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Historias de solidaridad y sensibilización

Ha transcurrido un mes de aquel 16 de abril cuando la vida del país cambio. Un terremoto de 7.8 grados azoto las provincias de Manabí y Esmeraldas, dejando mucho dolor a su paso

Desde el momento del desastre natural, las muestras de  apoyo, ayuda humanitaria y solidaridad no han parado, al contrario se mantienen.  Como les hemos estado contando a lo largo de estos días sobre la labor que la iglesia está realizando para ir en favor de las miles de personas que lo perdieron todo queremos seguir compartiendo historias de solidaridad y sensibilización. Conversamos con Luis Chito, Director de Evangelización de la Pastoral Social Cáritas Ambato.

“Desde el 16 de abril que ocurrió este percance, la Pastoral Social Cáritas junto con la Diócesis de Ambato se unieron en una campaña de sensibilización y de recolección de productos no perecibles, durante estas semanas la acción solidaria ha sido fructífera”.

“Se nombró dos centros de acopio: uno en el seminario mayor y otro en la pastoral social en la Medalla Milagrosa dando buenos resultados. También a través de las parroquias y las personas de buena voluntad, teniendo en cuenta que escuelas y colegios vinieron a entregar”.

“Tuvimos una tarea muy grande como pastoral social, todo el personal se movilizó en los medios que se tuvo para traer de barrios y organizaciones que pedían que están listas las raciones y como Iglesia nos tocaba esa parte visible de ayudar a las personas”.

“Muchos grupos de Cáritas parroquiales fueron los que motivaron y estuvieron presentes también uniéndose a la campaña de los párrocos por lo que esto ha sido muy fructífero. Esta campaña de sensibilización ayudo a visibilizar las caritas parroquiales. Hoy mucha gente conoce que hay grupos de apoyo y está fortaleciéndose, ha sido una expectativa grande para los párrocos seguir fortaleciendo los grupos de Cáritas parroquiales”.

“El primer embarque de productos con raciones alimenticias y vituallas, se entregó el 30 abril a las hermanas y hermanos de la Parroquia Jama en la provincia de Manabí, la entrega se realizó por parte del P. Juan Carlos Acosta, director de la Pastoral Social, el P. José Mullo Subdirector y Ángel Rodríguez, director de Proyectos, ellos personalmente hicieron la visita, entregaron y celebraron la eucaristía junto al pueblo de Jama”.

“Seguimos apoyando, receptando la ayuda económica y nos hemos unido a la campaña de Cáritas Ecuador, seguimos sensibilizando a la gente que no es por el momento sino que esta ayuda y apoyo va para largo”.

“Agradecer a las personas que se han sensibilizado y se han hecho muy solidarias viendo como un ente transparente a la iglesia. Muchas personas aun no siendo católicas han confiado bastante y eso para nosotros es un signo y un símbolo de solidaridad”.

“La iglesia es un libro abierto donde se escriben historias de solidaridad y de sensibilización pero sobre todo de compromiso cristiano. Hoy hemos puesto en práctica lo que decimos y ahora hemos puesto en práctica lo que hacemos también como iglesia. El cristiano tiene que sentirse motivado a ver en su hermano también a otra persona a otro Cristo”.

“Motivar a los grupos de Cáritas Parroquial, hoy tenemos un material visible, sabemos lo que somos capaces como comunidad tungurahuense y como Cáritas Ecuador. Yo pienso que hay que seguir sensibilizando y motivando a la comunidad cristiana, el llamando a muchos párrocos que sigan fomentando el voluntariado”.

 

 

Boletín Informativo: Terremoto en Ecuador, situación actual

El desastre natural que vivió el Ecuador, hace ya casi 1 mes, dejó como saldo 660 fallecidos, cientos de familias desintegradas y devastadas, 28.911 personas albergadas y una necesidad inmensa de esperanza.

El terremoto ha dejado destrozos grandes en un 70% de Manabí,  parroquias y recintos casi desaparecidos en Esmeraldas  y un daño psicológico inmensurable.

En Manabí se han instalado Centros Cáritas que son los centros de acopio que siguen funcionando, con dificultades y ayuda que cada vez va minorando, según Mons. Voltolini, Arzobispo de Portoviejo.

Ahora se trata de reorganizar a las familias en y las pequeñas comunidades por eso se necesitan carpas y viviendas emergentes para un tiempo prudencial y para reunir a las familias, se están proponiendo instituir ollas comunitarias para fomentar la unión de las familias en pequeñas comunidades. Desde el mismo domingo 17, se están preparando proyectos para la atención a la emergencia, con lo que se ha respondido adecuadamente. En Manabí, se trabajan en comisiones con dos miradas: una para la reconstrucción de vivienda y otra para la gestión de recursos para las estructuras parroquiales.


Las ayudas espirituales y psicológicas han llegado pronto, se ha constituido una comisión con herramientas bastante técnicas para la atención en este ámbito, guiada por un sacerdote diocesano y un equipo de la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos que se ha organizado en grupos y por turnos.

La emergencia no ha pasado, porque el dolor, sigue latente,  como ya se ha dicho, costará mucho tiempo la reconstrucción  no solo física, sino sobre todo de la vida y la esperanza de  tantas familias que lo han perdido todo, que se han desmembrado,  y que  en muchos casos, todavía no saben  qué futuro les espera.

El lanzamiento del EA a nivel de la Confederación de la Cáritas Internacionales ha sido oportuna y la agradecemos profundamente, estamos a la espera de completar los recursos para la atención integral de las 700 familias, sobre todo de sectores rurales y en condiciones de mayor vulnerabilidad. Se han hecho muchos avances y ansiamos cumplir la meta, por lo pronto el trabajo ya ha iniciado técnicamente y vamos caminando.

La   RED de PSCE, hace una propuesta de “hermanamiento” entre parroquias, para el Vicariato de  Esmeraldas  y Arquidiócesis de Portoviejo.  La idea es generar acciones concretas y de caridad, que permitan vernos como hermanos y hermanas, asumir el dolor de la otra persona  como propio y ponernos en camino de solidaridad permanente y sostenida, que  nos una en un abrazo de futuro, que sea un signo de permanecer juntos más allá del tiempo,   de ver  el rostro del que sufre,   y ponerle el nombre. Este es el momento de ser la Iglesia en salida a la que nos invita el Papa, este es el llamado del signo de los tiempos.

Los pasos que  proponemos para organizar este “Hermanamiento de las parroquias” son:

  1. Calcular cuántas parroquias seriamente afectadas tenemos
  2. Averiguar cuántas diócesis tienen fuerzas y disponibilidad para poder ayudar .
  3. Hermanar a cada diócesis cierto número de parroquias y/u obras sociales, considerando las distancias, la grandeza de las diócesis.
  4. En cada diócesis que ayuda organizar un par de reuniones de organización y coordinación y algunos encuentros formativos para las personas que irán en ayuda a la parroquia afectada  hermanada.
  5. Después cada diócesis verá con “sus parroquias hermanadas” qué tipo de ayuda llevar, qué tipo de presencia tener, qué cosas organizar con ellos.

Esta propuesta ha sido validada  por las CEPAS y aprobada por los Obispos, para avanzar en este camino de acompañamiento, de presencia y esperanza que la Iglesia puede lograr desde comunidad a comunidad y corazón a corazón.

“Donde hay compasión: hay futuro hay esperanza”

El cantón Muisne y la Parroquia Chamanga, perteneciente a la provincia de Esmeraldas, son una de las zonas más afectadas tras el terremoto del pasado 16 de abril. La ayuda solidaria ha estado presente desde varios puntos geográficos del país.

Conversamos con el Padre Silvino Mina, Vicario General de la Pastoral Social Cáritas Esmeraldas, quien nos proporcionó su testimonio sobre las muestras de apoyo que están recibiendo las familias de Chamanga y Muisne.

“Nuestro accionar desde el obispo de Esmeraldas y quienes estamos al frente de la iglesia de Esmeraldas, estamos comprometidos y urgidos por seguir ayudando a nuestros queridos esmeraldeños en la parte de Chamanga y de Muisne. Estamos colaborando al máximo con todo lo que podamos estar presente aquí con estos hermanos.  Las ayudas que van llegando está siendo distribuidas como el obispo nos ha recomendado, estamos atendiendo lo mejor que podemos a nuestros hermanos”.

“Hay gente generosa que sigue colaborando pero también debemos seguir llamando a la conciencia de nuestros hermanos para que sigan colaborando porque esto va para largo y por lo tanto es bueno que sigamos colaborando todos y cada uno desde nuestro accionar, para que no descuidemos la ayuda de estos hermanos que han caído en este gran  flagelo del terremoto”.

“Todavía los albergues están siendo implementados, no digamos que todavía están todos montados, se está trabajando recién en la implementación de los albergues, ya hay uno que otro. Nuestro trabajo lo estamos haciendo con el gobierno y tenemos que entrar en esa política de los albergues que están montando”.

“Pero también desde nuestra parte estamos ayudando a las personas que están en pequeñas carpas que están en albergues pequeños, estamos asistiéndolos con alimentación y algo de medinas. Es bonito cuando vemos que un buen equipo de Quito entre ellos: religiosas, sacerdotes, laicos y movimientos eclesiásticos están colaborando están yendo a preparar comida llevando vituallas a estos hermanos de allí, me parece una excelente idea y aporte que ellas y ellos dan a estos hermanos”.

“Hemos dialogo mucho aquí en la curia de Esmeraldas, y el señor Obispo nos ha dicho que tenemos que trabajar para largo porque ahora estamos en el primer momento de asistencia, tenemos que pensar más adelante en las escuelas y colegios que se han caído, tenemos que pensar en la reconstrucción de las viviendas, por eso decimos que esto no es de un día, un mes, sino que este trabajo va para largo. El obispo también ha recomendado trabajar en este tema como es la reconstrucción de viviendas, eso sí repito sin quitar el accionar del gobierno.

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Durante el diálogo con el padre Silvino Mina, al consultarle sobre el acompañamiento del Vicariato de Esmeraldas a las zonas afectadas, sobre la labor que están cumpliendo ahí en esos lugares, él nos cuenta: “Hay la presencia de nuestros sacerdotes, profesores de los establecimientos católicos y los grupos de movimientos religiosos como los carismáticos y Juan XXIII, que han estado presentes y atentos a las necesidades de nuestras hermanas y hermanos. También tenemos un grupo de psicólogos y médicos que están apoyando. Al otro día del terremoto, nuestro obispo no ha dejado de visitar estas dos zonas, hace visitas periódicas de acompañamiento”.

El padre Silvino, menciona sobre la gran ayuda que llegó desde diferentes jurisdicciones del país, entre ellas menciona “a la Arquidiócesis de Guayaquil, de Quito, la Diócesis de Riobamba, el Vicariato de Sucumbíos, gracias a todos ellos que han estado unidos en estos momentos y que la ayuda sigue llegando. Para todos, nuestros sinceros agradecimientos y un Dios les pague”

 

Cambio climático y refugio

El concepto de refugiado climático aún no está consignado en la Convención de Ginebra, pero ya hay casos en los que el cambio climático ha obligado a muchas personas a abandonar sus hogares y buscar refugio. Si no detenemos el calentamiento global, el número de refugiados climáticos aumentará, pudiendo alcanzar a más de 200 millones de personas en pocos años más. ¿En dónde encontrarán acogida? 

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Cáritas Ecuador parte de la Mesa Técnica 4 de Gestión de Riesgos

Organizaciones públicas y privadas conforman la Mesa Técnica 4 del Sistema de Gestión de Riesgos, que es la encargada de brindar atención integral a la población ante una eventual emergencia. La Pastoral Social Cáritas Ecuador es parte de ella.

Radio IRFEYAL, invito a Mariana Carrera, para conocer de cerca el trabajo que realiza esta Mesa Técnica 4, ella es delegada de la Pastoral Social a participar de las reuniones que convoca esta Mesa.  Les presentamos la entrevista que la periodista Mirian Félix, realizó a Mariana Carrera.

Bienvenida y cuéntenos ¿ Cuál es el objetivo de esta mesa y por favor si nos ayuda con un balance del trabajo que se ha realizado hasta el momento?

“Gracias buen día, quisiera hacer una remembranza histórica de la Pastoral Social Cáritas Ecuador, realmente la iglesia ecuatoriana ha tenido una presencia permanente en este tema de gestión de riesgos, desde un inicio como responsabilidad propia desde la iglesia y como desde esa caridad lo ha venido sosteniendo y trabajando”.

“La Pastoral Social Cáritas Ecuador (PSCE) en esta nueva estructura de gobierno hace aproximadamente unos cuatro años volvió hacer miembro de este proceso que tiene el gobierno central como son las mesas de trabajo. La mesa técnica de trabajo número 4 y de la que Cáritas es parte, empezó a laborar justamente ante los posibles eventos del volcán Cotopaxi y ahí fue donde se genera toda una propuesta de atención inmediata”.

¿Es decir se sigue trabajando con respecto a este riesgo que también es para la Sierra  Centro lo que es la actividad volcánica del Cotopaxi?

“Si se mantiene todo esto y este trabajo primario lo ha ido resolviendo la iglesia católica y es justamente en este tema del terremoto, que los equipos de la Diócesis de Latacunga están armados por lo que la coordinación resulto fluida. Valga la oportunidad para mencionar que colchones y carpas sirvieron para entregar a Portoviejo y Esmeraldas”.

“Es oportuno mencionar que el centro de acopio fue la bodega de la Diócesis de Latacunga, donde se acumularon estos materiales para la atención primaria”.

¿Estamos o no preparados frente a estos siniestros como para enfrentarlos, o en esta época nos ha cogido por sorpresa?

“Yo pienso que aquí hay una de las cosas muy fundamentales que se ha discutido en la mesa técnica número 4 es el tema de la sensibilización, socialización y formación de todos las personas que conformamos este país tan maravilloso en saber: qué hacer, como hacer y cuáles son las atenciones y creo que es el momento oportuno como se hablaba hace quince días en la mesa 4 para empezar, retomar, estamos preocupados porque no nos gustaría que haya otro siniestro como este”

“De todas maneras pienso que estos eventos nos convoca, nos sensibiliza y también creo que debemos irnos formando para saber qué hacer en esos momentos.  Aquí hay dos puntos a partir del 16 a de abril; la PSCE en su permanencia que está en la mesa, que es convocada cada cierto tiempo no hay un cronograma específico para asistir, sino hay los eventos o los temas gubernamentales a los que tenemos que acogernos como sociedad civil y como entidad de iglesia para hacer un aporte más sensible y más humano”.

“Me complace mucho que nuestras iglesias y también hay que reconocer el trabajo de otras iglesias: evangélicas, protestantes, adventistas, porque creo que ha sido este tema de la comunión que nos ha llamado el Papa, ha permitido también la atención inmediata. Entonces qué es lo que ha pasado, que nuestras iglesias se convocaron a una sola voz; la atención y la respuesta que han tenido las provincias de Manabí y Esmeraldas, ha sido un trabajo de lo más sencillo hasta lo más grande”.

“El pasado 23 de abril hubo la última reunión de esta mesa técnica de trabajo donde se reorganizo y se generó 5 mesas como son: de atención integral a la población, protección especial, gestión de albergues, mesas de implementación de albergues y mesas de información y registro.  En el caso de la PSCE, estamos en la mesa de atención integral a la población y la gestión de albergues. Cáritas al momento ha elevado el EA que es un llamado de auxilio a nivel de la Cáritas Internationalis solicitando el apoyo. Estos proyectos permitirán ayudar a las familias que se quedan sin recursos de alimentos, también se ayuda en la reconstrucción de las viviendas y en la reactivación económica de algún sector donde se levantará información en las comunidades afectadas.

Imagen: MIES

 

 

“Gracias a toda la población y que no se olviden de nosotros”

La parroquia San José de Chamanga, perteneciente al Cantón Muisne de la Provincia de Esmeraldas, resulto una de las zonas más afectadas por el terremoto, el ochenta por ciento de las casas se vino abajo. Según un último informe del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional, señala que el terremoto del pasado 16 de abril alcanzó una intensidad de 9 en Chamanga y Pedernales, dos de las localidades más próximas al epicentro.

Para conocer cómo está la salud de la población, que pasa con atención médica, conversamos con el doctor Nicolás Carreño, quién trabaja en el centro de salud de Chamanga.

“Al momento la salud de la población ya paso de la parte de emergencias, ahora estamos viviendo ya cuadros típicos de un desastre, estamos con enfermedades respiratorias, gastrointestinales y dérmicas propias de los hacinamientos donde se encuentra nuestra población; esto es lo que estamos viviendo en este momento, pero lo que ya son emergencias en si producto de la catástrofe ya ha reducido en un gran número, estamos ahora si  trabajando directamente en los albergues y la población de patología de primer nivel”.

“Estamos con brigadas y controles médicos, hasta el momento no tenemos ningún tipo de brote, esperemos que sigamos así pero igualmente estamos preparados en caso de que se presente. Toda la zona se ha movilizado, están mandando grupos de apoyo de diferentes partes, pues la zona está conformada por cuatro provincias, están mandando muchos médicos de allá, estamos abastecidos tanto en medicamentos como en personal se salud esperamos que siga la ayuda y la contingencia para seguir adelante”.

Con respecto a la entrega de ayuda alimentaria, el galeno manifiesta “que esta mejoro porque ahora se lo hace de manera personalizada, pues al, principio era de manera desordenada y ahora la gente que verdaderamente necesita recibe víveres y asistencia”.

“Realmente todos los ministerios han cubierto a Chamanga, se le ha dotada de resguardo policial y militar, obviamente la población necesita mucho pero lo menos en este momento de catástrofe de ayuda estamos abastecidos. Más adelante tendrá que haber una planificación bien hecha para que las construcciones sean estrictamente dotadas de una información y normativa que no permita que vuelva a ocurrir este desastre”.

“Que la reconstrucción de Chamanga sea desde un inicio bien estructurada con agua potable y alcantarillado, para que no volvamos al pasado y no solo preocuparnos de las casas sino de reconstruir a Chamanga desde su inicio, desde su formación con todos los servicios básicos con los que no contaba la población. La tragedia debe sirve para poder reconstruir Chamanga desde las bases”.

Al concluir el diálogo el doctor agradece a toda la población a todas las personas que han ayudado y enfatiza “que no se olviden de nosotros, que no solo sea por la tragedia sino que en algún momento nos ayuden con su solidaridad, vengan, conozcan nos visiten y nos ayuden a levantar estos poblados que quedaron devastados, Dios les pague y hasta pronto”.

 

NOTA DE PESAR

 

Quito, 7 de mayo de 2016

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana tiene el pesar de comunicar que en la víspera de la Ascensión del Señor, en el obispado de la diócesis de Luena – Lwena (Prov. Moxico, Ángola), ha fallecido Mons.  Gonzalo López Marañón, Vicario Apostólico Emérito de San Miguel de Sucumbíos.

mons marañon

Mons. Gonzalo López Marañón nació en Medina de Pomar (Burgos) el 3 de octubre de 1933. Profesó el 13 de agosto de 1950 en El Burgo de Osma y fue ordenado presbítero el 6 de abril de 1957 en Burgos. Destinado en 1970 como Prefecto Apostólico de la Misión Carmelita de San Miguel de Sucumbíos (Ecuador), permaneció durante cuarenta años en servicio misionero, hasta el año 2010, primero como Prefecto Apostólico desde 1970 a 1984, y, una vez consagrado obispo el 8 de diciembre de 1984, como Vicario Apostólico de San Miguel de Sucumbíos.

Cumplido su servicio en Ecuador en el año 2010, quiso seguir viviendo y sirviendo a la Iglesia misionera y buscó puesto misionero en Ángola.

En la tierra africana ha caído su grano de trigo y esperamos el fruto de su entrega en nuevas vocaciones misioneras.

Descanse en Paz este buen Pastor y sembrador.

SECRETARÍA GENERAL DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL ECUATORIANA

 

Pero… el Señor no estaba en el terremoto (1 Reyes, 19, 1-18)

19 1 Ajab contó a Jezabel todo lo que había hecho Elías y cómo había pasado a todos los profetas al filo de la espada. 2 Jezabel envió entonces un mensajero a Elías para decirle: “Que los dioses me castiguen si mañana, a la misma hora, yo no hago con tu vida lo que tú hiciste con la de ellos”. 3 Él tuvo miedo, y partió en seguida para salvar su vida. Llegó a Berseba de Judá y dejó allí a su sirviente. 4 Luego caminó un día entero por el desierto, y al final se sentó bajo una retama. Entonces se deseó la muerte y exclamó: “¡Basta ya, Señor! ¡Quítame la vida, porque yo no valgo más que mis padres!”. 5 Se acostó y se quedó dormido bajo la retama. Pero un ángel lo tocó y le dijo: “¡Levántate, come!”. 6 Él miró y vio que había a su cabecera una galleta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió, bebió y se acostó de nuevo. 7 Pero el Ángel del Señor volvió otra vez, lo tocó y le dijo: “¡Levántate, come, porque todavía te queda mucho por caminar!”. 8 Elías se levantó, comió y bebió, y fortalecido por ese alimento caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta la montaña de Dios, el Horeb.

9 Allí, entró en la gruta y pasó la noche. Entonces le fue dirigida la palabra del Señor. 10 El Señor le dijo: “¿Qué haces aquí, Elías?”. Él respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”. 11 El Señor le dijo: “Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor”. Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. 12 Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave. 13 Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta. Entonces le llegó una voz, que decía: “¿Qué haces aquí, Elías?”. 14 Él respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”. 15 El Señor le dijo: “Vuelve por el mismo camino, hacia el desierto de Damasco. Cuando llegues, ungirás a Jazael como rey de Arám. 16 A Jehú, hijo de Nimsí, lo ungirás rey de Israel, y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejolá, lo ungirás profeta en lugar de ti. 17Al que escape de la espada de Jazael, lo hará morir Jehú; al que escape de la espada de Jehú, lo hará morir Eliseo. 18 Pero yo preservaré en Israel un resto de siete mil hombres: todas las rodillas que no se doblaron ante Baal y todas las bocas que no lo besaron”.

 En estos días me vino a la mente la experiencia de Elías al Horeb… justamente porque se dice que “Dios no estaba en el terremoto”. Es importante reafirmarlo una vez más.

Hay personas que piensan que este desastre que sufrió el país (no sólo el terremoto, también con las inundaciones de Alluriquín, etc. ) sea un castigo de Dios y que el Creador se manifieste con su severidad y justicia en estas circunstancias.

Yo sigo pensando que el Señor no está en el terremoto, en las inundaciones, en la sequía de Venezuela, en los huracanes o tsunamis que destruyen cosas, casas y corazones.

Elías estaba cansado, desmotivado, tenía miedo por su misma vida y el encuentro con el ángel del Dios le dio fuerza para seguir caminando hasta poderse encontrar con el mismo Señor; y después del encuentro dónde el profeta le cuenta su vida, preocupaciones y angustias, vuelve motivado a la vida que quería dejar y a la misión que no quería retomar.

El Señor no está en el terremoto o en cosas tan visibles y aparentemente poderosas de la naturaleza lo encontramos en la brisa suave del silencio, en la caricia de sentirnos amados, respetados, valorados por Él… y desde esta fortaleza interior podremos volver renovados y llenos de esperanza a la misión que se nos encomienda.

Al monte Horeb llega un Elías caído, con un terremoto existencial en el corazón donde todo se le había caído abajo, hasta la gana de vivir. De allá sale un Elías renovado y reconstruido.

Qué el encuentro con Dios y la experiencia de Su Amor renueven en todos nosotros las motivaciones y las fuerzas para hacer el bien.

Mons. Walter Heras, OFM

Obispo del Vicariato Apostólico de Zamora

Presidente CEPAS

“Globalicemos la solidaridad”: Frey Betto

La  madre de Carlos Alberto Libánio Christo escribía libros sobre la rica cocina regional brasileña, mientras que su padre era periodista. Va a cumplir 72 años; es dominico y heredó el don: ya ha publicado más de 50 libros. Precisamente en el Día Internacional de la Mujer, Frei Betto estuvo en Quito junto al P. Francois Houtart. Fueron invitados para dirigir el coloquio Cambio climático y sistema económico. La PUCE (Pontificia Universidad Católica de Ecuador), la Fundación Pueblo Indio del Ecuador y la Casa de la Cultura Ecuatoriana fueron los organizadores de la charla. El tema del coloquio fue abordado desde la perspectiva de la Encíclica Laudato Si’.

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