En los inicios de los años ochenta se constituye el Programa de la Mujer en la perspectiva de facilitar la organización de la mujer más necesitada, para la defensa de sus derechos y la plena participación en la comunidad. Se contó con importantes apoyos económicos y asesoramiento técnico de Caritas Suiza, Caritas Neerlándica y el apoyo hasta la presente fecha de Caritas Alemana, quien cree en los procesos de reivindicación de las mujeres.
La consolidación del Programa ha sido un largo proceso que se ha cimentado en la voluntad de la iglesia, decisión y apoyo de los Señores Obispos Vicarios y Sacerdotes de las jurisdicciones eclesiásticas y fundamentalmente en el trabajo de las promotoras diocesanas que han sido sensibles con las necesidades de las mujeres marginadas (mujer indigena, campesina, afroecuatoriana, montubia y urbano marginal). El hilo conductor del programa ha sido el desarrollo de procesos de formación, fortalecimiento organizacional y capacitación en diversas áreas orientadas a fortalecer la capacidad integral de las mujeres en la búsqueda de lograr que las relaciones varón-mujer sea una relación de crecimiento, basado en el respeto, diálogo, reciprosidad y corresponsabilidad basado en el precepto: "...y creó Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios los creó hombre y mujer..." (Génesis 1,27-28).
Más adelante, se incorpora al programa un nuevo componente, el denominado "proyectos productivos". Así, se logra consolidar el trabajo compartido en tareas productivas. Los primeros proyectos en los que incursionó el Programa se inscribieron en las áreas agropecuarias y artesanal; agrícola, pecuaria, confección de sacos de lana, elaboración de turrones, entre otros.
A más de lo expuesto, las mujeres vinculadas al Programa han logrado el mejoramiento de sus capacidades y fortalecimiento de sus potencialidades en sus roles de madres que educan a sus hijos dentro de un marco de equidad, justicia y reciprosidad; han logrado profundizar los conocimientos sobre el manejo del crédito productivo; han desarrollado destrezas en el manejo financiero y administrativo, aspectos que se han coadyuvado en la normal ejecución de proyectos con fondos financieros entregados por Caritas Alemana al Programa.
Las organizaciones se contituyen con la inclusión del eje transversal del trabajo de la Pastoral Social-Caritas a nivel diocesano y nacional. El Programa de la Mujer estimula el desarrollo de microe emprendimientos. Es en este ámbito que las organizaciones que pertenecen al Programa deberían insertarse en los actuales procesos de desarrollo y transformación del país. en esta perspectiva, se prevé la necesidad de definir en el mediano plazo, las estrategias que permitan incorporar al Programa, la línea impulsada por el actual Gobierno del Ecuador, en lo referente al micro crédito y los micro emprendimientos.



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