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Autor: Myriam Carreño

Iglesia incluyente, defensora de la vida y comprometida con la diversidad  

 

Son algunos de los acuerdos que se alcanzó tras el diálogo con los pueblos amazónicos en la ciudad de Puyo, donde primo la fraternidad y el intercambio de saberes y experiencias.

En este espacio donde se congregaron los seis Vicariatos de la Amazonía: Sucumbíos, Napo, Aguarico, Zamora, Méndez y Puyo, se pudo  escuchar al pueblo indígena con sus anhelos e inquietudes, producto de este encuentro surgió un comunicado final con las propias voces del pueblo amazónico.

Algunos medios se han hecho eco de este comunicado final, Radio Pichincha Universal   de la ciudad de Quito, invitó a la Red de Eco teología y la Repam, para conocer un poco más sobre este diálogo donde los pueblos amazónicos de Ecuador expresaron sus deseos.

 

27° Aniversario de los Mártires de la UCA

Roma, 16 de noviembre de 2016

Queridos compañeros/as y amigos/as de la UCA, del IDHUCA y de la YSUCA:

¡La paz del Señor!

En la bula Misericordiae vultus, el Papa Francisco decretó el año 2016 como un Jubileo de la Misericordia, el cual clausuraremos el próximo 20 de noviembre, justo en los mismos días en que celebramos el vigésimo séptimo aniversario del martirio de nuestros compañeros jesuitas Ignacio Martín-Baró, Ignacio Ellacuría, Juan Ramón Moreno, Segundo Montes, Amando López y Joaquín López y López, junto con Elba Julia Ramos y su hija, Celina Ramos, sus colaboradoras.

Este aniversario acaece cuando nos llegan graves noticias de la situación de El Salvador: primero, la negativa del sistema judicial salvadoreño para extraditar a España a los militares que asesinaron a nuestros compañeros, acto que colma la impunidad que ha caracterizado a esa tierra de mártires; segundo, la corrupción de altos funcionarios del Estado, de variado signo político, del presente y del pasado, entre los cuales se encuentran personas que despertaron esperanza entre los pobres; tercero, la crisis fiscal que puede llevar a un impago de obligaciones del Estado; cuarto, la creciente violencia pandilleril que no cesa, a pesar de todos los esfuerzos del Estado por combatirla.

Pero este vigésimo séptimo aniversario coincide también con buenas noticias de nuestra Iglesia universal, y dentro de ellas subrayo la coincidencia del aniversario del martirio de nuestros compañeros con la clausura del Jubileo de la Misericordia, porque los mártires muestran de manera especial el rostro misericordioso de Dios y nos enseñan a ser misericordiosos, incluso con nuestros enemigos y verdugos.

A propósito de la misericordia, el Papa Francisco acaba de reiterar, en la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, instituida por el Santo Padre el día primero de septiembre de cada año, que “Nada une mejor con Dios que un acto de misericordia, bien se trate de la misericordia con la que el Señor perdona nuestros pecados, o se trate de la gracia que nos da para practicar, en su nombre, las obras de misericordia”. Esta misericordia de la que habla el Papa fue practicada por nuestros compañeros mártires.

La misericordia que enseña el Papa Francisco es una expresión viva de la radicalidad cristiana, y va más allá de las tradicionales obras de misericordia que enseña la Iglesia; pero va más allá de ellas complementándolas y enriqueciéndolas, no anulándolas. Por eso el Papapide que a las obras de misericordia que todos conocemos, y que se enfocan en la caridad, añadamos una nueva obra, el cuido de la creación: “La vida humana misma en su totalidad comprende el cuido de la casa común. Por consiguiente, me permito proponer un complemento a las dos listas tradicionales de siete obras de Misericordia, añadiendo a cada una el cuidado de la casa común”.

Además, a este 27° aniversario coincide también la erección de un nuevo dicasterio en la Santa Sede, el cual tendrá una misión muy cercana al sueño de nuestros mártires. Es para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Este dicasterio, como declara el artículo primero de sus estatutos, “es expresión de la preocupación del Sumo Pontífice por la humanidad sufriente, especialmente por los necesitados, los enfermos y los excluidos”. Dará seguimiento a todo lo relacionado con “los que son forzados a abandonar su patria o carecen de ella, los marginados, las víctimas de los conflictos armados y de los desastres naturales, los prisioneros, los desempleados, las víctimas de las formas contemporáneas de esclavitud y de la tortura; asimismo, de cualquier persona cuya dignidad es amenazada”.

Al 3° Encuentro Mundial de Movimientos Populares a Roma, el Papa explicó que “el desarrollo del ser humano en su integralidad, el desarrollo que no se reduce al consumo, que no se reduce al bienestar de pocos, … incluye a todos los pueblos y personas en la plenitud de su dignidad, disfrutando fraternalmente de la maravilla de la Creación. Ese es el desarrollo que necesitamos: humano, integral, respetuoso de la Creación, de esta casa común” (5.11.2016).

En este nuevo discaterio, que entrará en funcionamiento a partir del primero de enero de 2017, serán subsumidas las tareas de los Pontificio Consejos Justicia y Paz, Cor Unum, Pastoral para Migrantes e Itinerantes y Pastoral para los Trabajadores de la Salud.

Los mártires de la UCA soñaron con una Iglesia viva y comprometida con los excluidos y con todas las víctimas que crea este mundo injusto, y el nuevo dicasterio y la sabia guía de la Iglesia en la persona del Papa Francisco expresan mucho del sueño por lo que nuestros hermanos ofrecieron su vida al Señor.

Que los mártires, el beato Mons. Romero y la guía del papa Francisco nos inspiren en nuestro peregrinar. Suyo en el Señor, en unión de oración y de solidaridad, como siempre,

Michael Czerny S.J.

Pontificio Consejo Justicia y Paz (1967-2016)

Imagen: Uca.edu.ni

www.iustitiaetpax.va

 

“Vivir en la selva, de la selva, sin destruir la selva, porque nos reconocemos parte de ella”

COMUNICADO FINAL

Encuentro de diálogo de la Red Eclesial Pan-amazónica REPAM Ecuador con los pueblos indígenas Amazónicos

Reunidos en Puyo, Amazonía ecuatoriana, los días 21 al 23 de Octubre de 2016, 143 personas, representantes de los pueblos indígenas Kichwa, Saraguro, Siekopai, Shuar y Achuar, el pueblo Afroecuatoriano que vive en la Amazonía, delegados de organizaciones indígenas locales y regionales, y representantes de las Pastorales Social e Indígena de los seis Vicariatos Apostólicos del Oriente ecuatoriano, obispos de los Vicariatos de Sucumbíos, Napo, Puyo, Méndez, Zamora, y el representante delegado por el Obispo de Aguarico, todos miembros de la Red Zona Oriente-Amazónica de la Pastoral Social Cáritas de todos los Vicariatos amazónicos; junto con miembros de Congregaciones religiosas que trabajan en la Amazonía del Ecuador, Servidores de la Iglesia Católica de las Nacionalidades Indígenas de Ecuador-SICNIE, delegados de la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos y Religiosas, y miembros de la Red Eclesial Panamazónica-REPAM provenientes de Brasil, Bolivia, Colombia, Guyana, Perú y Venezuela, y de redes internacionales de España, Inglaterra y otros países. Después de más de cinco años de caminar de la Red Zona Oriente Amazónica Ecuador de la Pastoral Social Cáritas, dialogamos sobre la realidad de las comunidades indígenas y de la región amazónica con respecto a sus planes de vida y anhelos profundos para un futuro más propicio, sobre los desafíos más urgentes y dolores que están viviendo debido al modelo de desarrollo extractivista predominante, así como sobre los caminos organizativos y de resistencia que han asumido, y especialmente sobre la relación entre la Iglesia Católica y las nacionalidades indígenas, para buscar espacios de mayor colaboración y un caminar más conjunto.

Tuvimos muy presente entre nosotros al Papa Francisco, y su llamado al cuidado de la casa común con especial énfasis en nuestra Amazonía como pulmón del planeta, y su insistencia sobre la importancia fundamental de los pueblos y comunidades tradicionales en el cuidado de la creación y sobre la necesidad de reconocerlos como aquellos que nos enseñan otros caminos para esa conversión ecológica que la Encíclica Laudato Si coloca como centralidad. Esa conexión con el Papa se hizo más fuerte con la presencia del Cardenal Claudio Hummes, OFM, amigo personal de Francisco, y a quien ha llamado cariñosamente “Cardenal de la Amazonía”, y quien es también presidente de la Red Eclesial Panamazónica –REPAM-, quien fue muy claro al expresar que “La Iglesia no habrá cumplido su misión en la Panamazonía hasta que los pueblos indígenas sean sujetos protagonistas de su propia historia”, y asimismo expresó, en continuidad con lo dicho por el Papa Francisco, un pedido de perdón a los pueblos indígenas por los errores cometidos por la Iglesia en tiempos pasados, y por la falta de acompañamiento en tiempos recientes, así como nos animó a hablar con transparencia y a ser osados en buscar nuevos caminos de colaboración desde el respeto de las propias identidades.

Este encuentro se une a los otros diálogos abiertos y fraternos de la REPAM con los pueblos indígenas, animando espacios donde sean los propios pueblos quienes expresen sus inquietudes y anhelos, y para consolidar un diálogo fructífero con la Iglesia en la Amazonía. En el encuentro hemos escuchado los gritos que vienen de la Amazonía ecuatoriana por los graves daños causados a la naturaleza debido al modelo de desarrollo y de explotación petrolífera, minera y agrícola, ocasionando atropellos, violaciones y vulneraciones de los derechos de los pueblos amazónicos. Es momento de defender nuestra madre naturaleza y nuestros territorios. No somos dueños de la Naturaleza, la cuidamos porque somos parte de ella. Nos preocupa también cómo estos daños están afectando a nuestras comunidades y organizaciones sociales y el debilitamiento de nuestra identidad cultural.

Delante de todo esto, hacemos un reclamo por la autodeterminación y el reconocimiento de nuestros planes de vida. Exigimos que se respeten nuestras decisiones y la riqueza de nuestra espiritualidad. Somos pueblos que traemos propuestas de vida para que nuestro planeta, así como nuestros hijos y los hijos de todos, puedan tener continuidad. Queremos que se reconozcan y se fortalezcan nuestros saberes, nuestra tecnología, nuestra educación y nuestros conocimientos ancestrales. La Amazonía no sólo tiene importancia por su biodiversidad, sino porque allí habitan los espíritus que nos siguen alimentado de sabiduría y de vida. Este es un llamado a todos los pueblos indígenas de la Amazonía para que nos unamos en este mismo sentir y en el empeño por construir un camino conjunto de defensa de la vida.

Como pueblos indígenas de la Amazonía en Ecuador, queremos una Iglesia que comparta nuestra vida cotidiana y acompañe nuestras luchas. Una Iglesia profética que reconoce la sacralidad de la naturaleza, que respete y valore la espiritualidad propia de los pueblos indígenas y que no se sienta dominadora de la selva ni de los pueblos que aquí habitamos. Una Iglesia implicada en todos los sentidos: que apoye nuestros planes de vida y la búsqueda de alternativas a este desarrollo que tanto daño nos ha causado. Una Iglesia que nos ayude a fortalecer nuestra organización y la formación de nuestros jóvenes. Necesitamos de los dos pies para caminar: la organización social y la espiritualidad. Uno no puede luchar sin espiritualidad.

Queremos que la Iglesia siga acompañando nuestros proyectos de vida, que se haga más presente, que luego de una experiencia de aprendizaje mutuo y en donde su presencia ha sido determinante para el nacimiento de instancias organizativas indígenas de gran importancia en el territorio, ahora asuma un papel de acompañar cercanamente las apuestas de los pueblos y sus organizaciones.

Queremos también promover una Iglesia con rostro Amazónico, que reconozca la riqueza cultural local, y que se animen caminos osados y sinceros para fortalecer el papel de los servidores indígenas de la Iglesia en la Amazonía, fortaleciendo y propiciando aún más un papel preponderante de los Diáconos permanentes de los propios pueblos, y para animar a que existan más misioneros-misioneras, religiosos-as, incluso Obispos, propios de la Panamazonía, que cuiden del rostro concreto de esta realidad tan diversa y esperanzadora. Este es un encuentro que soñábamos hace tiempo, aspirábamos a tener un diálogo entre agentes de la Iglesia y dirigentes de las propias comunidades indígenas. En el marco de este fructífero encuentro, éste ha sido un mensaje claro: cuando el pueblo se levanta para defender su vida, ahí está Dios.

Como resultado de los diversos diálogos previos con los pueblos indígenas en los 6 Vicariatos Apostólicos de la Amazonía del Ecuador, y de los profundos intercambios realizados en este encuentro en Puyo, compartimos algunos elementos que reflejan las orientaciones y acuerdos a los que hemos llegado:

  1. IGLESIA CON ROSTRO AMAZÓNICO
  2. QUÉ ENTENDEMOS POR IGLESIA CON ROSTRO AMAZÓNICO
  • Una Iglesia con mi propio rostro, con mi pensamiento y mi corazón como pueblo Amazónico.
  • Iglesia que se expresa en cada una de las culturas, reconociendo sus valores, su contexto social y ecológico, desde el idioma de los pueblos amazónicos, que vive y se fortalece a la luz del evangelio.
  • Una IGLESIA QUE COMPRENDA, RESPETE Y VALORE LA ESPIRITUALIDAD propia de los pueblos indígenas.
  • Una Iglesia que sea COMUNIDAD, que integre a TODOS – Que sea INCULTURADA
  • Como Iglesia, para acercarnos a los pueblos indígenas, debemos vivir con amor y sencillez, descubriendo la semilla del Verbo que hay en la cultura. No llegar a imponer.
  • La Iglesia implicada en todos los sentidos: en la producción, la cultura, las organizaciones, celebraciones, la educación en la diversidad, acompañando a los enfermos, que comparte con todos y da ejemplo.
  • Rostro amazónico no es sólo indígena, debe incluir las diversas culturas en la Amazonía.
  1. QUÉ ESPERAMOS DE LA IGLESIA EN LA PANAMAZONÍA
  • Que nos reconozca como pueblos LIBRES; nosotros ya teníamos fe antes que lleguen a nuestra tierra; esperamos que quienes respetan eso lo sigan haciendo, y quienes no, deben comenzar a hacerlo.
  • Que VIVA, ACOMPAÑE Y AYUDE a que se haga realidad esta Iglesia con rostro Amazónico.
  • Reconocer las organizaciones como fuerza de los pueblos indígenas; la iglesia debe respetarlas y apoyarlas.
  • Iglesia que reconoce el camino andado y que se dispone a acoger los nuevos desafíos que viven los pueblos.
  • QUE ESTÉ CERCANA A LA GENTE, que ACOMPAÑE y PERMANEZCA; que no sea una presencia golondrina.
  1. CARACTERÍSTICAS DE LA IGLESIA CON ROSTRO AMAZÓNICO
  2. Incluyente, que esté con nosotros, que haga comunidad con nosotros.
  3. Iglesia encarnada en la realidad: defensora de la vida y de la naturaleza.
  4. Comprometida con la diversidad
  5. Cercana a las luchas sociales
  6. Que reconozca y valore la espiritualidad, identidad y la cultura de los pueblos.
  7. Que acompañe en el proyecto de vida amazónico de los pueblos de Ecuador.
  8. IGLESIA PROFÉTICA, que reconoce la sacralidad de la naturaleza, la identidad de los pueblos, y que no se siente dominadora de la selva ni de la gente que habita ahí.
  9. Que promueve los valores de los pueblos indígenas de la Amazonía
  10. NUESTROS PLANES Y PROYECTOS DE VIDA COMO PUEBLOS AMAZÓNICOS
  • Defender el territorio amazónico.
  • Conservar la biodiversidad y respetar a nuestra hermana madre tierra.
  • Proyectarse a valorar la amazonía próxima, desde cada uno de nuestros territorios sin olvidarnos que somos una sola Pan-amazonía
  • Recuperar nuestras prácticas ancestrales en salud, educación, producción, espiritualidad, y otras.
  • Una marcada preocupación por la juventud indígena y la continuidad de nuestra identidad. Recuperar nuestro idioma, la autoestima y el orgullo de ser indígenas amazónicos, pero también asumiendo lo positivo de la sociedad occidental, de forma que contribuya a nuestros proyectos de vida.
  • Que se respete la identidad de cada una de las nacionalidades amazónicas
  • Conocer y saber cuáles son los derechos de los pueblos indígenas
  • Hay amenazas fuertes y consistentes por fuera, pero también internas: hay incongruencias en los mismos dirigentes y politización de algunas organizaciones. Debemos retomar los diálogos y consensos.

III. EL MODELO DE DESARROLLO DESDE LA PERSPECTIVA DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS

  • Entender el modelo de desarrollo desde nuestras raíces y nuestros pensamientos, porque estamos pensando en un desarrollo occidental que nos enajena.
  • Cuidar nuestros territorios como prioridad, porque es nuestra herencia.
  • Valorar nuestros conocimientos, saberes y la propia tecnología, y desde ahí proponer nuestro modelo.
  • En los proyectos de vida se puntualiza que debemos defender nuestro territorio y a partir de esto diseñar un modelo de desarrollo que respete la madre naturaleza, y trasmitir sabiduría a nuestros jóvenes
  • Emprendimientos que partan de nuestra realidad y de nuestros valores. Proyectos que cuiden y protejan la naturaleza y la comunidad.
  • Sabemos que la cultura es cambiante. Pero debe ser desde nuestra identidad, respetando nuestra historia.
  • Responder a los impactos en nuestro territorio e identidad debido a: contaminación ambiental de las petroleras e industrias mineras, la deforestación por tala indiscriminada y expansión de frontera agrícola y ganadera, enfermedades relacionadas con la contaminación de las fuentes de agua y los alimentos por las industrias extractivas, los impactos de las carreteras que por un lado facilitan la vida y por otro generan mayores procesos de extracción, el no respetar procesos de consulta previa libre e informada, uso de agro-tóxicos, entre otros.
  1. LA MIRADA SOBRE LA ORGANIZACIÓN SOCIAL DE LOS PUEBLOS AMAZÓNICOS
  • Participación activa en espacios de diálogo, con una actitud de disponibilidad y humildad, y con una genuina voluntad de consenso y respeto por los anhelos de los propios pueblos.
  • Con una Iglesia que acompaña el momento actual de las organizaciones, y que respeta desde un compromiso dispuesto a aportar en momentos difíciles.
  • Dar ánimo, apoyar a los jóvenes, capacitar, dar ejemplo, y ser testimonio creíble y coherente.
  • Unir fuerzas, construir juntos entre pueblos e Iglesia a pesar de los errores.
  • Pedir a los líderes que dejen los intereses políticos e individuales, conversar con la comunidad, buscar diálogo, pensar en el futuro de manera consensuada y según las propias costumbres.

http://redamazonica.org/2016/11/vivir-la-selva-la-selva-sin-destruir-la-selva-nos-reconocemos-parte/

 

Costumbres y tradiciones en el día de  difuntos

Varias son las tradiciones y costumbres que tienen los diversos países a la hora de recordar a sus seres queridos que partieron de este mundo. El 1 de noviembre se celebra el día de todos los santos. Fue el papa Gregorio IV quien ordenó en el año 835, que el mundo cristiano honré a todos los santos.

En Latinoamérica, sobre todo en las iglesias rurales, los altares son adornados con papel de muchos colores y flores. Además si el altar es para un niño se le ponen juguetes como carritos, muñecas, dulces, etc.

La iglesia llama “santos” a aquellas personas que se han dedicado a seguir el ejemplo de Jesucristo y han sido canonizados, o sea declarados oficialmente santos por el sumo pontífice.

En Ecuador, la cultura indígena conmemora con una mezcla de tradiciones y ritos católicos que varían en cada una de las comunidades.

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Los pueblos y nacionalidades de la parte norte de Ecuador, tienen sus propias costumbres, para ellos el día de difuntos se puede entender de dos maneras que en kichwa son: el guañuna y el muchata huañichi, donde el ser humano entra en suspensión para reactivarse en otro sentido. Para poder conocer más de esta tradición le invito a que escuche al presidente del Centro de Pensamiento y Culturas Andinas, TIKUNAKUY, Tupak Amaru Andrango, del pueblo kichwa Otavalo.

Fuente: Eva Red

Imagen: La Hora, Kixhwaatari.org

 

PRE FORO SOCIAL PAN AMAZÓNICO

CAPITULO ECUADOR

Puyo 8 noviembre 2016

Con el Foro Social Pan Amazónico –FOSPA queremos construir  un proceso de movilización, de debate y propuestas, y a la vez un evento que busca congregar y articular los movimientos sociales, pueblos indígenas y comunidades tradicionales de los nueve países de la cuenca del Amazonas: Brasil, Ecuador, Venezuela, Bolivia, República Cooperativa de Guyana, Surinam, Colombia, Perú y Guyana (francesa).

Nuestros objetivos principales son reconocer las culturas; romper el aislamiento de la resistencia popular; el fortalecimiento de la lucha anti-imperialista; desarrollar la autonomía de los pueblos; promover la justicia social y ambiental, para oponerse a los modelos de “desarrollo” depredadores y perjudiciales para las personas que viven en la Pan Amazonía; así como discutir las alternativas y propuestas que permitan construir la justicia e igualdad social, sustentada en una democracia participativa e intercultural.

En un sentido más amplio, queremos ser un movimiento que crítica el modelo extractivo-colonial impuesto a las poblaciones amazónicas y levanta la bandera de una región Pan Amazónica gobernada por sus pueblos.

Queremos mantener y reafirmar al FOSPA como un espacio autónomo e independiente integrado por movimientos, organizaciones sociales, representaciones de las personas y comunidades.

¡Vamos al llamado del bosque!

En este marco, organizaciones de base presentes en la Amazonía, instituciones amigas y redes, CONVOCAN al PRE FORO SOCIAL PAN AMAZÓNICO en el ECUADOR, con miras a generar un diálogo local, que permita articular una agenda mínima y un espacio de trabajo organizado, donde confluyamos todos quienes estamos en la Amazonía ecuatoriana y que podemos y necesitamos sumar esfuerzos, objetivos, luchas y acciones, para la defensa de la vida y del territorio.

Consideramos fundamental que se pueda generar esta reunión, con el objetivo de que no quede en un encuentro más, sino que sea un detonante para formar esta mesa de trabajo, que tenga una voz conjunta, articulada y de resistencia a todas las vulneraciones que suceden en este territorio, y que además tendrá una connotación internacional.

El Encuentro será el 8 de noviembre en la comunidad de unión Base, ciudad de Puyo con la siguiente agenda:

7h30 Rito de inicio
Bienvenida
Mesa de testimonios 1: “Voces en el territorio”

1. Planes de vida – Eddy Tuntiak de COICA

2. Derecho al territorio – Patricia Nenquihui de AMWAE

3. Pueblos en aislamiento – Timoteo de NAWE

Trabajo en grupos:

Se forman 03 grupos entre quienes participan. Cada grupo debatirá sobre uno de los temas: planes de vida, derecho al territorio o pueblos en aislamiento.

Se leerán las ideas fuerza y cada grupo responderá a las siguientes interrogantes:

1.        ¿Qué problemáticas existen en tu comunidad sobre el tema asignado al grupo? Priorizar 5

2.        Considerando las 5 problemáticas priorizadas ¿Qué podemos hacer frente a esto? ¿Con quiénes?

Mesa de testimonios 2 : “Voces en el territorio”

1.        Extractivismo: Ronda minera – Luis Sánchez

2.        Extractivismo: Araujo – Darwin Tanglilas

3.        Resistencias – Afectados/as por Chevron

Trabajo en grupos:

Se forman 02 grupos entre quienes participan. Cada grupo debatirá sobre uno de los temas: Extractivismo o  Resistencia.

Se leerán las ideas fuerza y cada grupo responderá a las siguientes interrogantes:

1.        ¿Qué problemáticas existen en tu comunidad sobre el tema asignado al grupo? Priorizar 5

Considerando las 5 problemáticas priorizadas ¿Qué podemos hacer frente a esto? ¿Con quiénes?

Almuerzo
Plenaria:

Cada relator/a presenta los acuerdos de la mesa. Luego de cada exposición se toma acuerdos respecto a las líneas de trabajo (respuesta a pregunta 2)

 

Rito de compromiso

Este evento permitirá una discusión previa, que será sin duda, un insumo potente para el Foro Regional, que se desarrollará el próximo año en Tarapoto, Perú.

Esperamos contar con su distinguida presencia, que permitirá articular el diálogo amazónico y pan amazónico, para juntos caminar y defender la vida y el territorio.

 

“La persona humana es el centro de la economía”: Mons. Pedro Barreto

Han trascurrido dieciséis meses desde que el Papa Francisco, lanzó la Encíclica Laudato Sí, documento que hace un llamado urgente de proteger la Casa Común y la preocupación de unir a toda la familia humana.

Para conocer un poco más sobre el papel que está jugando la iglesia frente a esta convocatoria que hace el Santo Padre, la Pastoral social Caritas Ecuador, tuvo la oportunidad de entrevistar a Monseñor Pedro Barreto Jimeno, Arzobispo Metropolitano de Huancayo y Vicepresidente de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM).

Monseñor, ¿Han transcurrido 16 meses desde que el Papa Francisco lanzó la Encíclica Laudato Si, que ha pasado con la iglesia, como ha recibido este mandato?

Bueno, este mandato del Papa Francisco, tenía muchas expectativas. Varios meses antes ya se sabía que estaba escribiendo, es algo que la iglesia asume como propio desde el evangelio, es una orientación social.

Yo podría decir, en primer lugar que los científicos ni hablan ni tampoco dicen  nada, como que han aceptado como un hecho real el cambio climático y este es irreversible.

Habido mucho entusiasmo, habido talleres, reflexiones, seminarios sobre la Laudato Si, universidades, parroquias, jurisdicciones eclesiásticas, conferencias episcopales, habido eso si una difusión, pero la encíclica nos habla de un diálogo acción y ahí es el problema.

¿Y ese diálogo acción todavía no se está dando?

No se está dando. También el Papa dijo en la Encíclica que era la posición de la iglesia católica frente a la COP 21, que se realizó en Paris, algo tuvo de incidencia  pero yo creo que hay conciencia de que esta encíclica está marcando un antes y un después pero todavía nos falta mucho. Yo espero que en la COP 22, los presidentes de los países más avanzados  como: Estados Unidos, Rusia, China, Francia, puedan tomar decisiones mucho más significativas en orden a poder mantener estos grados de calentamiento global que necesita la humanidad.

¿Talvez  es muy poco tiempo para que se pueda hablar de cambios y que la iglesia de sus aportes?

Sí. Yo creo que esta es más bien la visión del proceso eclesial, llevamos 21 siglos desde la venida de Jesús y mire como estamos. Para la iglesia y para Dios dos mil años de su presencia es un ayer que paso dice el salmista, pero no podemos esperar más. Hay una urgencia de responder de una manera global a un problema global, ahí yo diría que está la clave, porque en el número 160 de la Laudato Si, el papa nos hace una pregunta y una pregunta que el mismo dice tenemos que responderla no solo con palabras sino con acción, que tipo de mundo queremos dejar a las generaciones futuras y a, los niños que están creciendo. Por tanto el Papa nos está diciendo ¡ya! comencemos de una manera corporativa y solidaria a los graves problemas ambientales que vivimos en el mundo.

¿Los momentos para empezar esos cambios están lejanos o cercanos?

Bueno, yo diría desde el punto de vista de la iglesia abrigo la esperanza que todavía podamos hacer una mayor incidencia, pero hablando por ejemplo de mi país  el Perú hay  nuevo gobierno, pero el nuevo gobierno ya lanzo de que va a reoperativizar una fundición polimetálica que desde el año 1922 estaba operando hasta el  2012 con una contaminación muy grande y que es una de las ciudades más contaminadas del mundo, me refiero a la Oroya que es una ciudad que está en mi Arquidiócesis de Huancayo. Entonces que venga el presidente por cuestiones políticas, económicas a decir que va a reactivar, como va  reactivar si hay pasivos ambientales de 90 años de trabajo como 9 centímetros de partículas de plomo que todavía están ahí en los cerros, también hay derrames de petróleo en el oleoducto nor-peruano, es decir todavía seguimos con lo mismo.  Es verdad que la iglesia no tiene una postura tajante frente a la minería, pero si pone condiciones muy claras donde la persona humana está en el centro de la economía no la economía por encima de las personas  humanas.

¿En Centro América  existen también algunos casos de extractivismo y que se ha constituido en una lucha muy fuerte?

En centro américa se está dando, es decir este sistema extractivista donde los “dueños del dinero” se creen propietarios ilimitados de los recursos naturales y esto va contra la esencia de la doctrina social de la iglesia donde dice que los recursos naturales es un bien de todos y para todos, en fin tenemos que trabajar como el Papa Francisco lo está pidiendo.

Ahora Mons. ¿Cuáles son esos desafíos del Papa Francisco y la misión que tienen la iglesia en Latinoamérica?

Yo creo que el Papa Francisco  como latinoamericano  nos está señalando una urgencia: primero de los pobres, de los excluidos, otra urgencia que nos señala el papa para América Latina es la paz y el diálogo social, esos serían los dos problemas más urgentes que el mismo Papa en el Evangelii Gaudium en el capítulo 5 señala como algo urgente para la evangelización, ósea la pobreza, la pobreza entendida como marginación, pobreza extrema que podríamos decir miseria en que viven tanos hermanos nuestros. El papa Francisco siempre cuando estuvo en Brasil y en otros países siempre  está en contacto con aquellos que están en el límite. Su primer viaje  fuera de Roma fue a Lampedusa donde pudo constatar la cruz y el sufrimiento de los migrantes y de muchos que se ahogan. Y cuando fue al Brasil fue a las favelas, ósea es dejarse impactar por el sufrimiento y la pobreza.

Ecuador se a apresta a vivir un momento electoral, el próximo años irá a las urnas y elegiremos a un nuevo presidente. ¿Qué temas deberán en cuenta los diferentes candidatos a la presidencia de la  república?

Es una pregunta complicada, porque nosotros en el Perú acabamos de pasar por un proceso electoral. Lo primeo es entender que es política, la política en sentido estricto es de todos, todos somos seres políticos, porque la política es la búsqueda del bien común de todos. Si partimos de este principio los políticos  que tienen un grupo político que quieren acceder al gobierno tienen que tener muy claro cuál es el deseo de su pueblo, no de aquellos que forman su partido político, porque el gobernante es de todos y es para todos.

Entonces lo primero que hay que hacer es  escuchar, la formación política no es solamente estudiar sociología, antropología, historia, economía, caculos políticos, es escuchar cual es la urgencia mayor que tiene una población una sociedad.

Las fronteras son fronteras geográficas pero no son fronteras que limitan el aire, el agua, etc. La naturaleza nos está hablando de que no tenemos frontera y si el mundo está  sufriendo las consecuencias de la irresponsabilidad de la persona humana, esa crisis ecológica que en el capítulo tercero explica muy bien el papa Francisco: el calentamiento global es causado por el hombre, Dios no lo quiere, esa es una explotación irracional de los recursos naturales, entonces no podemos ver la política de tal país, tienen que haber una política conjunta de todo el mundo, por esta afirmación que hace el papa que todo está conectado en el mundo. Estamos viviendo en el universo: uní es uno y verso camino, todos estamos en un solo camino, universal vienen de eso, entonces primero tenemos que escuchar a la humanidad. Cual es problema hoy en el mundo y el papa responde: el cuidado de nuestra casa común.

Finalmente monseñor ¿todavía estamos a tiempo?

Yo estoy convencido que sí, el  mensaje de esperanza que da el santo padre en la Laudato Si, en sus continuos encuentros que tiene  con la gente  marca la esperanza. No podemos desentendernos de la realidad de la humanidad y de la naturaleza.

Hay una razón que da el papa francisco con mucha frecuencia  dios no nos abandona, dios se hizo cultura se hizo tierra, se encarnó entre nosotros  y esta encarnado en Jesús con su muerte y resurrección nos da esperanza.

 

“Hemos aprendido a ser más humanos y solidarios”

Que ha pasado desde aquel 16 de abril hasta la actualidad, cuando un terremoto de 7,8 grados afectó a las provincias de Manabí, Esmeraldas y la ciudad de Babahoyo, de esa fecha acá ya han transcurrido más de seis meses. Cuál ha sido esa ayuda, colaboración que demostraron las hermanas y hermanos desde varios puntos del mundo y no se diga  en nuestro país cuando se movilizó la llama de la solidaridad en favor de todas las víctimas  de este desastre natural.

Conversamos con Alfredo de la Fuente, responsable de la Pastoral Social Cáritas de la Arquidiócesis de Portoviejo quien da cuenta del trabajo que se realiza desde el mismo día de la emergencia con las poblaciones afectadas y de como está la labor de la iglesia en la actualidad.

“Van seis meses y 11 días desde aquel acontecimiento que realmente nos cambió un poquito el giro no solo de las actividades sino de la misma vida, pero habido cosas muy positivas, como dice el refrán no hay mal que por bien no venga, porque en verdad se ha engendrado una solidaridad y un cambio en la conciencia de mucha gente de tal manera que el dolor y el sufrimiento nos ha hecho mirarnos más  humanos y más cercanos.

El accionar de Cáritas ante todo esto, el primer movimiento fue acercamiento a las familias, cuando hicimos el diagnóstico nuestro objetivo no era simplemente darnos cuenta del problema económico, la destrucción, sino que fuimos a encontrarnos con la gente que había sufrido pérdidas en muchos aspectos, acogerlos y que sintieran que no estaban solos, esto se lo hizo a través de la Asociación de Mujeres Santa Martha y Cáritas Parroquiales”.

A la pregunta de: ¿cómo está el ánimo de las personas, han logrado que desaparezcan sus temores? “Realmente habido un salto cualitativo, al poco tiempo la gente empezó a reaccionar y ayudarse mutuamente.

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Prácticamente la ciudad y el centro  quedó destruido y vacío, el comercio se trasladó hacia el lado norte del aeropuerto, ahí se ve movimiento, incluso en los barrios se va viendo lentamente construcciones y en el campo también, hay un ánimo grande en la gente y en el trabajo hemos organizado los medios de vida para que se la población vaya recuperando su reactivación económica, hasta el momento hemos organizado a 800 familias y hay una respuesta grande, están trabajando de manera comunitaria, esto es algo positivo. A las familias se les está entregando alrededor de 400 y 500 dólares, ese dinero es un instrumento de trabajo para su reactivación económica familiar  que se ha visto afectada por esta catástrofe. Al momento las familias de Manta y Portoviejo son las que se han beneficiado de estos medios de vida, más adelante estaremos en Pedernales y Jama.

Volver a la normalidad en la zona de Tarqui, Miraflores y Jocay es lento por muchas razones: los que han perdido la vivienda la situación es fuerte, pues una familia sin vivienda adecuada es complicado, son muchos los problemas que se vienen, cuando uno pierde privacidad se viene ese vacío, vivir en carpas o arrimado a una familia no es tan fácil, es complejo.

En el campo hemos intentado que el albergue sea familiar porque la familia está allí junto a  su trabajo, porque no va a dejar su trabajo, no va dejar la hacienda, su campo y los animales, pues se le ha hecho un letrina temporal. Ahora hemos empezado con esa misma población a darle aporte para que pueda ir construyendo su vivienda definitiva, Cáritas no es una constructora es un puente de solidaridad para que pueda construir su propia vivienda.

Hemos aprendido hacer humanos, a ser solidarios y se nota, en el mismo dolor nos hemos encontrado y la alegría de vivir como que ha florecido y esa flor nos da mayor esperanza y esto ha hecho que rebote la alegría de Dios con nosotros”, así finaliza el diálogo con Alfredo de la Fuente, responsable de la Pastoral Social Cáritas Portoviejo.

A continuación un balance de la situación de las provincias de Manabí y Esmeraldas, afectadas por el terremoto del pasado 16 de abril.  El programa de la Casa Grande de la Pastoral Social Cáritas Ecuador (PSCE), conversó con Alfredo de la Fuente, responsable de la Pastoral Social Cáritas Portoviejo y el Padre Silvino Mina del Vicariato Apostólico de Esmeraldas.

Hogar común para vivir dignamente

En Quito se inició la conferencia Habitat III,  que se desarrolla en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, más de 40 mil participantes asisten a este evento mundial.  Desarrollo Urbano Sostenible es uno de los temas centrales que se aborda en esta conferencia mundial donde se hacen presentes diversas nacionalidades, jefes de estado, ministros y organizaciones de la sociedad civil.

Una de las conferencias de este encuentro, fue “Un hogar común donde todos puedan vivir dignamente”, los expositores fueron: Leinani Farha, Directora Ejectuvia the NGO Canada Without Poverty, Archishop B.C. Auza, Sonia Olea, de Cáritas España y Mauricio López, Secretario Ejecutivo de la Pastoral Social Cáritas Ecuador.

“Necesitamos repensar a partir de las territorialidades y aquí el concepto de hábitat se vuelve fundamental, la integración de las distintas dimensiones, no basta con planificadores urbanos, arquitectos, desarrollistas, se necesita que tengan elementos de filosofía, ecología, política, arte, antropología, sociología, todo lo mejor del conocimiento humanos para centrar en la dignidad de la persona”, así se refería Mauricio López al tema de la fragmentación cultural del descarte y la esperanza que emerge de las territorialidades en la pan amazonia.

Sonia Olea, de Cáritas Española, dijo “cuando hablamos de la casa común queremos que no sea algo filosófico que los principios queden claros y que se expresen, dejemos de hablar de derechos humanos de primera, segunda, tercera y cuarta categoría, todos los derechos humanos deben encontrarse a un mismo nivel”.

Ecuador acoge a 193 países que participarán en Hábitat III

Jefes de Estado, Presidentes, Ministros, se darán cita en este evento global. El encuentro tiene una trascendencia global, manifiesta el doctor Augusto Barrera, catedrático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y ex-alcalde  de Quito, porque se va a debatir la declaración de Quito, la nueva agenda urbana, lineamientos políticos y contenidos de la ciudad que se va a construir.

No solo serán reuniones formales existirán eventos  académicos, de jóvenes, mujeres, organizaciones sociales, movimientos ecologistas y universitarios. En el encuentro hay que repensar las relaciones entre el campo y la ciudad. La Casa de la Cultura (CCE) y el parque El Arbolito serán sedes de Habitat III.

Entrevista dr. Augusto Barrera