Custodiar es amar
En la homilía por la apertura de su ministerio, el papa Francisco I nos invita a custodiar la Vida, la Naturaleza y a todos los seres humanos, especialmente a los más vulnerables. Tomando como ejemplo a José, acompañante de la vida de María y de Jesús, nos invita a amar asumiendo la custodia de quienes la necesitan. Ver homilía completa.
La custodia de José es ejemplar por su “…discreción, vivida con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad total, aun cuando no comprende (…) ¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio”.
La custodia es, para el Papa, una vocación no solamente cristiana, sino humana: custodiar toda la creación y su belleza: nos lo pide el Génesis, y nos lo muestra san Francisco de Asís: “…es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos (…) Sed custodios de los dones de Dios”. Si olvidamos la custodia, el corazón queda árido y gana terreno la destrucción, nos alerta el papa Francisco.







