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Mensaje de los Obispos al país

 

Reunidos entre el 4 y el 8 de marzo en Quito, los Obispos de Ecuador celebraron su CXXXIX Asamblea Plenaria. Aunque las Asambleas Plenarias han sido una herramienta tradicional para abordar los problemas que normalmente implica el conducir el destino de las y los fieles ecuatorianos, en esta ocasión revistió atención principal la realidad económica, social y política que vive ahora el país. Otro de los temas abordados que se destaca por su trascendencia es la lectura analizada y comprometida de la Exhortación Papal Amoris Letitia (La Alegría del Amor), dedicada a toda la familia católica.

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“Misericordia quiero y no sacrificio”  

Analizar este pedido divino es bueno para ser misericordiosos.  Tomado del Evangelio de Mateo (9, 13), este pequeño versículo  es el lema para este Año Santo. Es clara la diferencia entre el ejercicio de la misericordia, que nace del corazón, y el sacrificio, que surge de la razón. Dios prefiere lo que siente el corazón por encima de lo que emana de nuestra mente.

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Los Derechos Humanos y el sentir cristiano

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”. Así reza el Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 10 de diciembre de 1948. Es irónico pensar que tuvimos que vivir la barbarie de las dos Guerras Mundiales para proclamar que los seres humanos tenemos, sobre todo, derecho a la vida.

Y el derecho a la vida también la tiene el medio ambiente, aunque este enfoque sea, políticamente hablando, relativamente nuevo. Apenas ahora parece que entendemos que vivimos de la naturaleza, y que el medio ambiente tiene que ser cuidado para que la especie humana –y otras muchas especies vegetales y animales– puedan continuar existiendo en este planeta.

Cuando se emitió esta Declaración, la ONU sugirió a todos los gobiernos afiliados que el documento fuera «distribuido, expuesto, leído y comentado en las escuelas y otros establecimientos de enseñanza, sin distinción fundada en la condición política de los países o de los territorios». La pregunta de rigor es simple: ¿Cuántas ecuatorianas y ecuatorianos conocen esta Declaración y tienen, aunque sea en forma mínima, un concepto claro sobre qué derechos tiene y puede exigir?

La historia real de los Derechos Humanos en América Latina es triste. Las dictaduras militares que desde los años 70 asolaron el sur del continente violaron sistemáticamente cualquier tipo de derecho humano y violentaron la dignidad de millones de personas, para no hablar de las y los muertos y desaparecidos.

Colombia es uno de los países con mayor número de violaciones a estos derechos, y esa realidad se refleja en Ecuador, pues la violencia ha impulsado a miles de hermanas y hermanos del Norte a refugiarse en nuestro territorio. Los “falsos positivos” registrados en Colombia demuestran que el Ejército colombiano nunca ha respetado los derechos de humildes campesinos que fueron asesinados por las Fuerzas Armadas y presentados como guerrilleros. Para muchos analistas políticos y sociales, la violencia en Colombia tiene carácter institucional, y esta característica complica más las cosas. Abrigamos esperanzas en el proceso de paz que se negocia con las FARC en Cuba, pues repetimos, incide directamente en la paz social ecuatoriana.

La pobreza, el hambre, la desnutrición, la violencia de género, la falta de empleo, la destrucción de la naturaleza, la contaminación ambiental, la discriminación de cualquier tipo, la prostitución, la trata y el tráfico de personas y la indiferencia son violaciones flagrantes a los Derechos Humanos. Muchas de estas violaciones se presentan porque no nos “comportamos fraternalmente los unos con los otros”.

Jesús de Nazaret dijo lo mismo pero mucho más sencillo y claro: “Amados los unos a los otros”. Si el pedido de Jesús hubiese sido asumido hace 2000 años, demos por seguro que tendríamos un mundo mejor. El cristianismo es, en esencia, solidario, fraternal; somos hermanas y hermanos en nuestra comunidad cristiana, y la solidaridad es nuestro deber sagrado. Cristo pidió amor y justicia. Ser justos es respetar todos y cada uno de los derechos humanos. El amor va más allá de la justicia. Nosotras y nosotros tenemos en los Evangelios nuestra propia declaración de amor y justicia.

Que el día de hoy sea una razón para reflexionar sobre los miles de millones de seres humanos a los que no se les respetan sus derechos. Que la Palabra de Jesús reine en la Tierra y haya amor, paz y justicia para todos los seres humanos. También pedimos que nuestra Casa Común sea custodiada con amor y reciprocidad.

Que así sea.

Imagen: www.vodafonesostenible.es

“Un ataque contra la paz de toda la humanidad”

Así califica el papa Francisco los ataques del viernes anterior perpetrados en París, atribuidos en principio al ISIS. Yendo más allá, el Sumo Pontífice considera que “… los ataques terroristas son una parte de la III Guerra Mundial”.

«Estoy conmocionado, no entiendo estas cosas hechas por seres humanos. No hay justificación religiosa ni humana. No es humano«. La mirada del Papa al futuro es triste y augura tiempos difíciles para toda la humanidad. Por vez primera desde que es la Cabeza de la Iglesia, el Papa emplea una palabra nunca antes usada por Él: la consternación, término que significa estar abatido, atribulado al conocer una pésima noticia, un suceso trágico. Dolor y sufrimiento en el alma, tristeza inmensa en el corazón. Así siente el Obispo de Roma los atentados parisienses.

En pocas pero sentidas palabras, el Papa da sus condolencias a los familiares y amigos de las 129 víctimas y más de 350 heridos provocados por los atentados terroristas: «Estoy cerca de los familiares de las víctimas y rezo por todos ellos. Estoy cerca de toda Francia, a la que quiero mucho». Además, Francisco envió su sentimiento de dolor y consuelo a toda Francia, a la que mucho ama.

Estas declaraciones del Papa fueron concedidas en una entrevista telefónica con la cadena de televisión TV2000, una vez que conoció la triste noticia. Ya Francisco se había referido a la situación política mundial, diciendo que ya estamos viviendo una Tercera Guerra Mundial, un conflicto que no necesariamente sigue el curso de las dos Guerras Mundiales anteriores, sino que se presenta en forma fragmentada, mostrándose en múltiples conflictos, crímenes, masacres y actos de destrucción que se van esparciendo por toda la Tierra.

Oficialmente, el Vaticano condenó «… de la manera más radical» los sucesos ocurridos en París, al tiempo que calificó los atentados como un ataque «contra la paz de toda la humanidad que requiere una reacción decidida y solidaria».

¿Cómo podemos las y los cristianos reaccionar en forma decidida y solidaria? En primera instancia, rechazando todo tipo de acciones criminales. También debemos descalificar y rechazar cualquier tipo de fundamentalismo. Ya miles de hermanas y hermanos cristianos han sufrido persecución y muerte a manos de planteamientos fundamentalistas de carácter religioso; el Papa ha dado pasos inmensos en la reconciliación y la unión de todas las religiones.

Además, debemos tener una visión ecuménica de la paz mundial, ya que la realidad nos demuestra que todo está conectado –ya lo dijo Francisco en su Encíclica Laudato Si’– y la inequidad económica y la intransigencia ideológica acarrean muerte y destrucción.

Nos unimos a nuestro Líder en su voz de consuelo a las víctimas, y oramos con Él por una paz mundial tan necesaria en la construcción del Reino de Dios en la Tierra. Que nunca más se sucedan estos hechos que “no son humanos”. Pedimos al cielo una paz justa y duradera, para que todas y todos los que habitamos este maltratado planeta podamos redimir de alguna forma el sentido de Paraíso y don divino que tiene la Creación.

Amén

Fuente: lainformacion.com

Imagen: www.vanitatis.elconfidencial.com

“El cántico de las criaturas”

Este es uno de los escritos más bellos en la historia de la Iglesia. Lo compuso San Francisco de Asís hace casi 800 años. Estaba sufriendo mucho y le restaba poco tiempo en esta vida. Es un canto de alabanza. Por vez primera, la naturaleza es objeto de canto  religioso. ¿Es claro para nosotras y nosotros el sentido de la alabanza y la bendición, de perdonar y ser humildes, de ser pobres, de morir ? ¿Qué tan actual es el canto? ¿Por qué inspira tanto San Francisco al papa Francisco? ¿Por qué se llama la Encíclica se titula Laudato Si’ -Alabado Seas-?  

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¿Por qué mira el Papa a América?

Los dos viajes oficiales del Papa a Ecuador, Bolivia, Paraguay, Cuba y EE.UU. son una muestra evidente del interés del Sumo Pontífice por nuestro continente. América es el continente de la esperanza y, geopolíticamente, la segunda región más importante de la Tierra. Para el cristianismo, América –sobre todo nuestra América Latina– es el continente en donde la Palabra de Dios se encarna en múltiple formas.

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Derechos de papel

Caracas, 22 de julio 2015.-  «Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona» esta declaración que resulta tan simple y hasta trillada, está plasmada, no solo en el artículo tres de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, sino también, en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y en la Constitución de los 191 países miembros de la Organización de Naciones Unidas (ONU) como es el caso de Venezuela.

Las 17 palabras que conforman este derecho deberían estar en la mente de todo ciudadano haciendo eco e invitando a la reflexión y autoevaluación. De ahí surge una pregunta interesante: ¿Habla usted con sus hijos, hermanos, compañeros de trabajos o vecinos sobre el derecho y respeto a la vida de sus semejantes?

Al leer y conocer las noticias de los cientos de atropellos y violaciones sobre el derecho a la vida que hay en nuestro país, parece que esa respuesta se vuelve negativa. En Venezuela lamentablemente se pierden vidas de menores de edad, jóvenes, mujeres, policías a causa de robos, secuestros, violencia de género, operativos policiales.

Aún más inconcebible es que referentes de la sociedad: historiadores, deportistas, médicos, en fin hombres de paz y modelo de vida en sencillez y fraternidad sean asesinados vilmente por una persona que jamás leyó esa declaración o la ignoró por completo. Este lunes se conoció la trágica noticia de que el cuerpo de fray Alex Pinto fue encontrado sin vida y en estado de descomposición en el kilómetro 19 de la autopista de Ciudad Bolívar, estado Bolívar, luego de haber conseguido su camioneta calcinada.

Este abominable hecho que deja sin vida a un religioso entregado al servicio de Dios en la Parroquia Vista Hermosa del municipio Heres, específicamente en la iglesia San Francisco de Asís, debe dejar de ser el pan nuestro de cada día. Exhortamos a los venezolanos a trabajar en conjunto en pro de un ideal común en el que todos debemos esforzarnos, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a este derecho que es fundamental es nuestra nación.

Cada vida es única e insustituible, dejemos que sea la voluntad de Dios que decida cuándo partimos de esta tierra. Por eso nuestro mensaje es el rescate de valores en nuestra sociedad y entender que defender la vida de un ser humano no solo tiene que ver con política de Estado, debe quedar en un plano legal superior, protegido constitucionalmente, avalado por jueces independientes y promovido por todos los habitantes de esta tierra en general.

«El primer derecho de una persona es su vida». Papa Francisco, 20 de Setiembre 2013.

Fray Alex Pinto: descansa en paz

¡Quebrar la vara de la violencia!

“Hay que quebrar la vara de la violencia”: Este es el pedido de Mons. René Coba, Obispo Castrense de Ecuador, hecho a todo el pueblo ecuatoriano en estos momentos de convulsión política. A un mes de la visita papal, Mons. Coba aborda el tema político y urge a las y los fieles a una evangelización nueva, con un laicado poderosamente activo en la prédica de la Palabra de Dios. «La violencia nos golpea en todo lado». 

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