Salcedo reunió a más de 60 personas defensoras de derechos humanos y de la naturaleza


Salcedo, Cotopaxi. Con el objetivo de fortalecer las capacidades para la protección y autoprotección individual y colectiva de quienes defienden los derechos humanos y de la naturaleza, se desarrolló la II Jornada Presencial de Diálogo e Intercambio para Personas Defensoras de Derechos, un espacio de aprendizaje, reflexión y construcción colectiva de conocimientos.
La jornada reunió a más de 60 personas provenientes de distintos puntos del país, en el marco del proyecto “Herramientas prácticas para la Protección de Defensores/as de Derechos Humanos, campesinos, indígenas y de la naturaleza en Ecuador”, financiado por la Unión Europea y ejecutado por la Pastoral Social Cáritas Ecuador, con FIAN Ecuador como coejecutora y la Defensoría del Pueblo como aliado estratégico.
El encuentro, facilitado por docentes y estudiantes de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), propició el intercambio de experiencias sobre los desafíos, riesgos y necesidades que enfrentan las personas defensoras en sus territorios, así como la importancia de fortalecer sus capacidades y herramientas para la promoción, protección y defensa de los derechos humanos y de la naturaleza.
A través de actividades participativas, análisis de casos y ejercicios prácticos, las personas participantes profundizaron los contenidos abordados en los módulos virtuales y compartieron conocimientos construidos desde su experiencia comunitaria. La importancia del autocuidado, las redes de apoyo y la organización colectiva fueron algunos de los temas abordados durante la jornada.

Para Martha, nombre protegido, quien defiende el agua en un territorio afectado por la contaminación de las agroindustrias, el taller permitió reforzar los conocimientos sobre cómo cuidarse y generar redes de apoyo para continuar con su labor. “Tuvimos un taller donde conocimos más sobre cómo cuidarnos y tener redes de apoyo. Es importante seguir protegiendo, porque, si no protegemos, nos vamos a quedar indefensos”, señaló.
Desde la experiencia comunitaria, María, nombre protegido y defensora del agua, destacó la importancia de contar con herramientas que permitan acompañar a otras personas defensoras que enfrentan procesos judiciales. “Ha sido un taller fructífero. En nuestras comunidades hay personas enjuiciadas y tener estas herramientas nos permite saber cómo defenderlas”, expresó.
Por su parte, Pablo, nombre protegido y defensor de la naturaleza en la Amazonía, enfatizó la necesidad de fortalecer los equipos y la solidaridad entre quienes defienden los territorios, especialmente cuando enfrentan situaciones de persecución. “Hay que fortalecer el equipo para que, si alguien cae en persecución, podamos apoyarlo. Conociendo nuestros derechos y sabiendo cómo cuidarnos, nos fortalecemos”, manifestó.
Los testimonios reflejan la importancia de fortalecer las capacidades individuales y colectivas para afrontar los riesgos asociados a la defensa de los derechos humanos y de la naturaleza. El conocimiento de los derechos, el autocuidado y la construcción de redes de apoyo son herramientas fundamentales para acompañar a quienes enfrentan situaciones de vulnerabilidad por su labor en sus comunidades.

Como parte del proceso formativo, los aprendizajes de esta jornada servirán de base para desarrollar réplicas en territorio, con el propósito de ampliar los conocimientos y las herramientas de protección y autoprotección entre otras personas y organizaciones defensoras de derechos.
De esta manera, la jornada promueve el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de las redes de apoyo como elementos clave para que las personas defensoras de derechos humanos y de la naturaleza continúen su labor de manera más segura y organizada.





