Ir al contenido principal

“Yo estoy con ustedes todos los días,…”

Mateo 28,20.

Esta semana pasada nos trasladamos a Pedernales, Manabí, un grupo de 14 laicos y 4 sacerdotes de diversas comunidades de Quito, para acercarles comida y agua a la parroquia de allá con destino a las familias damnificadas por el terremoto del 16-IV-2016.

            Desde la misma entrada a la ciudad se tiene la impresión de estar como en una zona de guerra, por la impresionante imagen de destrucción que se ve por todas partes; llegando más al centro de la misma, cerca de la plaza y la parroquia es todavía mayor.

            Son muchas las imágenes que se han transmitido de esta realidad, pero no hay forma de captar a través de ellas:

  • El ruido ensordecedor durante todo el día de las máquinas sacando los escombros de los edificios destruidos, de los camiones llevándoselos y regresando, de los generadores de electricidad.
  • El polvo suspendido en el aire y que lo tragamos por todas partes, que reseca las gargantas.
  • El mal olor por la descomposición de cadáveres que te sorprende por tantos lugares.
  • El horror, el terror, la absoluta impotencia, la incredulidad, la sensación de estar pasando una pesadilla de la que no se consigue despertar.

En los poquitos días que estuvimos allá, nos acercamos por grupos a los distintos barrios o sectores de la ciudad sin otra pretensión que llevarles la solidaridad y la compasión de todo el país y en concreto de nuestras comunidades, apoyándoles y dándoles una mano en las tareas de limpieza o de sacar los escombros de la casa, limpiar una capilla con algunos destrozos, acercarnos a las casas a saludar, charlar y escuchar sus historias y relatos de lo vivido en estos días, compartir el agua y en algunos casos la mesa con la familia, jugar y cantar con los niños y niñas de un albergue de familias, celebrar la eucaristía recordando y agradeciendo la vida de los familiares difuntos.

Nos hemos encontrado personas que no consiguen salir del golpe, del impacto del terremoto y se les ve apagados, silenciosos, con una enorme tristeza y permanente, casi no pueden pronunciar cuatro palabras seguidas, inexpresivos y con una actitud de “ante todo esto no se puede hacer nada, de esta no salimos”.

Sin embargo, hay muchos signos de esperanza:

  • la radio que, a pesar de que se hundió el edificio donde se encontraba, sigue emitiendo las 24 horas desde otro lugar,
  • muchas personas están regresando a la ciudad después de haber buscado refugio y tranquilidad con algunos amigos o familiares unos cuantos días,
  • ya se ven por la calle, por las veredas, no dentro de los edificios, algunos puestos de venta de carne, de pollos, de verduras y frutas, de comida,…
  • hay muchos funcionarios de diversos organismos del estado, especialmente soldados y militares,
  • ya están funcionando cuatro albergues para familias y se reparte ropa, comida y agua para las que están acampadas en la ruta o fuera de las casas con toldos o plásticos,
  • en la parroquia hay cuatro lugares de acopio y reparto de comida y agua; las tres religiosas que estaban en su casa, pegadita a la parroquia, se encuentran en los salones de la catequesis, duermen en una carpa del ejército y allá reciben las donaciones, escuchan y acompañan a las familias que van a pedir ayuda,
  • ya la semana pasada, el párroco, Denny Monserrate, comenzó en ese lugar de la catequesis y sin techo, a celebrar la eucaristía todos los días a la que van los feligreses para dar gracias por la vida de sus personas fallecidas y acompañarse unos a otros,
  • la solidaridad que permanece en todo el país, aunque haya decaído un poco; también llegan donaciones de otros países…

Pero les comparto algunas de las palabras que guardo en el corazón como las más luminosas y como Buena Noticia escuchadas en estos días:

  • la señora de la casa en la que pudimos quedarnos esos días: “toda mi familia está bien, mi casa resistió el terremoto, ¿cómo no voy a estar dando gracias a Dios continuamente y a compartir todo lo que haga falta con quienes lo necesitan?
  • Javier: “Lo mejor de mi vida, además de lo que me dieron mis padres, lo recibí en Pedernales, el amor de mi vida, Cecilia, mis dos hijos de 10 y 14 años, construir nuestra casa, mi trabajo. Le doy gracias a Dios por todo ello y voy a tratar de devolver a Pedernales todo lo que pueda como agradecimiento”. (Cecilia falleció en el terremoto).

“Dios que nos da la vida cada mañana, para algo nos salvó de la muerte, algo espera de nosotros, alguna tarea nos tiene encomendada”.

“Que ustedes estén acá nos hace sentir que no estamos solos, que Dios nos acompaña y Él nos dará la fortaleza para levantarnos y reconstruir nuestras vidas y nuestra ciudad, haciendo nosotros todo lo que esté en nuestras manos, sin dejarlo todo a que nos lo arreglen de fuera”

  • Un vecino y amigo de Javier: “En el momento del terremoto, ya no podíamos salir, nos reunimos delante de una imagen de María mi esposa, mis hijos y yo, abrazados y muy juntos. Yo solo le pedía y repetía a la Virgen que nos salvara. Paró el terremoto, nos invadió el polvo, salimos a la calle y estábamos salvados. Al rato escucho unos gritos pidiendo ayuda, era un vecino. Llamo a unos cuantos amigos y juntos pudimos sacar primero a su bebito de pocos meses que lo tenía él en brazos y después al papà que tenía una pierna rota. María nos salvó la vida.”

Todas estas y muchísimas más son historias de muerte y de resurrección, de infinito dolor crucificado y de vida nueva con el resucitado que vence la oscuridad, la noche y la impotencia con su presencia que reúne, conforta, pacífica y serena.

Tendremos que seguir acercándonos a sus protagonistas para escucharlas, para implicarnos y acompañarlos en su caminar, para reconocer que Jesús está vivo, camina con nosotros y nos dice: “Yo estoy con ustedes todos los días, en todo momento, yo siento y me com-padezco de todo lo que sufren y me implico en sus luchas y esperanzas.”

Josetxo García.

ADSIS.

 

 

 

 

¡La selva se ama y se defiende!

En el marco de la escuela de incidencia sociopolítica de la Red Amazónica, se ejecutaron los días 7 y 9 de Abril dos talleres en Sucumbíos y Aguarico. La Escuela de Incidencia está conformada por tres fases: la primera de formación a través de 5 módulos, la segunda para la construcción de la propuesta de incidencia, proceso que orientan y definen sus participantes y tercera en la ejecución dela estrategia de incidencia.

Continuar leyendo

Boletín No 8: Terremoto en Ecuador

BOLETIN PRENSA

RED DE PASTORAL SOCIAL CÁRITAS ECUADOR

2 de mayo 2016

IMPACTOS HASTA LA FECHA:

  • 660 fallecidos
  • 51. 376 personas atendidas en salud, 4.605 personas heridas
  • 31 desaparecidos
  • 22.421 personas albergadas
  • 113 personas rescatadas con vida
  • 1.125 edificaciones destruidas, 829 edificaciones afectadas
  • 560 escuelas dañadas.

Por solicitud y en nombre de Caritas Ecuador, Caritas Internationalis está lanzando el EA12/2016 en respuesta a los daños causados por el terremoto del día 16 de abril.

El sismo registrado el sábado 16 de abril a las 18h58 (tiempo local), de magnitud 7.8 (Mw magnitud momento), es considerado como el peor terremoto de magnitud e impacto potencial que el Ecuador; cuyo hipocentro se ubicó frente a Pedernales (Manabí), a 20 km de profundidad, fue resultado del desplazamiento entre dos placas tectónicas: la placa de Nazca (placa oceánica) que se sumerge bajo la Sudamericana (placa continental).

El EA tendrá como meta atender a 700 familias (3,500 personas) y abordará 4 ejes de trabajo: seguridad alimentaria y artículos no alimentares, apoyo espiritual, psicológico, social y fortalecimiento comunitario, reconstrucción de viviendas, reactivación económica para la obtención de medios de vida. Se estipula una duración de 12 meses (1 de mayo 2016 hasta el 30 abril 2017).

Los beneficiarios directos y principales actores del proyecto son las familias más afectadas de las provincias de Manabí, cantones Jama y Pedernales; Esmeraldas cantón Muisne y de la provincia de Los Ríos el cantón Babahoyo.

Mauricio López, secretario ejecutivo de Cáritas Ecuador, hizo referencia a la respuesta que se dará considerando que “nuestro Ecuador ha sido severamente golpeado por un fuerte terremoto que derrumbó muchas edificaciones, ha lastimado en lo más profundo el corazón del litoral de este nuestro amado país, ha arrancado la vida a más de 650 personas, causado heridas a más de 4000 personas, fragmentado familias, comunidades, e incluso ha quebrantado las voluntades de mujeres y hombres que aún no logran comprender lo que ha sucedido e intentan con esperanza reconstruirse y reconstituirse luego de tan dramática experiencia. Y como suele suceder en las situaciones más dolorosas, lamentablemente, ha afectado aún más a las personas más vulnerables que esperan poder encontrar la fuerza y la esperanza para reponerse de esta situación paulatinamente y con el acompañamiento necesario, proceso en el que esperamos aportar de manera relevante como Cáritas Ecuador.”

Se ha asumido un proceso serio y responsable de escucha atenta a los signos de los tiempos, para identificar las urgencias prioritarias, y para mirar también más hacia adelante en el futuro cercano para responder a las necesidades que serán enormes en cuanto a restituir el tejido social, la fuerza espiritual, y los medios para la vida digna de comunidades enteras y tantas familias.

Durante los primeros días del desastre la respuesta se han encaminado a:

–    Escucha y diálogo permanente con los interlocutores prioritarios, que son los miembros de nuestra RED Cáritas en los sitios más afectados; a través de los directores, equipos de trabajo, párrocos, y en articulación permanente con los Obispos que están haciendo una labor sobresaliente de mantenimiento de la esperanza en los sitios más afectados.

–   Mediante la Comisión Episcopal de Pastoral Social –CEPAS- se han generado mecanismos de diálogo y coordinación con la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

– Se han establecido mecanismos de comunicación permanentes con los ámbitos de la red local, redes internacionales (con el apoyo y acompañamiento permanente de Cáritas Internationalis).

– Se ha establecido un plan de trabajo, de acuerdo a las necesidades y pedidos particulares de nuestros hermanos y hermanas de las Diócesis afectadas y las Cáritas en el territorio, y en asociación con otras entidades eclesiales diversas como Cáritas de otros países, Conferencia Ecuatoriana de Religiosos-as, y otras entidades, para elaborar un diagnóstico de la situación que nos permita responder cuidadosa y pertinentemente al momento que está viviendo el país.

– Participación en las mesas técnicas oficiales promovidas por el Estado Ecuatoriano para la respuesta a las emergencias dentro de la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos, asegurando una respuesta complementaria y que cuide no duplicar esfuerzos.

– Elaboración de proyectos en respuesta a los ofrecimientos de ayuda inicial bilateral de entidades hermanas de diversos países, respondiendo a todos y cada uno de los ofrecimientos de ayuda tan necesarios para el Ecuador en este momento.

 Se establece un modelo de respuesta integral que responda a la urgencia inmediata en los temas emergentes solicitados por los miembros de la red en el territorio, y orientando a la perspectiva, fruto de años de experiencia y del modelo de gestión, hacia una intervención en las fases de rehabilitación y reconstrucción que se vuelven críticas y las más estratégicas en los momentos posteriores a la crisis y en los que las ayudas iniciales comienzan a decrecer. La vocación de acompañamiento desde el Desarrollo Humano Integral y Solidario –DHIS- que empuja a responder con esa mirada que también incluya la perspectiva a mediano plazo y que considere:

  1. La respuesta a la urgencia inmediata de acuerdo a los llamados específicos de los miembros de la RED en los sitios más afectados.
  2. El apoyo en los temas cruciales de prevención relacionados con higiene y cuidado.
  3. El fomento a las actividades productivas inmediatas que permitan comenzar a regenerar los medios de vida, el sustento familiar, y mediante ello, la dignificación de los sujetos en el momento de crisis.
  4. El apoyo en la reconstrucción de los hogares permanentes para las familias en situación de mayor vulnerabilidad y en los sitios más afectados, de forma que la re-construcción del proyecto de vida familiar esté articulado a la reconstrucción del hogar en condiciones seguras que permitan que dichos hogares tengan los elementos adecuados para afrontar una nueva crisis similar, o cualquier otro factor de riesgo de la zona.
  5. El acompañamiento psico-espiritual que garantice las condiciones interiores espirituales y afectivas para comenzar el arduo camino a la recuperación personal y familiar, para retomar la vida como proyecto de plenitud, luego de sanar las heridas físicas e interiores.

 Con estos elementos se presenta el EA “Llamado de Emergencia” (Emergency Appeal), pidiendo que sea acogido con la misma fuerza en que se ha asumido la respuesta inicial ante la dolora situación, llamando a que sea un momento para experimentar la solidaridad internacional y eclesial.

Agradecemos constante e interminablemente las enormes muestras de apoyo de tantos sitios en todo el mundo, sobre todo de las instancias eclesiales y Cáritas hermanas.

Reconocemos esto como un camino propicio para la eficacia apostólica en la respuesta a los sitios donde la vida clama y grita con dolor, pero que también se expresa en la esperanza de la dignidad de un pueblo solidario que requiere de ayudas que le permitan reconstruirse paulatinamente en busca de construir un futuro posible, quizás, incluso aún más luminoso.

 

 

 

 

Boletín No. 7: Terremoto en Ecuador

BOLETIN PRENSA

RED DE PASTORAL SOCIAL CÁRITAS ECUADOR

28 abril 2016

DESTACADOS

  • El sismo de 6,1 del día miércoles 20 de abril, ha sido la réplica más fuerte reportada hasta el momento.
  • Uno de los accesos principales a la costa, está cerrado, por el desbordamiento del río Damas, en Santo Domingo, el pasado martes.
  • Cuerpo de Ingenieros del Ejército están realizando la evaluación de las viviendas y verificando son aptas para su uso.
  • La propuesta preliminar del EA contempla acciones en 4 ejes: planes de ayuda alimentaria y nutricional, procuración de medios de vida, reconstrucción de vivienda, acompañamiento espiritual, psicológico y social, y el fortalecimiento de capacidades comunitarias.

IMPACTOS HASTA LA FECHA:

  • 659 fallecidos
  • 42 desaparecidos
  • 073 atenciones en salud
  • 788 réplicas, 6 mayores a 6 puntos.
  • 113 personas rescatadas con vida
  • Los albergues dispuestos hasta el momento están acogiendo a 29.067 personas
  • 125 casas y edificios destruidos
  • 829 Edificaciones afectadas
  • 560 escuelas dañadas

El pueblo ecuatoriano y la Red de Pastoral Social Cáritas, sigue apoyando con la recolección de kits de aseo, alimentación y medicamentos, que son distribuidos y serán distribuidos paulatinamente, asegurando permanencia, pero se hace énfasis en que sea una red de solidaridad sostenida y viable, que no disminuya.

Cáritas Española ha hecho efectivo un aporte económico para atender la emergencia, Cáritas Alemana ha ratificado el apoyo a la urgencia, con los proyectos vigentes, Noruega y Japón han desplegados sus equipos operativos para hacer viables las propuestas de atención a la emergencia a través de Cáritas Ecuador. Se firmó un convenio con GOOD NEIGHBORS, para el apoyo humanitario en Manabí, mediante la dotación{on de colchones, kits de alimentación, higiene, entre otras necesidades.

 Las donaciones se siguen haciendo efectivas desde diferentes puntos del mundo. Desde la empresa privada española nos han confirmado la donación de juguetes y  enseres de cocina y cocinetas. Con el apoyo de la Conferencia Episcopal del Ecuador, se está gestionando la recepción de 5.000 carpas para las familias que aún están instaladas fuera de sus casas y sin un techo.

Alfredo de la Fuente ha confirmado la suscripción del convenio con Almacenes TIA S.A.  para el aporte económico y en especies para apoyar la Emergencia a través de la Iglesia. La empresa privada entregará 3 millones de bloques para la reconstrucción de vivienda, que se realizará también en las zonas afectadas de Esmeraldas. Además de ello se donará USD  100.000  en alimentos para sean entregados en los sectores menos favorecidos identificados, y USD 100.000 más en bonos y tarjetas para que las familias beneficiadas puedan hacer uso de ello, contemplado que su situación, en muchos casos, sería precaria, con dificultades labores, y además con los costos de la reconstrucción.

Alfredo, desde su militancia en Manabí, agradece lo que denomina “SOLIDARIDAD HORIZONTAL” en referencia a que ha sido testigo “he visto renacer la solidaridad pueblo a pueblo, ha sido hermoso ver cómo nos hemos unido y apoyado”.

 Hace un llamado directo a la RED DE PSCE: “hay que PREPARSE PARA DESPUÉS, que nos queda de largo”, se va a requerir alimentos por algún tiempo y otros apoyos concretos y por familia. Además comenta que se está levantado la información en el campo, donde hay muchísimas necesidades y donde las instituciones aún no han llegado.

Firma de Convenio con Good Neighbors

Con la presencia del Señor Edgar Rivadeneira, Subsecretario de Cáritas Ecuador y el Señor Sungrack Park, Director Regional de Good Neighbors International LAC suscribieron este 25 de abril del 20016, el ACUERDO DE COLABORACIÓN para implementar el Proyecto de Ayuda Humanitaria en la Provincia de Manabí, en las oficinas de Cáritas Ecuador, ubicadas en la ciudad de Quito.

Continuar leyendo

Francisco envía su Bendición a Ecuador

Desde que Su Santidad se enteró de nuestra tragedia, envió un mensaje de aliento a todo nuestro pueblo. El papa Francisco sabe de nuestra fe, y es consciente del dolor que vivimos. Por eso quiere confortarnos, nos pide mantener intacta nuestra fe y nos invita a unirnos más que nunca, en un abrazo de esperanza y fortaleza.

Texto del papa Francisco

Reconstrucción anímica, afectiva, psicológica y espiritual

Tras 72 horas de ocurrido el sismo, un equipo conformado por la Pastoral Social Cáritas Ecuador (PSCE), Catholic Relief Service (CRS)  y Mercy Corps, se trasladaron a las zonas más afectadas de la provincia de Esmeraldas, Chamanga, Muisne y el cantón Pedernales de la provincia de Manabí.

Esta primera visita tuvo el objetivo de hacer un reconocimiento en la zona y una evaluación de los daños y conocer cuáles son las necesidades más urgentes de la gente, comenta Gabriela Mera, responsable del área de Gestión de Riesgos de la PSCE, quien sostiene que lo más se necesita es: agua, alimentos, kits de aseo personal y obviamente poco a poco la reconstrucción de sus viviendas.

El acompañamiento psicosocial y espiritual para las comunidad en estos momentos de dolor, es básica y vamos a trabajar con la población de las zonas afectadas, nos dice Gabriela Mera.

Sin embargo a la pregunta de cómo realizar un trabajo de reconstrucción en la parte anímica, afectiva, psicológica y espiritual, ella sostiene que la iglesia tiene una estructura sólida nacional y la confianza que tiene la gente.

“Muchas personas no tiene mucho interés en conversar de su realidad y de lo que ha pasado, pero si usted se acerca y le dice que somos de la iglesia que queremos acompañar y brindar ayuda social, ahí la gente es más permisiva y se acerca y encuentra como cierto consuelo de la iglesia en los lugares”.

Durante el diálogo que mantuvimos con Gabriela Mera, confeso que al entrar al cantón pedernales fue inevitable que se derramen lágrimas, porque tuvo la oportunidad de conocerla antes de la tragedia como la ciudad turística y hotelera.

“Verla ahora una ciudad devastada la comparo con una zona de guerra es como cuando uno ve en la televisión los bombardeos es exactamente así y lo que más duele es ver a la gente que no tiene un horizonte, camina y paródijicamente se distrae con la movilización de los escombros. Da mucho dolor e impotencia y las ganas de hacer algo urgente, es triste y no hay palabras de consuelo para la gente lamentablemente”.

El trabajo de la iglesia de hoy en adelante se va iniciar en coordinación con las pastorales sociales de las dos provincias, tanto de la Arquidiócesis de Portoviejo y el Vicariato de Esmeraldas, con ellos se va a encontrar el mecanismo de acercamiento con la comunidad, destaca Gabriela Mera, quien manifiesta que el voluntariado es muy importante, hay gente que está interesada en acompañar y ventajosamente las dos jurisdicciones tienen experiencia y un buen contingente de voluntarias y voluntarios.

“Como alguna vez escuche a los voluntarios que en algún momento el desastre de ellos tomarlo como propio, vivir su dolor, y hacerle sentir que ese desastre sea tomado como una oportunidad, y que sea una oportunidad de crecer y que son ellos los únicos responsables del crecimiento, repotenciación y renacimiento de sus poblaciones”.

Pañuelo de Dios para secar lágrimas

COMUNICADO

Red de Pastoral Social Cáritas Ecuador

28 abril 2016

Pañuelo de Dios para secar lágrimas

 Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar ya no existe más. 2 Vi la Ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo y venía de Dios, embellecida como una novia preparada para recibir a su esposo. 3 Y oí una voz potente que decía desde el trono: «Esta es la morada de Dios entre los hombres: Él habitará con ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo  estará con ellos y será su Dios. 4 Él secará todas sus lágrimas, y no habrá más muerte, ni pena, ni queja, ni dolor, porque todo lo de antes pasó».

5 Y el que estaba sentado en el trono dijo: «Yo hago nuevas todas las cosas». (Ap 21, 1-5ª)

Las lecturas del domingo pasado resuenan con mucha fuerza en estos momentos de sufrimiento.

Muchas personas están llorando, viven situaciones de duelo y dolor por haber perdido seres queridos, casa, trabajo, seguridad y puntos referencias para sus vidas. Escuchar (en la lectura del Apocalipsis)  que el Señor enjugará las lágrimas y no habrá ni gemidos ni penas nos da esperanza. No es un Dios que goza del sufrimiento de sus hijos, sino más bien sufre con nosotros, comparte todo dolor de la humanidad. Dios habitará en Muisne, Pedernales, Jama, Portoviejo, Manta, pondrá su morada (algunas traducciones dicen: “acampará”) en medio de nuestro pueblo sufrido.

Algunos podrían pensar: ¿Cómo va Dios a enjugar tantas lágrimas? ¿Cómo va a impedir que la desesperación se apodere de los/as hermanos/as afectados/as?

El evangelio nos da la respuesta:

34 «Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado; 35 y por este amor todos reconocerán que ustedes son mis discípulos». (Jn 13, 34-35)

El Señor nos pide difundir en el mundo su mismo amor. El Amor que experimentamos en nuestra oración, el Amor que Dios nos da y nos llena de paz, el Amor de Jesús es lo que nos distingue de los demás. El pañuelo de Dios para secar las lágrimas de los/as hermanos/as que sufren somos nosotros la Iglesia.

Dios enjuga lágrimas en este terremoto con nuestra solidaridad, con nuestra presencia hermana.

Todo el mundo verá que hay un Dios en la tierra y que se preocupa por los que sufren, mirando la obra solidaria de Su cuerpo en la tierra que somos la Iglesia.

Estamos llamados a no dejar solos a los que sufren y a ser “transparencia” del Amor de Dios para ellos.

El Señor quiere que le ayudemos a construir no sólo un cielo, sino también una tierra nueva: una historia renovada.

“Tragedia de esperanza, de amor y de misericordia”

La tragedia que acaba de vivir el Ecuador, debe convertirse en una “tragedia de esperanza, de amor y de misericordia, así lo manifiesta el sacerdote Paulino Néstor Iván Bedoya, quién vive en el Ecuador cerca de 12 años y que tuvo la oportunidad de vivir 5 de ellos en la provincia de Manabí, donde fue director de Radio Católica Manabí. Con él mantuvimos una entrevista en radio Católica Nacional, en el programa de la Casa Grande.

 “Estuve viviendo en Manabí 5 años, trabajando en la Radio Católica Manabí cuando tenía también pues digamos su sede propia tenía un trabajo más autónomo propio para Manabí que se inició con monseñor José Mario Ruíz con la radio católica allí y después se continuó con el actual Arzobispo de Portoviejo Mos. Lorenzo Voltolini, estuvimos ahí trabajando juntos”.

“Para los que vivimos en Manabí para los que trabajamos en la iglesia manabita, es un dolor muy grande, y yo pienso que los que estuvimos y tuvimos la gracia de estar ahí compartiendo con la gente sabemos el dolor de este pueblo por esta tragedia tan grande”.

“Pero a la vez también hay una gran esperanza, y con las personas amigas y amigos que deje en Manabí, los he llamado y hablado  a lo largo de esta semana con ellas y ellos, a mí me fortalece porque escuchar a manabitas, amigos míos que me expresan: perdí la casa, se me vino todo abajo, pero tengo lo más importante: es que mi Dios me presto la vida,   le presto la vida a mi mujer a mis hijos estamos vivos y eso es lo más importante y vamos a salir adelante”.

“Esa fuerza manabita del hombre y de la mujer manaba que es una mujer muy impulsadora muy echada pa delante en nuestra tierra, no hay duda que con esas palabras y con ese espíritu y con esa esperanza este pueblo se pone en pie, no hay duda”.

“Lo que tenemos que hacer nosotros trabajando en la iglesia y todos los demás de las demás provincias del Ecuador es fortalecer, a que ese ánimo y ese espíritu propio del manaba no se decaiga y ese es el compromiso del Ecuador apoya, motivar con hechos muy concretos el espíritu manabita”.

“Lo más difícil puede comenzar ya dentro de unos meses no sé si en unas semanas, cuando ya pase todo este boom, este calor de esta euforia de lo que sucedió y nos olvidemos que los manabitas las personas que se vieron afectadas en la provincia de Esmeraldas pues ya se nos olvide”.

foto444444

“Yo pienso que eso sí sería una falta por decir nosotros los sacerdotes un pecado grave en nuestra iglesia olvidarnos que el otro existe en este año santo, en este año jubilar que está dedicado a la misericordia y me perdonan una  expresión no sé si ustedes amigos oyentes amigos de esta radio, Myriam y  Alfonso pero bienvenido 2016 para el Ecuador  porque esto nos obliga a todos a vivir el año de la misericordia,  no hay disculpa para ningún ecuatoriano que diga no pude cumplir el año jubilar, el año santo”.

“El año jubilar se va a cumplir y se va a ganar el año santo comprometiéndonos con el apoyo así sea moral espiritual sino lo podemos materialmente con los manabitas con los de esmeraldas y apoyando incondicionalmente esta fuerza, ahí nos ganaremos el año jubilar y ahí podríamos decir que la voz del papa Francisco al invitarnos a vivir el año de la misericordia, es que obligatoriamente lo tenemos que hacer como pueblo creyente, sino lo hacemos será una farsa. Pero tenemos razones abundantes para decir que iniciamos a vivir el año de la misericordia con esta esta tragedia que se tiene que convertir en una tragedia de esperanza, de amor y de misericordia y que podamos decir que nos ganamos el año jubilar”.

“El año jubilar no se gana con un padre nuestro y tres aves marías, el año jubilar, el año santo no se gana con la visita a un santuario solamente, el año santo para el pueblo ecuatoriano se gana con ese compromiso humano y espiritual con personas muy concretas que necesita una voz de aliento un apoyo espiritual, moral y económico por supuesto para resurgir, porque todos sabemos muy bien y yo también viví una tragedia en mi pueblo  que fue de un tamaño mayor, la tragedia de Armenia sumaban casi 2000 muertos un 25 de enero de 1999 un terremoto que azoto fuertemente  el eje cafetero del corazón de Colombia y fue muy difícil y allí la fuerza espiritual y el valor de esta gente hoy se cuenta otra realidad, salieron adelante”.

“Queridos manabitas que los llevo en el corazón y esmeraldeños les digo que hay pueblos que han vivido tragedias peores y salieron adelante ustedes pueden salir adelante con la gracia de Dios, no se vayan echar para atrás no se vayan a deprimir sino ponernos en pie, han habido tragedias perores y ha habido problemas mayores en los pueblos que hoy están en pie ustedes no puede ser los de menos”.

Imágen: El Universal.com.co

Caritas Española, presente y solidaria

Con una partida inicial salida del fondo de emergencia de la Pastoral ibérica, la Cáritas de España se hace presente para ayudar a miles de personas damnificadas luego del terremoto del 16 de abril.

Además del mensaje de solidaridad a Cáritas Ecuador y, por nuestro intermedio, a todo el país, la Cáritas española “… ofrece el apoyo necesario para poner en marcha los programas de respuesta a la emergencia. Asimismo, Cáritas Española ha abierto una campaña de solidaridad con los damnificados bajo el lema “Cáritas con Ecuador”, a la que será posible hacer aportaciones a través del teléfono 900339999, de distintas cuentas corrientes abiertas y de la propia web de Cáritas Española, (Colabora aquí).

Continuar leyendo