Ir al contenido principal

Autor: Daniela Andrade

Boletín de Prensa

RED DE PASTORAL SOCIAL CÁRITAS ECUADOR

15 de septiembre 2016

Como una de las acciones de respuesta a la Emergencia Nacional y como parte de la estrategia integral, se acompaña en el ámbito pisco- espiritual. La Pastoral Social Cáritas Ecuador desde  los equipos locales y la Secretaría General, están orientando la asistencia psicosocial, de acuerdo a las necesidades, en coordinación interinstitucional con la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos y Religiosas (CER).  Se han desarrollado materiales de apoyo para las personas y familias que siguen afectadas por el duelo, el impacto psicológico y demás  alteraciones producto de los diferentes impactos del desastre natural.

Con la CER y el área de formación de la Secretaría General se ha diseñado un programa de acompañamiento psico- social y espiritual que aterriza en 5 módulos:

  • Identidad y crecimiento personal
  • Manejo de conflictos y heridas personales
  • Vocación y misión de personas laicas
  • Educación emocional y valores humanos
  • Proyecto de vida personal y familiar

En la fase final, se pretende  apoyar a bosquejar un proyecto de vida, ligado a un nuevo comienzo, en muchos de los casos.

a9

Se realizaron talleres de acompañamiento en Pedernales, Jama, Portoviejo y Manta, lo que se pretende para consolidar la estrategia es que las y los líderes comunitarios puedan replicar y llegar a las comunidades más afectadas. En territorio se valoró que desde la delegación de la CER para este tema, se puede hacer un acompañamiento a las comunidades, sobretodo las que están más alejadas a los centros poblados más grandes, para llegar a los espacios más alejados con el acompañamiento. Se trabajó el tema de autoestima, autoconocimiento e intervención en crisis.

Se puede palpar todavía el grado de afectación de la gente. “Hicimos la pregunta: ¿qué te ayudó a salir adelante? Y las respuestas de la  gente fueron la familia, Dios, sus hijos, pero muchos de los presentes se quebraban, relataban todo lo vivido”, comenta María José García, acompañante del proceso.

Ya se han visitado 20 comunidades de los 4 cantones y se está  realizando una ayuda más especializada de casos específicos, para casos más críticos, en los casa de los hermanos Capuchinos en Portoviejo, con ello, se logra atender a personas que estén más afectados psicológicamente.

Se evidencian también proceso esperanzadores, se percibe, como se ve la vida de otra manera, «la gente se ha reconciliado más, comentan que -no voy a esperar que pase una cosa catastrófica, para vivir bien- . Los que estaban desunidos se unen y así se siente otra forma de enfrentar los miedos».

a11

Las siguientes tareas implican replicar lo módulos en las comunidades, reflejando sus debilidades lo que les ha afectado, ir cerrando el círculo de dolor. La segunda fase, manejo de conflictos y heridas personales, y muchas de las secuelas que se siguen generando la desocupación y la zozobra.  Cabe recalcar que en muchos de los casos, es histórica la falta de atención, injusticia social, pobreza, escaso acceso a derechos, por lo que son comunidades muy heridas en diferentes aspectos.

Este proceso se enmarca en la respuesta a la emergencia por el terremoto del 16 de abril, con el que se realiza con el apoyo de Cáritas Noruega y el Llamado a la Emergencia (EA) en el que se suman múltiples expresiones de solidaridad de diversos miembros de la Confederación de Cáritas Internacionales.

Cáritas Sucumbíos: Marcha contra la contaminación ambiental

El Comité Contra la Contaminación Ambiental de Sucumbíos es una organización que nace de un sostenido proceso de formación sobre incidencia socio política impulsado por la Pastoral Social del Vicariato de Sucumbíos y la Red Zona Oriente de la Pastoral Social Cáritas Ecuador.  El pasado martes 30 de agosto se realizó una marcha pacífica para la toma simbólica del pozo petrolero Lago Agrio 1 , con el objetivo de concientizar a la ciudadanía acerca de los altos niveles de contaminación ambiental que afectan a la provincia de Sucumbíos, como resultado de las  actividades de explotación petrolera, y con la intención clara de  exigir a las autoridades correspondientes la utilización de energía de punta  que termine con la contaminación ambiental  producida por la quema de gas, proveniente de los mecheros utilizados para estas actividades.

 a4

La marcha estuvo precedida y animada por los miembros del Comité contra la contaminación ambiental Macario Castillo y Santos Lapo. A la voz de gritos de marcha como: ¡La Selva no se vende, se ama y se defiende! y ¡Únete pueblo, únete a luchar, juntos cerraremos esa llave de gas! Los marchantes llegaron al pozo petrolero Lago Agrio 1, donde se realizaron varias actividades como el discurso de apertura de Macario Castillo, miembro del Comité, y palabras de César Licuy, en representación de las comunidades indígenas afectadas y Silvio Alvarado en representación de los jóvenes que conforman el Comité.

Como un segundo momento se realizó el apagado simbólico de los mecheros a gas, un momento muy emotivo que trasmitió la idea de que la ciudadanía organizada puede acabar con los problemáticas que los afectan y destruyen. La marcha contó también con la participación del grupo de danza de marimba de la Pastoral Afro de Sucumbíos. Finalmente el acto concluyó con unas palabras de agradecimiento de Santos Lapo, Presidente del Comité, quien además insto a las organizaciones de base que conforman el  comité  a continuar y acompañar las actividades que se tiene previstas en los meses siguientes para incidir ante esta problemática.

La marcha pacífica convocó a miembros de organizaciones sociales de Sucumbíos como Forcofes, 16 de mayo, Asociación de Jóvenes Mushuk Kawsay, 5 de abril, entre otras. A la marcha pacífica acudieron también medios de comunicación locales, que hicieron eco de este pedido. Para los meses, siguientes el Comité Contra la Contaminación Ambiental de Sucumbíos tiene previstas varias actividades que pretenden afianzar el compromiso logrado en la marcha e incidir en las autoridades competentes para que estas se comprometan con el tema.

 

Formación activa y constante en las diócesis

El área de formación de la Secretaría General de Pastoral Social Cáritas Ecuador, ha estado en arduo movimiento, recorriendo algunas de las jurisdicciones eclesiales y equipos de la Red.

En Lago Agrio, se realizó un encuentro – taller sobre  sobre la identidad de la Cáritas Parroquial en la que participaron 25 agentes  junto a Mons. Celmo Lazzari, Obispo de Sucumbíos.  El Encuentro se desarrolló en un ambiente de espiritualidad y actividades en equipo para tratar los temas de recuperación de la identidad del trabajo social de la iglesia, iglesia y comunidad, dimensiones fundamentales de la Iglesia: anuncio, liturgia y caridad en comunidad. Finalmente se abordó el tema de la organización de la  Cáritas Parroquial, sus objetivos y sus funciones.

En Guaranda, el pasado mes de julio, se acompañó el encuentro de 60 agentes  de Pastoral Social Cáritas de la Zona Sierra Centro (Latacunga, Ambato, Riobamba y Guaranda), con el tema de espiritualidad de la Cáritas. El padre Mauro da Rin Fioretto, responsable de Cáritas Parroquial, empezó subrayando la firme determinación y deseo de Dios de inundar con su “gracia”, salvar y dar felicidad a todos/as sus hijos/as y esto a través de los equipos de la Red como sus aliados y colaboradores/as. En parejas, se construyeron  pequeñas iglesitas para entender que somos piedras vivas en la edificación de la Iglesia y que es fundamental colaborar, hacer juntos las cosas. Se enfatizó en que muchas veces  falta la dimensión de la caridad y que no todas las parroquias tienen un grupo Cáritas Parroquial o una acción pastoral social.

En Quito,  algunos representantes de las jurisdicciones eclesiásticas se dieron cita en el  taller de formación y herramientas para organizar escuelas diocesanas para agentes de pastoral.  Se compartieron experiencias formativas, ideas, métodos, temas (la actitud educativa de Jesús, la intencionalidad y la planificación educativa, el método del ver-juzgar-actuar-revisar-celebrar, la  educación popular) y sobre todo el deseo de que la formación en las diócesis  ayude a fortalecer los grupos Cáritas y a crear algunos nuevos.

 

CER NACIONAL ¿Y AHORA QUÉ? A distancia de dos meses: RE-SIGNARSE O RE-NACER

VER

Ecuador es sacudido por un terremoto de 7.8 grados en la escala de Richter, el 16 abril 2016, y por una réplica de 6.8 (entre cientos de otras) el 18 de mayo. Oficialmente resultan 668 personas fallecidas, miles de heridos, muchos niños huérfanos, numerosos enfermos postraumáticos… cuantiosas pérdidas en edificios caídos (casas, hospitales, centros educativos, hoteles, oficinas públicas, templos)… destrucción de medios de vida y fuentes de empleos… dolor, confusión, miedo… La respuesta del pueblo ecuatoriano no se hace esperar: desde las grandes ciudades hasta los rincones más remotos de la Sierra, Amazonía y Costa, emerge un tsunami de solidaridad… La certeza creciente es que a un pueblo unido no hay desgracia que pueda doblegar. Las ayudas internacionales igualmente se hacen presentes acortando todo tipo de frontera. El Papa Francisco nos envía sus palabras de aliento y su bendición. El mundo se hermana con nuestra gente que lucha. La Vida Consagrada Ecuatoriana se involucra desde su identidad propia como fermento de fraternidad y semilla de esperanza: La sede central de la CER se convierte en punto de referencia para quienes piden información, particularmente religiosos/as que toman conciencia de lo sucedido y se cuestionan sobre la manera de hacerse cercanos/as a las familias que han sido mayormente golpeadas. Se concede entrevistas a medios de comunicación (radios, revistas y periódicos) nacionales y extranjeros. “Vida Misionera” elabora un video que se difunde como un rayo de luz que sirve para sensibilizar la realidad fuera de Ecuador. Se establece contacto con Congregaciones Religiosas que han perdido trágicamente a alguna Hermana (ahora nuestras grandes intercesoras en el cielo) o han tenido serios daños en las estructuras donde realizan sus servicios apostólicos. Se escriben por la red cartas-mensajes por parte de la Junta Directiva: es un dialogar en voz alta, con el fin de compartir sentimientos y reflexiones, en vistas a consensuar acciones concretas. De primordial importancia resulta la acogida que los superiores/as mayores brindan a la convocatoria para efectuar juntos/as una primera lectura global desde la fe y coordinarnos alrededor de un programa de acción.

Se nombra una comisión  para completar el mapeo de la realidad y dar las sugerencias más pertinentes para poner en obra nuestra intervención desde varias dimensiones. El Equipo de Reflexión Teológica (ERT) de inmediato se pone a trabajar y nos ofrece un folleto “¡Ánimo, no temas! ¡Yo estoy contigo!” muy útil para acompañar a personas y comunidades en su sufrimiento desde el horizonte amplio de la Vida humanizadora y consoladora del Resucitado. Más tarde, ellos/as mismos se desplazan en dos grupos para encontrar, orar juntos y animar a las congregaciones presentes en Manabí y Esmeraldas como testimonio de comunión y cercanía. Dándonos cuenta de la necesidad de un mínimo de preparación para nuestro personal, se organizan dos talleres con profesores especialistas – Hno. Enrique Mayashiro y Dr. Santiago Jácome – quienes iluminan al nutrido grupo de Hermanas/os y Voluntarias/os participantes con elementos básicos a tener en cuenta en emergencias de este género. Una vez obtenido el personal a través del Sí generoso de varias congregaciones, se envían los primeros Equipos Misioneros Intercongregacionales: uno a Portoviejo (moviéndose por los campamentos de la región aledaña), otro a Jama y también a Muisne (incluyendo Chamanga)… En esta etapa es fundamental el compromiso decidido de algunas congregaciones, femeninas y masculinas, que facilitan personal a tiempo completo, experiencia, logística y coordinación. La finalidad es bastante clara: acompañar psicoespiritualmente a la gente (especialmente a las más necesitadas) y dar una mano a las Religiosas/os que ya se encuentran agotados/as. Este objetivo, como es explicable, se convierte al inicio en trabajo de emergencia por el acopio y la distribución de víveres, la atención a enfermos o simplemente escuchar y dejarse robar alguna caricia de consuelo. Otro tipo de servicio ha incluido la participación al convenio de articulación entre la Conferencia Episcopal (Pastoral Social), Cáritas nacional e internacional y la iniciativa Hogar de Cristo, para estudiar las estrategias y ser más incisivos. Esto nos ha llevado a un encuentro con el vicepresidente del gobierno nacional, señor Jorge Glas, buscando acelerar los procesos y permisos para la reconstrucción y la mutua colaboración. A nosotros como CER se nos ha pedido dinamizar el acompañamiento psicoespiritual, como el plus que ofrece la Iglesia de forma original, y en cambio apoyarnos a ellos para las otras actividades como construcción de casas o proyectos que tengan como objetivo reactivar las fuentes productivas de sustento familiar. Finalmente hemos podido realizar un viaje por estas regiones (Esmeraldas, Muisne, Chamanga, Pedernales, Jama, Bahía de Caráquez, Manta, Montecristi, Portoviejo, Calceta…) para dialogar con los obispos, párrocos, congregaciones y equipos misioneros, ver de cerca a las personas en los campamentos-albergues y conocer sus situaciones. Se trata de ver dónde invertir sabiamente las “dos moneditas” desde nuestra pobreza.

JUZGAR

El terremoto no solamente ha sido geofísico sino también emocional, económico, social, cultural, religioso, espiritual… Nos ha hecho cuestionarnos no únicamente sobre los por qué (que muchas veces permanecen en el misterio) sino sobre todo el para qué (la oportunidad para una comunidad humana más plena) asumiendo con madurez este acontecimiento. El desafío está vigente: o refugiarnos en una resignación pasiva o por el contrario apostar por el cambio de vida tanto a nivel personal como social, ecológico y eclesial. La convicción es que Jesucristo opta por la dignidad y superación sin cadenas de los hijos e hijas de Dios. La mejor forma de comprometernos será caminar hombro a hombro con los que sufren (celebrando jubileos de misericordia), ofreciéndoles la única certeza del Evangelio (que Dios está con nosotros incondicionalmente) y particularmente asegurándoles que ellos y ellas tienen la potencia para levantarse con determinación más fuertes que nunca. Que no son “damnificados permanentes” sino personas duramente golpeadas capaces de salir adelante con esperanza. Insistir en que la fraternidad y la solidaridad llegaron para quedarse. Que los misioneros/as no nos vamos cuando se van los reflectores de las televisoras. La cruz resulta incomprensible (no existe explicación convincente para la muerte de los inocentes) pero nos acerca a la verdad más verdadera de la fe cristiana: que necesitamos dejarnos amar por Dios ahí donde el dolor ha demolido nuestras seguridades. Él es la Misericordia que nos hace renacer. Frente a estas realidades que mueven cimientos y doblan columnas se nos exigen nuevas síntesis y nuevos acuerdos: con la vida (bella y trágica), con uno/a mismo/a (invencibles y frágiles), con los/as compañeros/as de ruta, con la creación entera, con Dios siempre encarnado en nuestra historia, cercano, fiel y al mismo tiempo inalcanzable para nuestra mirada limitada… Síntesis y acuerdos que manifiesten nuestra conversión de corazón y nos impulsen a entregarnos a la misión de construir un mundo justo, fraterno, orante, auténtico y libre.

ACTUAR

Primero, mantenernos en fidelidad esperanzadora, no dejar caer la guardia porque la etapa de la reconstrucción es larga y rutinaria, quizá más pesada por su rostro más desconocido. Necesitamos concretamente más personal voluntario – hombres y mujeres consagrados/as – para cubrir los Equipos Misioneros Intercongregacionales al menos hasta diciembre del presente año. Les pedimos llenen pronto las fichas de inscripción. No tengamos miedo de dar algunas semanas o meses para esta causa. Gracias a Dios, nos están llegando también algunas Hermanas de otros países. Seguiremos organizando talleres psicológicos en favor de la Vida Consagrada para procesar positivamente lo vivido, pero también para la gente en los campamentos- _ albergues y lugares más alejados, dependiendo de la colaboración de los/as terapeutas. El Equipo de Reflexión Teológica está disponible para organizar algunos retiros en las zonas de desastre para acompañar a la Vida Consagrada y así fortalecer su servicio en favor de personas y comunidades. Estamos esperando la respuesta de las Regionales. Continuaremos nuestra relación y empeño a nivel de Instituciones eclesiales y sociales que soliciten nuestra presencia, sobre todo por la importancia de llevar a esos espacios nuestra visión significativa como VC comprometida con los/as pobres. Necesitamos al menos otra camioneta (aparte de las dos que nos han ya facilitado) para el trasporte de los/as misioneros/as y del material necesario para la pastoral de acompañamiento en los sitios afectados. Se requiere algo más de dinero (agradecemos a las congregaciones que ya han colaborado) para los gastos de transporte, alimentación, medicinas, material pedagógico y para alguna ayuda puntual (normalmente se hace a través de Cáritas diocesanas) a familias en situaciones extremas. Las demás actividades de la CER siguen su ritmo normal: comisiones, EDA, cursos de formación, talleres, retiros, ERT, Semana Teológica, aniversario visita del Papa Francisco, reuniones Regionales, etc. Lo más importante es lo que cada uno/a es y hace en sus lugares de misión, lo que cada Congregación está realizando en favor de estos hermanos y hermanas nuestros. Al final lo más bello será que no nos interese aparecer ni ser reconocidos/as… que lo único que cuente sea nuestros nombres escritos en el Libro de la Vida… Es decir, que nuestros corazones estén preñados de amores impagables, de sueños compartidos con los empobrecidos/as, de destinos entrelazados con aquellos/as que no poseen en esta tierra sino sonrisas y lágrimas. “Dichosos los misericordiosos porque alcanzarán misericordia” (Mt 5,7)

P. Rafael González Ponce mccj                            Hna. Nardi Torres Marín hdlc

Presidente Nacional                                                      Secretaria Ejecutiva

 

FICHA DE INSCRIPCIÓN DE HNOS_AS-MISIÓN -ZONA AFECTADA TERREMOTO (1)

 

 

COMUNICADO OFICIAL: Iglesia en comunión frente al terremoto

La Comisión Episcopal de Pastoral Social Cáritas de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana (PSCE), la Provincia Jesuita del Ecuador, y la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos y Religiosas (CER)  expresan su deseo y vocación de trabajar en comunión frente al inmenso dolor y destrucción que ha generado el desastre natural vivido el pasado 16 de abril, que afectó sobre todo a las provincias de Manabí y Esmeraldas. Como Iglesia reiteramos nuestro compromiso y vocación por acompañar a nuestro pueblo en las situaciones de mayor dolor, con una presencia próxima y buscando una eficacia apostólica para responder a sus necesidades más urgentes. Ante esta realidad nos sentimos interpelados para dar un mensaje de genuina comunión generando los puentes necesarios para actuar como cuerpo eclesial, fortaleciendo nuestras capacidades, y dando mejores frutos de manera conjunta.

En esta situación  las tres instituciones, que hacen parte de la Iglesia Católica en el Ecuador, confirman una coincidencia en los siguientes temas prioritarios:

  1. Acompañamiento espiritual y psicológico a las víctimas.
  2. Reconstrucción de vivienda digna y fortalecimiento del tejido social comunitario.
  3. Generación de medios de vida para la sostenibilidad económica de familias y comunidades.

La intervención se realizará en conjunto y escuchando las necesidades expresadas por las instancias eclesiales que están en el territorio (jurisdicciones eclesiásticas, Cáritas locales, párrocos, misioneros, y otras expresiones de Iglesia), con un plan de respuesta que en primera instancia beneficiará a alrededor de 700 familias desde una perspectiva integral mediante los 3 componentes arriba mencionados. La acción de atención integral contempla el acompañamiento pisco-espiritual que estará coordinado por la CER; la construcción de vivienda bajo el liderazgo de la Provincia Jesuita del Ecuador, por medio de Hogar de Cristo; y la generación de medios de vida a través de emprendimientos familiares y dotación de insumos para la actividad económica y comercial, proporcionados luego de la elaboración de un diagnóstico y un sencillo plan de negocio, que será animado por la Pastoral Social Cáritas Ecuador.

Además se cuenta con el apoyo de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador que brindará su contingente de apoyo en talento humano con profesores y estudiantes especializados en las áreas de trabajo priorizadas por este frente común eclesial. El Servicio Jesuita de Refugiados y Migrantes apoyará técnicamente en las situaciones de desplazamiento  forzado por desastres naturales.

Para la ejecución de este plan integral y conjunto se creará una organización mínima que nos permita responder adecuadamente a todo el proceso de respuesta conjunta.

Es importante recalcar que además de este trabajo en colaboración, cada institución mantendrá su labor independiente y autónoma, en servicio a los territorios, como históricamente  se ha venido desarrollando y de acuerdo a sus capacidades y recursos  técnicos y humanos.

Con esta iniciativa esperamos dar un claro mensaje de comunión que sirva para que nuestra sociedad Ecuatoriana pueda mantener esta actitud solidaria tan profunda ante el dolor de los hermanos y hermanas afectados; y animamos a que nuestros hermanos-as más lastimados se sostengan y perseveren en la esperanza, que la Iglesia persevera con ustedes desde un acompañamiento fraterno.

Queremos recordar las palabras que el Santo Padre, Francisco, pronunció el día 8 de julio de 2015 en su discurso, en el santuario de El Quinche, a los sacerdotes, seminaristas, a las religiosas y religiosos. Antes de la bendición solemne, nos dijo: “ Que el Señor siga bendiciendo a este pueblo ecuatoriano a quienes ustedes tienen que servir y son llamados a servir, los siga bendiciendo con esa peculiaridad especial que yo noté desde el principio al llegar acá, que Jesús los bendiga y la Virgen los cuide”.

 

Corpus Christi «Día de Cáritas»

Queridos hermanos párrocos y queridas comunidades cristianas,

Con esta carta quiero presentar y re-motivar, si hiciera falta, el día de la Cáritas que se celebrará este Domingo 29 de Mayo.  Sé que en muchas parroquias aún no hay un grupo Cáritas organizado, pero se podría igualmente sensibilizar para que algunas personas sensibles (¡que nunca faltan!) se animen a conformar el grupo.

Sé también que muchos están agotándose para  organizar procesiones eucarísticas, pero si nos olvidamos de la “carne de Cristo” que son los pobres, ¡viviremos una solemnidad incompleta y hasta vacía!

 No está prevista colecta para la Cáritas, pero si quieren pueden destinar todo o una parte de las ofrendas del día para las iniciativas del grupo Cáritas parroquial o, si no tienen el grupo parroquial, para las campañas (diocesana o nacional) de solidaridad con los hermanos/as afectados/as por el terremoto en Manabí y Esmeraldas (Cuenta corriente del Banco del Pichincha número 3085358804 a nombre de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, RUC 179010029001).

 Al final les dejo como profundización un texto antiguo de san Juan Crisóstomo (que meditamos en el oficio de las Lecturas del sábado de la semana XXI del tiempo ordinario): el obispo de Constantinopla ya en el IV siglo hacía una comparación entre la manera en que honramos al Cuerpo de Cristo en el templo y la manera en que le tratamos en los pobres.

 Por cualquier inquietud o información cuenten conmigo.

P. Mauro Da Rin Fioretto [email protected]

 

 29 de Mayo de 2016 –  CORPUS CHRISTI – DIA DE CARITAS

 ¿Quién dijo que todo está perdido?

Yo vengo a ofrecer mi corazón.

 ¿De dónde surge esta iniciativa? La Conferencia Episcopal Ecuatoriana, en su Asamblea General de abril de 2012, acordó instaurar en la festividad del Corpus Christi, la celebración anual del Día de Cáritas.

¿Por qué un Día de Cáritas? Benedicto XVI insistió desde su primera encíclica “Deus Caritas Est” en la necesidad de entender la misión evangelizadora de la Iglesia de un modo integral, asegurando que la acción caritativa y social (koinonia) se desarrolla y articula en nuestras comunidades con la misma fuerza que la predicación de la Palabra (kerigma) y la celebración de la Vida en Dios (liturgia). Esta idea la recoge el Documento de Aparecida en su número 399. El Papa Francisco, siendo cardenal Bergoglio, cita precisamente esta frase de Aparecida en una charla que dirigió en el 2009 a la Asamblea anual de Cáritas Argentina: “Para la Iglesia, el servicio de la caridad, igual que el anuncio de la Palabra y la celebración de los Sacramentos, es expresión irrenunciable de la propia esencia.”

También en el Motu proprio “Intima Ecclesiae naturae” sobre el servicio de la Caridad el papa Benedicto XVI pedía que todos los obispos favorezcan en cada parroquia la Cáritas:

“Art. 9. – § 1. El Obispo debe favorecer la creación en cada parroquia de su circunscripción de un servicio de «Caritas» parroquial o análogo, que promueva asimismo una acción pedagógica en el ámbito de toda la comunidad para educar en el espíritu de una generosa y auténtica caridad. Si fuera oportuno, dicho servicio se constituirá en común para varias parroquias del mismo territorio.

Cáritas es la expresión organizada de una comunidad que quiere multiplicar, en profunda unión con el Cristo eucarístico, sus obras de misericordia. Cáritas, en sus distintos programas y proyectos, busca reflejar la sensibilidad especial de Cristo para con nuestras hermanas y hermanos sufrientes, solos y necesitados.

¿Por qué vincular el día de Caritas a la festividad del Corpus Christi? En la tradición cristiana, el compromiso caritativo y social está profundamente unido al don de la Eucaristía. Y la verdadera Eucaristía toma en cuenta siempre la situación de los pobres y el deseo de servirles (1Cor 11, 17-22). En otras partes del mundo, la Iglesia también celebra el mismo día el don de la Eucaristía y la fuerza transformadora de la caridad cristiana.

La Caridad es fruto propio natural de la Eucaristía y es fruto necesario de la Eucaristía. Si no hay caridad después de celebrar la Eucaristía significa que algo está mal… si el pan no nutre significa que el organismo está seriamente enfermo.

Siempre me acuerdo de lo que nos enseñaba mons. Luigi Sartori (presidente por años de la Asociación de los Teólogos Italianos) con una expresión fuerte y atrevida pero verdadera: “Si la Eucaristía no hace crecer la comunidad en la Caridad, es un aborto”, es decir una vida cortada en sus potencialidades.

¿Cómo celebrar el don de la caridad en la vida de la Iglesia en la festividad del Corpus Christi en las parroquias y comunidades de nuestra Diócesis?

A modo de sugerencia, incluimos algunas propuestas. Por ejemplo se podría:

  • Desarrollar en la predicación la profunda vinculación del don eucarístico y del servicio de la caridad en sus diversas manifestaciones, realidades ambas que expresan dimensiones esenciales del ser y el actuar de Cristo.
  • Expresar en la celebración la centralidad del ministerio de la caridad, como don de Cristo a su Iglesia, visibilizando el compromiso de los voluntarios/as comprometidos en algún tipo de servicio caritativo y social, reconociendo su profundo valor para la vida de la comunidad cristiana, y renovando su envío con la entrega de un símbolo y/o con una bendición especial.
  • Motivar y destinar la colecta de ese día para el sostenimiento y desarrollo de la acción caritativa y social de la parroquia o comunidad que celebra.
  • Realizar encuentros de oración en los que se promueva el compromiso samaritano de los diversos grupos parroquiales (si quieren en adjunto pueden utilizar el folleto “Amarás – 5 encuentros bíblicos sobre la Caridad”).
  • Si la parroquia ya cuenta con el grupo Cáritas, pueden organizar una casa abierta (con pancartas, alguna iniciativa para recaudar fondos, mercados de pulgas, etc…) para explicar a los parroquianos qué es Cáritas y sensibilizar sobre la NECESIDAD del servicio de la Caridad.
  • Si la parroquia aún no cuenta con el grupo Cáritas (recuerdo que en unos planes Pastorales diocesanos se indica como objetivo claro que todas las parroquias deberán tener el grupo Cáritas, al igual que la catequesis, la celebración de la Eucaristía…), podría ser una buena ocasión para organizar un encuentro con algunas personas sensibles a los temas de ayuda, solidaridad para plantear la posibilidad de constituir el grupo Cáritas.

De las Homilías de san Juan Crisóstomo, obispo, sobre el evangelio de san Mateo

(Homilía 50, 3-4: PG 58, 508-509)

AL ADORNAR EL TEMPLO, NO DESPRECIES AL HERMANO NECESITADO

¿Deseas honrar el cuerpo de Cristo? No lo desprecies, pues, cuando lo contemples desnudo en los pobres, ni lo honres aquí, en el templo, con lienzos de seda, si al salir lo abandonas en su frío y desnudez. Porque el mismo que dijo: Esto es mi cuerpo, y con su palabra llevó a realidad lo que decía, afirmó también: Tuve hambre y no me disteis de comer, y más adelante: Siempre que dejasteis de hacerlo a uno de estos pequeñuelos, a mí en persona lo dejasteis de hacer. El templo no necesita vestidos y lienzos, sino pureza de alma; los pobres, en cambio, necesitan que con sumo cuidado nos preocupemos de ellos.

Reflexionemos, pues, y honremos a Cristo con aquel mismo honor con que él desea ser honrado; pues, cuando se quiere honrar a alguien, debemos pensar en el honor que a él le agrada, no en el que a nosotros nos place. También Pedro pretendió honrar al Señor cuando no quería dejarse lavar los pies, pero lo que él quería impedir no era el honor que el Señor deseaba, sino todo lo contrario. Así tú debes tributar al Señor el honor que él mismo te indicó, distribuyendo tus riquezas a los pobres. Pues Dios no tiene ciertamente necesidad de vasos de oro, pero sí, en cambio, desea almas semejantes al oro.

No digo esto con objeto de prohibir la entrega de dones preciosos para los templos, pero sí que quiero afirmar que, junto con estos dones y aun por encima de ellos, debe pensarse en la caridad para con los pobres. Porque si Dios acepta los dones para su templo, le agradan, con todo, mucho más las ofrendas que se dan a los pobres. En efecto, de la ofrenda hecha al templo sólo saca provecho quien la hizo; en cambio, de la limosna saca provecho tanto quien la hace como quien la recibe. El don dado para el templo puede ser motivo de vanagloria, la limosna, en cambio, sólo es signo de amor y de caridad.

¿De qué serviría adornar la mesa de Cristo con vasos de oro, si el mismo Cristo muere de hambre? Da primero de comer al hambriento y luego, con lo que te sobre, adornarás la mesa de Cristo. ¿Quieres hacer ofrenda de vasos de oro y no eres capaz de dar un vaso de agua? Y, ¿de qué serviría recubrir el altar con lienzos bordados de oro, cuando niegas al mismo Señor el vestido necesario para cubrir su desnudez? ¿Qué ganas con ello? Dime si no: Si ves a un hambriento falto del alimento indispensable y, sin preocuparte de su hambre, lo llevas a contemplar una mesa adornada con vajilla de oro, ¿te dará las gracias de ello? ¿No se indignará más bien contigo? O si, viéndolo vestido de andrajos y muerto de frío, sin acordarte de su desnudez, levantas en su honor monumentos de oro, afirmando que con esto pretendes honrarlo, ¿no pensará él que quieres burlarte de su indigencia con la más sarcástica de tus ironías?

Piensa, pues, que es esto lo que haces con Cristo, cuando lo contemplas errante, peregrino y sin techo y, sin recibirlo, te dedicas a adornar el pavimento, las paredes y las columnas del templo. Con cadenas de plata sujetas lámparas, y te niegas a visitarlo cuando él está encadenado en la cárcel. Con esto que estoy diciendo, no pretendo prohibir el uso de tales adornos, pero sí que quiero afirmar que es del todo necesario hacer lo uno sin descuidar lo otro; es más: os exhorto a que sintáis mayor preocupación por el hermano necesitado que por el adorno del templo. Nadie, en efecto, resultará condenado por omitir esto segundo, en cambio, los castigos del infierno, el fuego inextinguible y la compañía de los demonios están destinados para quienes descuiden lo primero. Por tanto, al adornar el templo, procurad no despreciar al hermano necesitado, porque este templo es mucho más precioso que aquel otro.

 

Boletín Informativo: Ecuador vive y se levanta

Recorrer Manabí es recoger los pasos del dolor, de la desolación, de la destrucción y el miedo. Plásticos improvisando techos, cocinas, ollas, colchones y ropa a las orillas de las calles y carreteras. Casas que parecen maquetas, porque les faltan partes, paredes, techos, pisos, que aun guardan objetos que representan años y años de trabajo, de sudor y esfuerzo. Familias esperando la noche para acurrucarse juntas, para esperar otra vez el día, para ver si amanece definitivamente.

Continuar leyendo

Boletín Informativo: Terremoto en Ecuador, situación actual

El desastre natural que vivió el Ecuador, hace ya casi 1 mes, dejó como saldo 660 fallecidos, cientos de familias desintegradas y devastadas, 28.911 personas albergadas y una necesidad inmensa de esperanza.

El terremoto ha dejado destrozos grandes en un 70% de Manabí,  parroquias y recintos casi desaparecidos en Esmeraldas  y un daño psicológico inmensurable.

En Manabí se han instalado Centros Cáritas que son los centros de acopio que siguen funcionando, con dificultades y ayuda que cada vez va minorando, según Mons. Voltolini, Arzobispo de Portoviejo.

Ahora se trata de reorganizar a las familias en y las pequeñas comunidades por eso se necesitan carpas y viviendas emergentes para un tiempo prudencial y para reunir a las familias, se están proponiendo instituir ollas comunitarias para fomentar la unión de las familias en pequeñas comunidades. Desde el mismo domingo 17, se están preparando proyectos para la atención a la emergencia, con lo que se ha respondido adecuadamente. En Manabí, se trabajan en comisiones con dos miradas: una para la reconstrucción de vivienda y otra para la gestión de recursos para las estructuras parroquiales.


Las ayudas espirituales y psicológicas han llegado pronto, se ha constituido una comisión con herramientas bastante técnicas para la atención en este ámbito, guiada por un sacerdote diocesano y un equipo de la Conferencia Ecuatoriana de Religiosos que se ha organizado en grupos y por turnos.

La emergencia no ha pasado, porque el dolor, sigue latente,  como ya se ha dicho, costará mucho tiempo la reconstrucción  no solo física, sino sobre todo de la vida y la esperanza de  tantas familias que lo han perdido todo, que se han desmembrado,  y que  en muchos casos, todavía no saben  qué futuro les espera.

El lanzamiento del EA a nivel de la Confederación de la Cáritas Internacionales ha sido oportuna y la agradecemos profundamente, estamos a la espera de completar los recursos para la atención integral de las 700 familias, sobre todo de sectores rurales y en condiciones de mayor vulnerabilidad. Se han hecho muchos avances y ansiamos cumplir la meta, por lo pronto el trabajo ya ha iniciado técnicamente y vamos caminando.

La   RED de PSCE, hace una propuesta de “hermanamiento” entre parroquias, para el Vicariato de  Esmeraldas  y Arquidiócesis de Portoviejo.  La idea es generar acciones concretas y de caridad, que permitan vernos como hermanos y hermanas, asumir el dolor de la otra persona  como propio y ponernos en camino de solidaridad permanente y sostenida, que  nos una en un abrazo de futuro, que sea un signo de permanecer juntos más allá del tiempo,   de ver  el rostro del que sufre,   y ponerle el nombre. Este es el momento de ser la Iglesia en salida a la que nos invita el Papa, este es el llamado del signo de los tiempos.

Los pasos que  proponemos para organizar este “Hermanamiento de las parroquias” son:

  1. Calcular cuántas parroquias seriamente afectadas tenemos
  2. Averiguar cuántas diócesis tienen fuerzas y disponibilidad para poder ayudar .
  3. Hermanar a cada diócesis cierto número de parroquias y/u obras sociales, considerando las distancias, la grandeza de las diócesis.
  4. En cada diócesis que ayuda organizar un par de reuniones de organización y coordinación y algunos encuentros formativos para las personas que irán en ayuda a la parroquia afectada  hermanada.
  5. Después cada diócesis verá con “sus parroquias hermanadas” qué tipo de ayuda llevar, qué tipo de presencia tener, qué cosas organizar con ellos.

Esta propuesta ha sido validada  por las CEPAS y aprobada por los Obispos, para avanzar en este camino de acompañamiento, de presencia y esperanza que la Iglesia puede lograr desde comunidad a comunidad y corazón a corazón.

Pero… el Señor no estaba en el terremoto (1 Reyes, 19, 1-18)

19 1 Ajab contó a Jezabel todo lo que había hecho Elías y cómo había pasado a todos los profetas al filo de la espada. 2 Jezabel envió entonces un mensajero a Elías para decirle: “Que los dioses me castiguen si mañana, a la misma hora, yo no hago con tu vida lo que tú hiciste con la de ellos”. 3 Él tuvo miedo, y partió en seguida para salvar su vida. Llegó a Berseba de Judá y dejó allí a su sirviente. 4 Luego caminó un día entero por el desierto, y al final se sentó bajo una retama. Entonces se deseó la muerte y exclamó: “¡Basta ya, Señor! ¡Quítame la vida, porque yo no valgo más que mis padres!”. 5 Se acostó y se quedó dormido bajo la retama. Pero un ángel lo tocó y le dijo: “¡Levántate, come!”. 6 Él miró y vio que había a su cabecera una galleta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió, bebió y se acostó de nuevo. 7 Pero el Ángel del Señor volvió otra vez, lo tocó y le dijo: “¡Levántate, come, porque todavía te queda mucho por caminar!”. 8 Elías se levantó, comió y bebió, y fortalecido por ese alimento caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta la montaña de Dios, el Horeb.

9 Allí, entró en la gruta y pasó la noche. Entonces le fue dirigida la palabra del Señor. 10 El Señor le dijo: “¿Qué haces aquí, Elías?”. Él respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”. 11 El Señor le dijo: “Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor”. Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto. 12 Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave. 13 Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta. Entonces le llegó una voz, que decía: “¿Qué haces aquí, Elías?”. 14 Él respondió: “Me consumo de celo por el Señor, el Dios de los ejércitos, porque los israelitas abandonaron tu alianza, derribaron tus altares y mataron a tus profetas con la espada. He quedado yo solo y tratan de quitarme la vida”. 15 El Señor le dijo: “Vuelve por el mismo camino, hacia el desierto de Damasco. Cuando llegues, ungirás a Jazael como rey de Arám. 16 A Jehú, hijo de Nimsí, lo ungirás rey de Israel, y a Eliseo, hijo de Safat, de Abel Mejolá, lo ungirás profeta en lugar de ti. 17Al que escape de la espada de Jazael, lo hará morir Jehú; al que escape de la espada de Jehú, lo hará morir Eliseo. 18 Pero yo preservaré en Israel un resto de siete mil hombres: todas las rodillas que no se doblaron ante Baal y todas las bocas que no lo besaron”.

 En estos días me vino a la mente la experiencia de Elías al Horeb… justamente porque se dice que “Dios no estaba en el terremoto”. Es importante reafirmarlo una vez más.

Hay personas que piensan que este desastre que sufrió el país (no sólo el terremoto, también con las inundaciones de Alluriquín, etc. ) sea un castigo de Dios y que el Creador se manifieste con su severidad y justicia en estas circunstancias.

Yo sigo pensando que el Señor no está en el terremoto, en las inundaciones, en la sequía de Venezuela, en los huracanes o tsunamis que destruyen cosas, casas y corazones.

Elías estaba cansado, desmotivado, tenía miedo por su misma vida y el encuentro con el ángel del Dios le dio fuerza para seguir caminando hasta poderse encontrar con el mismo Señor; y después del encuentro dónde el profeta le cuenta su vida, preocupaciones y angustias, vuelve motivado a la vida que quería dejar y a la misión que no quería retomar.

El Señor no está en el terremoto o en cosas tan visibles y aparentemente poderosas de la naturaleza lo encontramos en la brisa suave del silencio, en la caricia de sentirnos amados, respetados, valorados por Él… y desde esta fortaleza interior podremos volver renovados y llenos de esperanza a la misión que se nos encomienda.

Al monte Horeb llega un Elías caído, con un terremoto existencial en el corazón donde todo se le había caído abajo, hasta la gana de vivir. De allá sale un Elías renovado y reconstruido.

Qué el encuentro con Dios y la experiencia de Su Amor renueven en todos nosotros las motivaciones y las fuerzas para hacer el bien.

Mons. Walter Heras, OFM

Obispo del Vicariato Apostólico de Zamora

Presidente CEPAS

Boletín # 9: Emergencia en Ecuador

BOLETIN PRENSA

RED DE PASTORAL SOCIAL CÁRITAS ECUADOR

5 de mayo 2016

 

IMPACTOS HASTA LA FECHA:

  • 660 fallecidos
  • 31 desaparecidos
  • 30.223 personas albergadas
  • 113 personas rescatadas con vida
  • 1.125 edificaciones destruidas, 829 edificaciones afectadas
  • 560 escuelas dañadas.

La Pastoral Social Cáritas Ecuador, asume la atención a la emergencia como un compromiso con el pueblo ecuatoriano y por ello, se está preparando el inicio del trabajo una vez recibida la respuesta internacional. Las 700 familias que serán beneficiadas han sido seleccionadas de acuerdo a los siguientes criterios:

–              Que han perdido todo y tienen pocas posibilidades de recuperarse económica y socialmente.

–              Que la ayuda a estas familias, no sea suficiente o no hayan recibido atención de otras organizaciones.

–              Mujeres cabeza de hogar.

–              Mujeres embarazadas y con niños menores de edad.

–              Familias con jefes de hogar sin trabajo.

–              Que tengan miembros familiares con capacidades especiales.

Los equipos de las Pastorales Sociales  Cáritas Diocesanas han trabajado en íntima relación con los líderes comunitarios, catequistas y otros agentes de pastoral de las localidades afectadas (y llevan años trabajando y acompañando estos sectores desde las actuaciones propias de la Cáritas, por lo que hay una relación de confianza y trabajo en comunión pre-existente) en la evaluación de daños, determinación de necesidades urgentes y proyectadas a mediano plazo, y en la coordinación de acciones inmediatas que ha desarrollado la Red para palear en algo las necesidades más apremiantes de la población damnificada.

Esta propuesta implicará la puesta en marcha de la estrategia de DHIS en el accionar de la Pastoral Social Caritas Ecuador se centra en el Desarrollo Humano Integral y Solidario, uno de los fines es propiciar en los agentes de pastoral social la formación en incidencia social y política, siendo coherentes con el Evangelio y la Doctrina Social de la Iglesia, promoviendo el ejercicio de derechos y deberes así como la participación ciudadana, el bien común.

 En temas de emergencias, a nivel nacional la PSC Ecuador asiste a la mesa técnica 4 de la Atención Integral del COE Nacional; y desde las instancias diocesanas participan en los COEs provinciales, cantonales, y parroquiales,  desde donde se incide y se gestiona para que los grupos vulnerables tengan preferencia en la atención;  y de no darse siempre está presente para con el hacer dar ejemplo de vida.

Seguimos   activando a nivel de Red de PSCE las campañas de ayuda humanitaria que permitirán apoyar de una manera sostenible el proceso. Por ejemplo desde el sur del país nos comparten la iniciativa desde la Arquidiócesis de Cuenca, canalizando la ayuda captada, hacia poblaciones específicas de las provincias de Esmeraldas y Manabí. Se sumaron esfuerzos en coordinación con Mikuna, Banco de Alimentos del Azuay y la Pastoral Social Cuenca ha sido centro de acopio de las donaciones realizadas en las Parroquias (15 toneladas) que se enviaron a Muisne y Sucre en conjunto con la Pastoral Juvenil, que estuvo en misión en las zonas afectadas.