente los que están solos, instando a todos a hacerse cargo de los niños, que se encuentran desprotegidos por tres motivos: porque son menores, extranjeros e indefensos; por diversas razones, son forzados a vivir lejos de su tierra natal y separados del afecto de su familia.

Hoy, la emigración no es un fenómeno limitado a algunas zonas del planeta, sino que afecta a todos los continentes y está adquiriendo cada vez más la dimensión de una dramática cuestión mundial. No se trata sólo de personas en busca de un trabajo digno o de condiciones de vida mejor, sino también de hombres y mujeres, ancianos y niños que se ven obligados a abandonar sus casas con la esperanza de salvarse y encontrar en otros lugares paz y seguridad. Son principalmente los niños quienes más sufren las graves consecuencias de la emigración, casi siempre causada por la violencia, la miseria y las condiciones ambientales, factores a los que hay que añadir la globalización en sus aspectos negativos. La carrera desenfrenada hacia un enriquecimiento rápido y fácil lleva consigo también el aumento de plagas monstruosas como el tráfico de niños, la explotación y el abuso de menores y, en general, la privación de los derechos propios de la niñez sancionados por la Convención Internacional sobre los Derechos de la Infancia.

La edad infantil, por su particular fragilidad, tiene unas exigencias únicas e irrenunciables. En primer lugar, el derecho a un ambiente familiar sano y seguro donde se pueda crecer bajo la guía y el ejemplo de un padre y una madre; además, el derecho-deber de recibir una educación adecuada, sobre todo en la familia y también en la escuela, donde los niños puedan crecer como personas y protagonistas de su propio futuro y del respectivo país. De hecho, en muchas partes del mundo, leer, escribir y hacer cálculos elementales sigue siendo privilegio de unos pocos. Todos los niños tienen derecho a jugar y a realizar actividades recreativas, tienen derecho en definitiva a ser niños.

Sin embargo, los niños constituyen el grupo más vulnerable entre los emigrantes, porque, mientras se asoman a la vida, son invisibles y no tienen voz: la precariedad los priva de documentos, ocultándolos a los ojos del mundo; la ausencia de adultos que los acompañen impide que su voz se alce y sea escuchada. De ese modo, los niños emigrantes acaban fácilmente en lo más bajo de la degradación humana, donde la ilegalidad y la violencia queman en un instante el futuro de muchos inocentes, mientras que la red de los abusos a los menores resulta difícil de romper.

¿Cómo responder a esta realidad?

En primer lugar, siendo conscientes de que el fenómeno de la emigración no está separado de la historia de la salvación, es más, forma parte de ella. Está conectado a un mandamiento de Dios: «No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto» (Ex 22,20); «Amaréis al forastero, porque forasteros fuisteis en Egipto» (Dt 10,19). Este fenómeno es un signo de los tiempos, un signo que habla de la acción providencial de Dios en la historia y en la comunidad humana con vistas a la comunión universal. Sin ignorar los problemas ni, tampoco, los dramas y tragedias de la emigración, así como las dificultades que lleva consigo la acogida digna de estas personas, la Iglesia anima a reconocer el plan de Dios, incluso en este fenómeno, con la certeza de que nadie es extranjero en la comunidad cristiana, que abraza «todas las naciones, razas, pueblos y lenguas» (Ap 7,9). Cada uno es valioso, las personas son más importantes que las cosas, y el valor de cada institución se mide por el modo en que trata la vida y la dignidad del ser humano, especialmente en situaciones de vulnerabilidad, como es el caso de los niños emigrantes.

También es necesario centrarse en la protección, la integración y en soluciones estables.

Ante todo, se trata de adoptar todas las medidas necesarias para que se asegure a los niños emigrantes protección y defensa, ya que «estos chicos y chicas terminan con frecuencia en la calle, abandonados a sí mismos y víctimas de explotadores sin escrúpulos que, más de una vez, los transforman en objeto de violencia física, moral y sexual» (Benedicto XVI, Mensaje para la Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado 2008).

Por otra parte, la línea divisoria entre la emigración y el tráfico puede ser en ocasiones muy sutil. Hay muchos factores que contribuyen a crear un estado de vulnerabilidad en los emigrantes, especialmente si son niños: la indigencia y la falta de medios de supervivencia ―a lo que habría que añadir las expectativas irreales inducidas por los medios de comunicación―; el bajo nivel de alfabetización; el desconocimiento de las leyes, la cultura y, a menudo, de la lengua de los países de acogida. Esto los hace dependientes física y psicológicamente. Pero el impulso más fuerte hacia la explotación y el abuso de los niños viene a causa de la demanda. Si no se encuentra el modo de intervenir con mayor rigor y eficacia ante los explotadores, no se podrán detener las numerosas formas de esclavitud de las que son víctimas los menores de edad.

Es necesario, por tanto, que los inmigrantes, precisamente por el bien de sus hijos, cooperen cada vez más estrechamente con las comunidades que los acogen. Con mucha gratitud miramos a los organismos e instituciones, eclesiales y civiles, que con gran esfuerzo ofrecen tiempo y recursos para proteger a los niños de las distintas formas de abuso. Es importante que se implemente una cooperación cada vez más eficaz y eficiente, basada no sólo en el intercambio de información, sino también en la intensificación de unas redes capaces que puedan asegurar intervenciones tempestivas y capilares. No hay que subestimar el hecho de que la fuerza extraordinaria de las comunidades eclesiales se revela sobre todo cuando hay unidad de oración y comunión en la fraternidad

En segundo lugar, es necesario trabajar por la integración de los niños y los jóvenes emigrantes. Ellos dependen totalmente de la comunidad de adultos y, muy a menudo, la falta de recursos económicos es un obstáculo para la adopción de políticas adecuadas de acogida, asistencia e inclusión. En consecuencia, en lugar de favorecer la integración social de los niños emigrantes, o programas de repatriación segura y asistida, se busca sólo impedir su entrada, beneficiando de este modo que se recurra a redes ilegales; o también son enviados de vuelta a su país de origen sin asegurarse de que esto corresponda realmente a su «interés superior».

La situación de los emigrantes menores de edad se agrava más todavía cuando se encuentran en situación irregular o cuando son captados por el crimen organizado. Entonces, se les destina con frecuencia a centros de detención. No es raro que sean arrestados y, puesto que no tienen dinero para pagar la fianza o el viaje de vuelta, pueden permanecer por largos períodos de tiempo recluidos, expuestos a abusos y violencias de todo tipo. En esos casos, el derecho de los Estados a gestionar los flujos migratorios y a salvaguardar el bien común nacional se tiene que conjugar con la obligación de resolver y regularizar la situación de los emigrantes menores de edad, respetando plenamente su dignidad y tratando de responder a sus necesidades, cuando están solos, pero también a las de sus padres, por el bien de todo el núcleo familiar.

Sigue siendo crucial que se adopten adecuados procedimientos nacionales y planes de cooperación acordados entre los países de origen y los de acogida, para eliminar las causas de la emigración forzada de los niños.

En tercer lugar, dirijo a todos un vehemente llamamiento para que se busquen y adopten soluciones permanentes. Puesto que este es un fenómeno complejo, la cuestión de los emigrantes menores de edad se debe afrontar desde la raíz. Las guerras, la violación de los derechos humanos, la corrupción, la pobreza, los desequilibrios y desastres ambientales son parte de las causas del problema. Los niños son los primeros en sufrirlas, padeciendo a veces torturas y castigos corporales, que se unen a las de tipo moral y psíquico, dejándoles a menudo huellas imborrables.

Por tanto, es absolutamente necesario que se afronten en los países de origen las causas que provocan la emigración. Esto requiere, como primer paso, el compromiso de toda la Comunidad internacional para acabar con los conflictos y la violencia que obligan a las personas a huir. Además, se requiere una visión de futuro, que sepa proyectar programas adecuados para las zonas afectadas por la inestabilidad y por las más graves injusticias, para que a todos se les garantice el acceso a un desarrollo auténtico que promueva el bien de los niños y niñas, esperanza de la humanidad.

Por último, deseo dirigir una palabra a vosotros, que camináis al lado de los niños y jóvenes por los caminos de la emigración: ellos necesitan vuestra valiosa ayuda, y la Iglesia también os necesita y os apoya en el servicio generoso que prestáis. No os canséis de dar con audacia un buen testimonio del Evangelio, que os llama a reconocer y a acoger al Señor Jesús, presente en los más pequeños y vulnerables.

Encomiendo a todos los niños emigrantes, a sus familias, sus comunidades y a vosotros, que estáis cerca de ellos, a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, para que vele sobre cada uno y os acompañe en el camino; y junto a mi oración os imparto la Bendición Apostólica.

Vaticano, 8 de septiembre de 2016.

 

Francisco

Esmeraldas y Puyo afectadas por las lluvias

Isabel Padilla, responsable del Vicariato Apostólico de Esmeraldas, en diálogo con el programa de la Casa Grande, a través de radio Católica Nacional, manifestó que el fuerte temporal en la provincia afecta a decenas de familias que se han visto obligado abandonar sus hogares e instalarse en refugio temporales.

La iglesia a través de los equipos de Cáritas parroquiales, está muy cercana a la gente, a las familias que se encuentran en los albergues, se hacen visitas y se les acompaña. Desde el pasado 16 de abril no hemos dejado de estar en contacto con la comunidad,  se está  al tanto de las diversas situaciones que se presentan.

Como iglesia se está consciente que hay que animar a la gente no solo con ayuda material sino también preocuparse de la parte espiritual, pues lo que ahora está viviendo Esmeraldas es complejo manifiesta Isabel Padilla, quien agrega que la naturaleza “les está pasando factura primero fue el terremoto y ahora son las intensas lluvias  que viene acompañadas de oleajes,  inundaciones, donde las viviendas no están preparadas para recibir tantas afectaciones, y tenemos que aprender a vivir con estos fenómenos naturales”.

“No tenemos que perder la fe y la esperanza, vendrán momentos mejores, pues la presencia de lluvias son temporales y ahora hay que seguir apoyando a la población en la medida de nuestras posibilidades, concluye Isabel Padilla.

Mientras tanto desde la Provincia de Pastaza, se comunicaba, Carlos Padilla, director de Radio Puyo, quien daba cuenta de la situación lluviosa en esa zona de la amazonia. El caudal de los ríos subió en las últimas horas y la población toma precauciones. Los daños que ha dejado hasta el momento este fuerte temporal son: trescientas veinte familias afectadas, viviendas destruidas, noventa metros de vías afectadas, puentes en mal estado, dos diques dañados, una escuela y bienes privados arruinados.

El Vicariato Apostólico de Puyo, con su albergue San Martín, al momento acoge a familias damnificadas por el fuerte temporal, finaliza Carlos Padilla.

Imágenes: El Telégrafo.com.ec

 

Al ritmo de la canoa en la triple frontera

Vive en Leticia que es la capital del departamento del Amazonas en Colombia y se moviliza entre las ciudades de Tabatinga (Brasil) y Santa Rosa de Yavarí (Perú). Ella es Lorena Pérez, una ecuatoriana laica, que decidió ser voluntaria en esa zona.

Desde hace 6 meses realiza su voluntariado en la triple frontera que es el sitio amazónico donde se encuentra  la línea divisoria de: Brasil, Colombia y Perú.

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