Defender la Amazonía exige un proyecto conjunto y una espiritualidad de esperanza

La Iglesia en Ecuador asume el reto de defender con compromiso y coherencia la Amazonia. En el encuentro amazónico de Puyo, y echando de menos la presencia de indígenas en los paneles, se han escuchado reflexiones y propuestas que ilustran la gran diversidad y riqueza eclesiales de experiencias en la defensa de la Amazonía y la cultura de los pueblos indígenas.
Durante este día, los 140 participantes en el Encuentro, de los cinco países panamazónicos y otros invitados especiales de la iglesia de España, Italia, Alemania, vibramos con las experiencias de vida que nos trajeron: la Hermana Arizete Miranda, integrante del Equipo Itinerante Panamazónica, que nos invitó a «corazonar» (hacerle actuar al corazón) la Amazonía para poderla defender y encontrar la misión en la unión en integración de todos los esfuerzos de la Iglesia; Luis Ventura, misionero de la Consolata, que nos habló de una lucha de 30 años de resistencia indígena en Raposa Do Sol en Brasil, a la que llama un «ejemplo de dignidad», que ha logrado la recuperación de las tierras a través de la organización y el movimiento del pueblo indígena, que ha sido acompañado siempre por los misioneros; Mario Melo, nos cuenta sobre el caso Sarayaku que ha llegado hasta la Corte Interamericana siendo emblemática en la lucha de los pueblos indígenas en el Ecuador.







